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32 Internacional VIERNES 8 9 2006 ABC Nicolas Sarkozy, durante el discurso de clausura del reciente congreso de su partido, la Unión por un Movimiento Popular (UMP) en Marsella AFP NICOLAS SARKOZY Ministro de Interior francés y candidato a la Presidencia Nada de regularizaciones automáticas... los que no tengan papeles serán expulsados PARÍS. Fortalecido por su nivel de popularidad en la opinión pública francesa y por el éxito de su libro Testimonio (más de 300.000 ejemplares vendidos según fuentes próximas a él) Sarkozy expone sus ideas para 2007. -La situación política en Francia está marcada por el fenómeno Ségolène Royal. ¿Qué opina? -Su contribución al debate ideológico es casi nula. ¿Qué ideas tiene sobre inmigración? ¿Sobre economía? ¿Sobre política internacional? Ninguna... ¿Será su rival como candidata? -El candidato socialista será difícil de derrotar, y aquel que se le oponga necesitará imaginación, energía y serenidad. Y, por encima de todo, tendrá que hacer comprender a la derecha y al centro que todos van a hacer falta en el gran combate presidencial de 2007. ¿Considera la presencia de JeanMarie Le Pen en la segunda vuelta de 2002 un accidente? -El pasado éxito de Le Pen se debe a dos acontecimientos. En primer lugar, a una derecha que llevaba demasiado tiempo pidiendo disculpas por ser de derechas. Y además está el talento político de Mitterrand, que entendió a la perfección la ventaja que podía obtener de una extrema derecha fuerte. -Si Chirac se presentase como candidato de nuevo, ¿se vería usted obligado a modificar su estrategia? Serio candidato a la Presidencia, es partidario de recortar los poderes al presidente en materia de nombramientos, y para que Exteriores y Defensa no sean de su control exclusivo S. PIERRE- BROSSOLETTE M. SCHIFRES -Mi estrategia es la que ha definido con toda transparencia nuestra familia política. Todos tienen derecho a ser candidatos, pero ese derecho es igual para todos. Incluido yo, por supuesto. ¿Y Dominique de Villepin? -Desde luego que sí. ¿Varios candidatos llevarían a la derecha a un fracaso seguro? -Lo que importa es que nos unamos tras aquel que tenga más posibilidades de ganar. ¿Sus relaciones con Chirac y Villepin son ahora más pacíficas? -Sí. ¿Qué quiere decir eso? -Quiere decir que nos hablamos con confianza y que todos sabemos claramente que necesitaremos a los demás. -Será candidato oficial en enero. ¿Dimitirá del Gobierno? -Jospin fue candidato sin abandonar su cargo, y Balladur, y Mitterrand, y Giscard d Estaing, y Chaban- Delmas, y Chirac... No exijo más derechos que los demás, pero tampoco menos. ¿Paridad en el Gobierno? -Pienso que la paridad en política es una orientación fundamental. Francia es un país en el que debe haber más sitio para las mujeres. Ya no se puede gobernar igual que antes. ¿Es necesario un nuevo estatuto para el presidente de la República? -Hacen falta cambios. Que el presidente pueda expresarse ante el Parlamento. Que sus poderes estén más delimitados, sobre todo los poderes para hacer nombramientos, porque no es deseable la idea de un príncipe Que se deje de considerar que la política exterior francesa y la de defensa son de control exclusivo del presidente. ¿Y su tratamiento penal? -Me parece sensato que el presidente de la República no pueda ser convocado en cualquier momento por un juez. Por otra parte, deseo que sea un ciudadano como los demás. ¿Implica ello un cambio de Constitución? -No. ¿No habrá Sexta República? -El debate sobre la Sexta República no tiene mucho sentido. -Pero, ¿para qué seguir teniendo un primer ministro? -Porque en un país de 62 millones de habitantes, la agotadora tarea del presidente, tanto a nivel nacional como internacional, requiere la presencia de un primer ministro que le alivie. ¿Se queda con el espíritu de la Quinta República, pero sin derivaciones monárquicas? -Si su pregunta da a entender que existe el riesgo de que se den derivaciones monárquicas, mi respuesta es sí. -Sobre inmigración ilegal, ¿cuál es su línea de actuación? -Cuando se tienen papeles, uno se queda en Francia y tiene unos derechos garantizados. Cuando no se tienen papeles, se cumplen las condiciones para ser expulsado al país de origen. Ése es el primer principio. Segundo principio: nada de regularizaciones automáticas. Lionel Jospin regularizó a 80.000 ilegales. Resultado, el número de peticiones de asilo se multiplicó por cuatro, pasó, entre 1997 y 2002, de 20.000 a 80.000 peticiones por año. Nada de regularizaciones automáticas, como preveía la ley Chevènement. ¡Si consigues estar diez años clandestinamente, de premio se te den papeles! ¿Se tienen los medios para expul-