Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
92 Deportes PREMIO PRÍNCIPE DE ASTURIAS OTRO ORO PARA LA SELECCIÓN DE BALONCESTO JUEVES 7 9 2006 ABC El éxito del baloncesto ha provocado la gran pregunta. ¿Por qué el fútbol no? Los especialistas coinciden en señalar al tinglado montado alrededor del balompié como causa de las enfermedades de la selección. Importa más el corte de pelo de Torres, los tatuajes de Beckham, los coches que conduce Reyes e ir vestido a la última que el propio deporte en sí Negocio e individualismo, lastre del fútbol TEXTO J. ÁVILA E. YUNTA MADRID BARCELONA. Anda el deporte español dándole vueltas al asunto, eufórico después del rotundo éxito de la selección de baloncesto en el Mundial de Japón y contrariado por los numerosos accidentes que sufre el equipo nacional de fútbol. Nadie acierta a la hora de encontrar un argumento válido para justificar el síndrome de los cuartos que atenaza la mente de los jugadores que ahora dirige Luis Aragonés. Desde que los baloncestistas ganaran el oro, todas las miradas se centran en ellos, consumidos por la sana envidia- -deportiva, que no económica- -y esperando devolver algún día tanta esperanza depositada en ellos. A día de hoy, lo que interesa en el mundo del fútbol es saber si el último tatuaje de Beckham es gótico o modernista, si el corte de pelo de Torres le sienta mejor que el anterior, si Reyes va a ampliar su colección de Ferraris, si los brasileños celebrarán un gol al estilo cucaracha o si Cañizares va a seguir con su tinte oxigenado. Todo ello por delante del deporte, puro negocio. ¿Por qué otros combinados nacionales de deportes que son más minoritarios y con menos capacidad económica triunfan y el del fútbol no? Benito Floro Entrenador de fútbol El fútbol vive en la fase profunda del negocio La razón es muy sencilla. A estas alturas el balonmano, el baloncesto, el waterpolo... todavía son deportes, con una parte importante de profesionalización, pero no son del todo un negocio. Una actividad deportiva, que hoy va ligada al espectáculo, la podríamos dividir en tres fases. La primera engloba el componente meramente deportivo. En la segunda entra el componente profesional, porque cada deporte tiende a convertirse en un espectáculo de masas. Y en la tercera, el ingrediente del negocio. Del deporte- profesionalespectáculo se salta al negocio. Donde entran agentes directos, como son los jugadores, los entrenadores... y agentes indirectos como los medios de comunicación, las casas comerciales... El fútbol se encuentra en esta tercera fase, en la fase profunda del negocio. Y ahí, todo lo deportivo es secundario La alegría que el equipo de baloncesto ha proporcionado a la afición contrasta con las miserias del llamado deporte rey mación del futbolista y en su progresión. Es como la prensa del corazón, que actúa desinformada, pero todos la la siguen. En el fútbol da igual lo que digan los protagonistas, el consumidor lo acepta. Ya se sabe, se puede cambiar de religión, pero no de equipo de estrellas extranjeras. Sólo hay que ver que el Barça sin Ronaldinho y Eto o no es el mismo, que el Madrid necesita a Ronaldo y antes a Zidane. En los otros deportes es diferente, hay más valor nacional. El Ciudad Real tiene muchos extranjeros, pero sin Uríos y Entrerríos... Lo mismo que yo en el Valladolid con Chema y Garabaya. Los foráneos son más decisivos, pero la nueva hornada tiene calidad. Ahora, hay que tener en cuenta que son deportes diferentes, es difícil remontar en fútbol; en baloncesto y balonmano hay posesiones, más margen Idéntica situación se da tanto en el baloncesto como en el balonmano y ahí están los títulos. Todo es más sencillo. Es simplemente una cuestión de calidad. Si hubiese una NBA de fútbol, estoy convencido de que sólo un jugador de la actual selección tendría hueco, Íker Casillas. Tenemos grandes jugadores, pero no contamos con superestrellas como Ronaldinho, Ronaldo, Henry... Nos falta un superlíder. Se mueve mucho dinero, pero también en el tenis. Y los tenistas han demostrado que la parcela económica no influye en el rendimiento. Lo último que se le ocurre a un deportista cuando está en la Juan Carlos Pastor Seleccionador de balonmano En los otros deportes hay más valor nacional El principal problema es que los equipos españoles tienen un gran número Adela Cortina Filósofa experta en ética Es como la prensa del corazón, todos lo siguen El fútbol responde a la lógica del mercado, es como lo quiere la gente, el espectador tiene mucho que ver en la for- Floro: El fútbol está en esa fase en la que todo lo deportivo es secundario, sólo cuenta el ingrediente negocio Javier Duarte Director técnico de la Española de Tenis Si hubiese una NBA de fútbol, sólo jugaría Íker En el fútbol siempre ponen demasiadas excusas. No me sirve que la Liga española esté plagada de extranjeros. Los especialistas afirman que los futbolistas españoles anteponen lo personal a los triunfos colectivos