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ABC VIERNES 8 9 2006 57 El Metropolitan de Nueva York retransmitirá a cientos de salas de cine de EE. UU. sus funciones operísticas Santiago Castelo, subdirector de ABC, recibió ayer en Cáceres la Medalla de Oro de Extremadura María Románova será enterrada el 28 de septiembre en San Petersburgo Putin cumple así el testamento de la que fue esposa del zar Alejandro III b Putin es un admirador declarado El entierro será un gran acontecimiento El entierro de los restos mortales de María Fiódorovna Románova será todo un acontecimiento social en San Petersburgo, la antigua capital imperial rusa. Algo casi comparable tuvo lugar en 1998, cuando, después de 80 años, recibieron por fin cristiana sepultura los restos de Nicolás II y su familia. Las ceremonias comenzarán el próximo día 22, con la llegada al puerto de San Petersburgo del cuerpo de la emperatriz a bordo de un buque de guerra danés. No se sabe aún si asistirá el presidente Vladímir Putin, pero lo harán altas personalidades del Gobierno y de la Iglesia Ortodoxa, además de la gobernadora de San Petersburgo, Valentina Matviyenko, y de representantes de diversas casas reales europeas. La misa será oficiada por el patriarca de la Iglesia rusa, Alexis II, en la suntuosa catedral de San Isaac. En el marco de las celebraciones, se acaba de abrir al público una exposición en la sala Manezh de San Petersburgo de objetos personales de María Fiódorovna y su marido, el zar Alejandro III. Entre los objetos expuestos hay obras de arte, fotografías, cartas, distintos documentos, porcelanas, vestimentas y maquetas de barcos y piezas de artillería. Esposa y madre de zares Se llamaba María Sofía Frederick Dagmara. Era hija del rey danés Christian IX y de Louise Wilhelmina von Hessen- Kassel. Nació en noviembre de 1847 en Copenhague Murió en la misma ciudad en octubre de 1928. Tuvo seis hijos. Al convertirse a la fe ortodoxa pasó a llamarse María Fiódorovna Románova. Fue esposa de Alejandro III y madre de Nicolás II, el último y malogrado zar de Rusia. de Alejandro III, el zar que detuvo las reformas iniciadas por Alejandro II, asesinado por un terrorista de Voluntad del Pueblo RAFAEL M. MAÑUECO CORRESPONSAL MOSCÚ La emperatriz María Fiódorovna Románova (1847- 1928) esposa del emperador Alejandro III y madre del malogrado Nicolás II, el zar asesinado por los bolcheviques en 1918, dispuso en su testamento ser enterrada junto con su esposo en el panteón real de la fortaleza de San Pedro y San Pablo en San Petersburgo, designio que se hará realidad el próximo día 28 de septiembre. Su tumba actual se encuentra en la catedral Roskilde de Copenhague. Durante la época soviética, ningún gerifalte comunista se hizo eco del postrero anhelo de doña María. Tampoco el antiguo presidente ruso, Boris Yeltsin, demostró gran interés en el reencuentro póstumo de una de las parejas mejor avenidas de la realeza rusa. Yeltsin ya cumplió sepultando a Nicolás II y a su familia en San Pedro y San Pablo. Pero tuvo que llegar al Kremlin Vladímir Putin para que el cuerpo de la insigne noble danesa reciba por fin sepultura junto a sus familiares más queridos. No hay nada casual. Putin es un admirador declarado de Alejandro III, el zar que detuvo las reformas iniciadas por su padre, Alejandro II, asesinado por un activista de la organización terrorista Voluntad del Pueblo De Alejandro III se han dicho muchas cosas, desde que la inteligencia no era su mejor cualidad hasta que era como el hielo, que puede evitar la putrefacción, pero sobre el que no puede crecer nada Ya anciana, supo del brutal fusilamiento de su hijo, nuera, nietas y su nieto el Zarévich Alexéi, enfermo de hemofilia Lo cierto es que Alejandro III, el monarca que aparece en la película de Nikita Mijalkov El Barbero de Siberia llevando a su hijo Nicolás II consigo en la grupa de su caballo, era un hombre de mente práctica, y supo dar cierta tranquilidad y prosperidad a su país en la víspera de los terribles acontecimientos que se avecinaban. El padre del último zar ruso fue también un gran marido para María Fiódorovna. Por lo menos, en los anales de la época se les recuerda como uno de los matrimonios más felices. María Sofía Frederick Dagmara, hija del rey danés Christian IX y Louise Wilhelmina von Hessen- Kassel, llegó a Rusia para contraer matrimonio con el príncipe heredero, el hijo mayor de María Románova Alejandro II, Nicolás Alexándrovich, pero éste murió de tuberculosis al poco tiempo. Así que Alejandro se quedó con la novia de su hermano y con el trono. Ella se convirtió a la fe ortodoxa y adoptó el patronímico de Fiódorovna por el icono de Fiódor, ante el que, según el protocolo, eran bautizadas todas las zarinas extranjeras. Le dio seis hijos a su querido esposo. Pero María Fiódorovna enviudó en 1894 y, 24 años más tarde, ya anciana, supo del brutal fusilamiento de su hijo, nuera, nietas y su nieto el Zarévich Alexéi, enfermo de hemofilia. Abandonó Rusia a bordo de un barco inglés y, tras recalar en Malta y Gran Bretaña, regresó a Dinamarca en 1919. Murió el 13 de octubre de 1928. A petición del presidente ruso, la casa real danesa autorizó la exhumación de sus restos mortales en junio de 2001. En octubre de 2004, Putin firmó la disposición sobre los funerales de la emperatriz. El sepelio tendrá lugar el 28 de septiembre en la fortaleza de San Pedro y San Pablo de San Petersburgo, ciudad a la que llegará a bordo de un buque de la Armada danesa.