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82 Deportes SÁBADO 9 9 2006 ABC SIN RAÚL O DESDE RAÚL ENRIQUE ORTEGO Luis se irá el lunes si la Federación le paga el contrato que tenía pactado El seleccionador esperó ayer sin éxito cinco horas a Villar para reunirse JULIÁN ÁVILA MADRID. Como suena. La selección arde por los cuatro costados, con una fractura social y deportiva, entre los jugadores y el entrenador; y Ángel María Villar, presidente de la Federación Española, hace la del avestruz. Ayer se reunió la Junta Directiva de este organismo con carácter ordinario y no tocaron el tema más candente de la actualidad futbolística. Se habló del resultado de la Asamblea, de las acuciantes necesidades de las Territoriales, de los árbitros... Como no estaba previsto en el orden del día, nadie se atrevió ni a sugerir ni a mencionar el problemón de la selección ni de las urgencias de Luis. La crisis galopante del buque insignia no parece lo suficiente como para que Villar tome el toro por los cuernos y aborte la huida desesperada hacia ninguna parte. No le interesa enfangarse para que no se dañe su delicada posición social. Cinco horas permaneció Luis Aragonés en una de las salas de la Federación a la espera de que Villar le recibiese. Pero el presidente no encontró un hueco en la agenda, pese a la enfermedad que presenta hoy el equipo. Quizás no se atreva a mirar al seleccionador a los ojos para decirle lo que piensa. Espera que reviente Luis y dé el portazo. I nevitablemente, en cuanto ha surgido la posibilidad de que Luis Aragonés pueda poner patas arribas la selección en su próxima convocatoria para el partido contra Suecia del 7- X ha saltado el nombre de Raúl como uno de los posibles damnificados. Sin duda, el más significativo. A día de hoy, Luis no tiene decidida su continuidad o no, como tampoco tiene claro la de otros jugadores, pero evidentemente la figura de Raúl es especial por lo que ha representado hasta ahora en el equipo nacional- -nadie, absolutamente nadie, vive como él la selección- y Luis lo sabe. Antes de que la madeja se líe más, bien debería el técnico decidirse al respecto. Sólo tiene dos soluciones. Si opta por no llamar al madridista, tiene que hacerlo con todas las consecuencias. Si pierde en Estocolmo será despedido con Raúl o sin Raúl. Su continuidad no depende de su presencia, sino del resultado. Por el contrario, si decide contar con él, irremediablemente tienen que arreglar su situación personal. Luis y Raúl, ahora, se hablan lo justo. Desde el Mundial no se miran a la cara y el capitán es uno de los jugadores que ya no tiene confianza en el técnico. Ni humana ni tácticamente. El feeling de los dos primeros años murió en Alemania. Si Luis considera que Raúl todavía es necesario futbolísticamente tendrá que reconducir la situación a todos los niveles. No puede seguir llamándole porque es el más listo si considera que es dañino para la convivencia del equipo. Seleccionador y capitán tienen que ir de la mano en un momento tan delicado. O los dos olvidan el pasado y, en el peor de los casos, lo aparcan y se ponen a remar juntos o que declaren públicamente su incompatibilidad y se vayan cada uno por su lado. Si en la Federación hubiese alguien medianamente competente, lo primero que tendría que hacer es sentar frente a frente a los dos. Que se digan a la cara todo lo que se guardan para su interior y, si no hay solución, que sea el propio organismo federativo el que tome una postura al respecto. Si apuestan por Luis, pues adelante. Si Raúl les convence de que ya no es el técnico idóneo para el puesto, pues también adelante, con lo que eso llevaría consigo. La selección tiene que estar por encima de aspectos personales. La selección es bastante más que Luis y bastante más que Raúl y debe remontar el vuelo sin el capitán o desde el capitán y el seleccionador unidos e identificados. Alrededor de 1,2 millones de euros tienen la palabra de comunicación como un