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60 Cultura VIERNES 8 9 2006 ABC El Centro Cultural Conde Duque de Madrid acoge hasta el 8 de octubre la exposición Mi movida madrileña. Fotografías de Pablo Pérez- Mínguez (1979- 1985) un relato gráfico de los personajes que sacaron del armario a la cultura española Enésima removida TEXTO: ERIK FAU MADRID. Lycra, tachuelas, medias de rejilla, cuero negro, mallas, cardados y mucha laca. La estética de los años ochenta, olvidada e incluso ridiculizada durante mucho tiempo, se ha vuelto a imponer, y no sólo en la calle y los clubes de moda. La Movida, si en algún momento la dejaron morir, ha resucitado con fuerza en todos los ámbitos, museos de arte contemporáneo incluidos. Así es como se ha colado este verano en el Centro Cultural Conde Duque la exposición de uno de los fotógrafos más representativos de ese movimiento cultural que sacudió el Madrid de principios de los años ochenta: Pablo Pérez- Mínguez, más conocido por sus siglas, PPM. Noventa retratos individuales y de grupo, un panel de 72 imágenes de la serie Fotoporos- -primerísimos planos a prueba de maquillaje- -y un ciclorama que reproduce el estudio del autor permanecerán expuestos en la sala Espacio Dos del Museo Municipal de Arte Contemporáneo hasta el próximo 8 de octubre. Bajo el título de Mi movida madrileña. Fotografías de Pablo Pérez- Mínguez (1979- 1985) el artista coloca al visitante frente a los instantes que robó a muchos de los personajes que dieron vida a aquella revolución irreverente y colorista. Un viaje a los años de la bendita frivolidad que, según PPM, llegó para sacar del armario a la cultura española del famoso ¿Diseñas o trabajas? que ironizaba- -quizá con un poco de amargura- -sobre el atraso del país; y de una cultura pop que llegaba con el impulso de la demora y a ritmo de Quiero ser un bote de Colón y salir anunciado por la televisión Algunos lo consiguieron y otros se quedaron en el camino, pero casi todos están ahora en el Conde Duque: Alaska, Carlos Berlanga, Pedro Almodóvar, Tino Casal, Fabio McNamara, Costus... La lista es muy completa. PPM posa con una cámara delante de sus fotografías FOTOS: EFE Ni estilismo ni disfraz La naturalidad que transmiten todos los retratos no es casual: por un lado, Pérez- Mínguez asegura que no ha podido nunca sacar fotos a modelos que no fueran cachondos ya que, para él, la base de la fotogenia está en enrollarse y, por otro, la mayoría de las imágenes se tomaban de forma espontánea, sin planear vestuario, maquillaje ni actitud, en aquella casa estudio de la calle Monte Esquinza por la que desfilaban día y noche representantes de la música, el cine, el diseño, las artes plásticas y la vida nocturna. Por sorprendente que parezca, casi todos los personajes retratados llegaban así vestidos y maquillados a casa del fotógrafo. Ni estilismo ni disfraz: Iban así por la calle, al Rock- Ola Tampoco son casuales las fechas en las que fueron tomadas las fotografías. Aunque PPM reconoce que en 1978 ya se empezaban a formar algunos grupos de artistas, él fija en 1979 la unión de todos Un visitante de la exposición contempla los retratos de Mínguez esos colectivos dispersos. El final, en 1985, tampoco coincide con otra de las fechas clave de la época, el cierre de la sala Rock- Ola en 1984, porque acababa de nacer una de las publicaciones más importantes de la Movida, la Luna de Madrid De cualquier forma, tampoco podría ser mucho más dilatado el periodo señalado por el fotógrafo: los movimientos culturales deben durar 3 o 4 años. Si duran más, son mentira, porque han de ser una revolución, una explosión Uno de los mayores orgullos de este madrileño que inmortalizó el Chochonismo Ilustrado de Costus y la Baja Costura de Antonio Alvarado está en haber desvirgado- -fotográficamente hablando- -a muchos de los artistas españoles más reconocidos. Alejandro Sanz, Antonio Banderas, Pedro Almodóvar y Alaska, entre otros, se enfrentaron a su primera sesión de fotos de la mano de Pérez- Mínguez, en ese estudio que también sirvió de escenario para algunas escenas del rodaje del segundo largometraje de Almodóvar: Laberinto de pa- siones La que fuera la habitación de Sexilia, personaje interpretado por Cecilia Roth en la película, todavía conserva en sus paredes los frescos que pintó para la ocasión el artista gaditano Guillermo Pérez- Villalta. Y los conserva a pesar de las intenciones de uno de los Costus, Enrique, que estaba viviendo en esos momentos en casa de PPM y apareció inmediatamente después de terminar el rodaje con un par de botes de cal y un ataque de celos pictóricos ¿cuándo te borramos esta porquería y te pintamos otra cosa? Para los admiradores del manchego, la exposición incluye una fotografía de esas disputadas paredes y un fondo pintado por Costus que también aparece en el filme, como decorado de aquella fotonovela protagonizada por un McNamara semidesnudo y torturado con una taladradora. El próximo 23 de septiembre, con motivo de la primera Noche en Blanco de Madrid, los visitantes nocturnos de la exposición podrán posar para PPM sobre el fondo de Costus. Una oportunidad única de llevarse a casa una imagen firmada por un artista cuyo interés por la fotografía nació de una forma casi supersticiosa: Siempre que sucedía algo bonito, mis padres sacaban la cámara, así que deduje que, si siempre tenía una, mi vida sería maravillosa. Y así ha sido