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14 Nacional VIERNES 8 9 2006 ABC EL PROCESO, MAÑANA on el proceso de paz puede suceder lo mismo que está ocurriendo con la política de emigración, esto es, que Zapatero termine dándolo por muerto, sin reconocerlo y cuando el mal ya se haya consumado. Recordemos la política de emigración; José Luis Rodríguez Zapatero se entregó a una crítica durísima de la política que mantenía el PP por reaccionaria, insolidaria y derechista y, ya en el poder, llevó a cabo una regulación suicida como era de suponer y como ahora podemos desgraciadamente comprobar. Y ¿qué dice ahora Zapatero? CÉSAR Exactamente lo conALONSO DE trario. Como si no huLOS RÍOS biera roto un plato vuelve a una política de emigración restrictiva en los mismos términos que había hecho el PP tres y cuatro años antes. Sin la más mínima autocrítica. Sin confesar el fracaso. Incluso poniéndose bravo. Una inmigración irregular- -ha dicho- -es damagogia intolerable. Así que después de desplazar al PP, contentar a la izquierda y conseguir la agudización del problema hasta los extremos escandalosos de hoy, rectifica y se pone estupendo. Ha pasado a una definición juiciosa y responsable de la política de inmigración, ha pedido ayuda a la UE y a las ONG, s y prepara el derecho al voto de los inmigrantes regularizados. Con el proceso de paz del País Vasco puede ocurrir otro tanto. El Gobierno hizo públicas las conversaciones con los terroristas; calificó a Otegi como el hombre de paz y le permitió hablar de mesas partidarias para la negociación así como de unas posibles relaciones directas entre ETA y el Gobierno; socialistas y terroristas dieron a entender que Batasuna sería legalizada (con contradicciones entre ellos ciertamente) vendieron la tregua mientras ETA sigue extorsionando a empresarios y reiterando en sus comunicados sus grandes objetivos; ZP llegó a proclamar de forma solemne el derecho de los vascos a decidir su futuro e incluso anunció, en una publicación alemana, que el País Vasco gozará de una mayor autonomía cuando culmine el proceso de paz mientras el PSOE ha permanecido mudo ante esta terrible secuencia de disparates. ¿Cuál habrá sido el resultado de todas estas acciones en el caso de que, al final, fracase el denominado proceso de paz El Gobierno habrá hecho un reconocimiento real del terrorismo como interlocutor y habrá eliminado en la práctica a la oposición. José Luis Rodríguez Zapatero saldrá ante los españoles como si no hubiera ocurrido nada y muy posiblemente pedirá apoyo al sensato PNV con el que gobernó durante trece años. Por ejemplo. Pero el mal ya estará hecho. C La falta de diligencia de Del Olmo forzó la libertad de un acusado del 11- M La Inspección del CGPJ reitera que el juez cometió una falta muy grave b El informe asegura que la ex- carcelación de Saed el Harrak es consecuencia de un primer error que el juez cometió en julio de 2004 al hacer un listado NIEVES COLLI MADRID. Falta de diligencia y de previsión son las razones por las que el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo se equivocó al fijar la fecha en la que debía revisar la situación de prisión preventiva de Saed el Harrak, uno de los procesados por el 11- M. Como consecuencia de aquel error, el presunto terrorista islamista tuvo que ser puesto en libertad el pasado 10 de mayo. Esta es la conclusión a la que llega el Servicio de Inspección del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que por segunda vez en cuatro meses propone a la Comisión Disciplinaria del órgano de gobierno de los jueces que abra al magistrado expediente por falta muy grave de desatención. En este nuevo informe, al que ha tenido acceso ABC, el jefe de la Inspección, José María Gil Sáez, considera que la equivocación que ha provocado la excarcelación de Saed el Harrak tiene su origen en julio de 2004, cuando la instrucción del sumario por los atentados de Madrid apenas llevaba unos meses y Del Olmo sólo se ocupaba ya del 11- M y del caso Egunkaria (otro juez nombrado en comisión de servicio se encargaba de tener al día el Juzgado Central de Instrucción número 6) Juan del Olmo en la entrada de la Audiencia Nacional Primer error El primer error se produce cuando Del Olmo confecciona un listado personal de los presos preventivos del 11- M y, en él, incluye sólo la fecha en la que se dictó el auto de prisión sin mencionar para nada el día de la detención. La Inspección recuerda en este punto que el plazo máximo que la ley prevé para la prisión preventiva (dos años prorrogables a cuatro en el caso de los terroristas) debe contarse a partir del día de la detención por la Policía, no del ingreso en prisión decretado por el juez. En consecuencia, según la Inspección, la conducta de Del Olmo adolece de la debida y exigida diligencia por cuanto que el juez no tuvo el cuidado que la ley le exige, especialmente cuando en sus manos está el derecho a la libertad de las personas. También careció de la adecuada previsibilidad pues el instructor debió adoptar pautas de comportamiento que evitaran resultados como el que ahora nos ocupa Es decir, no realizó las necesarias comprobaciones de las fechas ni estableció sistemas de control claros y adecuados para efectuar en cualquier momento el cómputo del tiempo de prisión preventiva de los imputados Del Olmo, añade el informe, omitió la labor de constatación no mostró la adecuada previsión y, en consecuencia, utilizó como factor de cómputo un material inservible para su realización Al situar la causa del error en los primeros meses de instrucción, la Inspección del CGPJ resta trascendencia a la delicada salud de Del Olmo, EFE El juez no estableció sistemas de control claros y adecuados para contar los plazos de prisión preventiva La Inspección cree que la enfermedad y la carga de trabajo del juez no justifican la equivocación quien se dio de baja para someterse a una intervención quirúrgica veinte días antes de que la juez que le sustituyó tuviera que dejar en libertad a El Harrak, así como a la gran carga de trabajo que justo en esas fechas supuso la redacción del auto de procesamiento, de más de 1.400 folios. Ambas circunstancias, que ciertamente limitaban y eran obstáculos objetivos en su quehacer profesional no impiden que la Inspección proponga la apertura de un expediente disciplinario a Del Olmo por una falta muy grave de desatención. La incoación del expediente no supone la imposición automática de sanción alguna- -suspensión, traslado forzoso o separación de la carrera en las faltas muy graves- sino el inicio de una investigación en profundidad de lo ocurrido. De forma subsidiaria, y para el caso de que la propuesta sea de nuevo rechazada por la Comisión Disciplinaria- -como ya ocurrió en junio- la Inspección sugiere que se califiquen los hechos como falta leve (que se sanciona con advertencia, multa de hasta 300 euros o ambas)