pesetero. Sólo quiere lo que le corresponde. Y así se lo dirá a Ángel María Villar en la reunión del próximo lunes. Lo cierto es que nadie quiere aparecer como el malo de la película: Es cuestión de hablar con el presidente y ver qué pasa. Yo no me quiero marchar. Que el presidente haga lo que quiera y él vea comentó ayer Luis, mientras un portavoz de la Federación decía a escasos metros de distancia que seguimos confiando en Luis, pero si quiere irse no vamos a oponernos Todos andan tapaditos buscando refugio. Sólo Luis da una de sus caras: No sé si dentro de tres días me propondrán salir del cargo. La cuestión es que estén contentos. No todo gira entorno a si me pagan el contrato o no, sino en que estén felices con mi trabajo. Pero lo cierto es que no sé si llegaré a dar la lista para Suecia EPA Un poco harto del acoso mediático de las últimas horas, también se encaró con los periodistas: Supongo que la gente tendrá el mismo cabreo que tengo yo. Lo que no entiendo es que me digan que me vaya del trabajo. ¿Vosotros os iríais de vuestro trabajo? Los internacionales, agazapados La tercera parte implicada, los jugadores, continúan agazapados, salvo la esporádica aparición de Juanito. Una mayoría se ve victoriosa del cisma que se abrió en la concentración de Kamen, cuando el seleccionador postergó a la suplencia a dos vacas sagradas como Raúl y Míchel Salgado. Luego vendrían los problemas con Cañizares, Albelda, Joaquín, Reyes... una situación que desveló ABC durante la celebración de la Copa del Mundo y que el seleccionador se encargó de desmentir. El tiempo da y quita razones. Más de un millón de euros Si pega la espantada, la Federación no está dispuesta a pagar el nuevo contrato- -con cargo de manager general- -que le ofreció por lograr la clasificación para el Mundial de Alemania y que asciende a unos 1.200.000 euros por las dos temporadas. Por cierto, el documento contractual sigue sin firmarse, pero el acuerdo tiene validez jurídica. Además, la caja fuerte de la casa está repleta de telarañas. Tampoco Luis va a perdonar un euro. Ni piensa aparecer en los medios Rijkaard vuelve a olvidarse del héroe de París E. Y. BARCELONA. Tocó el cielo el 17 de mayo en París con aquel gol salvador que le convertía en el héroe del barcelonismo, en el sucesor de Ronald Koeman, y ahora vive en el ostracismo. Juliano Belletti no estuvo en la primera convocatoria liguera de Rijkaard para el partido que el Barcelona disputó en Vigo y tampoco estará hoy en el Camp Nou para recibir al Osasuna. Es obvio que el gol de París le salvó la cabeza- -el cuerpo técnico le buscaba salida- -y ahora ha pasado a ser la tercera opción en el lateral derecho, por detrás del italiano Zambrotta y del canterano Oleguer. Y más después de su papel en la Copa Cataluña, en donde regaló con un despeje inocente el tanto de la victoria al Español. No en vano, Rijkaard, preocupado por los errores defensivos, dice que este año tiene que gestionar una plantilla más amplia y que habrá momentos Alineaciones posibles Barcelona Valdés; Zambrotta, Puyol, Márquez u Oleguer, Sylvinho; Edmilson, Xavi o Iniesta, Deco, Messi, Ronaldinho y Eto o. Osasuna Ricardo; Javier Flaño, Cuéllar, Josetxo, Corrales; David López, Muñoz, Puñal, Delporte; Raúl García y Soldado. Hora 20.00 (PPV) para todos: Me toca decidir y, esta vez he elegido a Zambrotta y Oleguer, dos defensas que también pueden jugar en el lateral derecho se justificaba el holandés después de la sesión matinal que el Barcelona realizó ayer. Hoy vuelve al Barcelona Ronaldinho, que se perdió el debut liguero por lesión, aunque se especuló con un posible castigo por la derrota de la Supercopa europea ante el Sevilla. El brasileño será titular junto a Eto o y sólo se mantiene la duda de Giuly o Messi en el ataque. Mientras, el Osasuna llega con la moral tocada después del tropiezo ante el Getafe y de la eliminación en la previa de la Liga de Campeones. Mal escenario para levantar el ánimo.