Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
88 JUEVES 7 9 2006 ABC Deportes Ridículo espantoso en Belfast Irlanda del Norte pone en evidencia todas las carencias de España, incapaz ni de empatar un partido en el que se puso dos veces por delante IRLANDA DEL NORTE ESPAÑA 3 2 Irlanda del Norte (4- 4- 2) Carroll (Taylor, m. 11) Duff, Craigan, Hughes, Evans; Gillespie, Davis, Clingan, Baird; Healy (Feeney, m. 84) y Lafferty (Quinn, m. 53) España (4- 3- 1- 2) Casillas; Sergio Ramos (Salgado, m. 46) Pablo, Puyol, Antonio López; Xavi, Albelda (Cesc, m. 22) Xabi Alonso; Raúl; Torres (Luis García, m. 63) y Villa. Árbitro Frank Debleeckere (Bélgica) Mostró cartulina amarilla a Antonio López, Puyol, Duff y Feeney. Goles 0- 1. m. 11: Xavi. 1- 1. m. 20: Healy. 1- 2. m. 52: Villa. 2- 2 m. 65: Healy. 3- 2, m. 79: Healy. LO MEJOR Muy poco, casi nada para escoger. Si acaso la resolución de Villa, que continúa viendo puerta con facilidad ENRIQUE ORTEGO BELFAST. Confirmado. La España de Luis se hizo añicos en Hannover. Nada queda de aquel equipo que ilusionó hasta a los más escépticos. Por lo visto, los mil pedazos de la descomposición serán difícil de recomponer. La imagen ofrecida ayer en Belfast fue lamentable y la derrota recuerda la que sufrió la selección de Javier Clemente en Chipre y que le costó el puesto al técnico vasco. Pronto, demasiado pronto, España se ha complicado la vida en esta nueva fase de clasificación. Pero no se puede esperar otra cosa de una caricatura de equipo que ha perdido la confianza en sí mismo y ayer fue incapaz de imponerse a una selección tan vulgar como la de Irlanda del Norte, después de haberse adelantado dos veces en el marcador. La dejadez y falta de criterio de los españoles condujo a que el partido se disputara de principio a fin como les gusta a estos británicos, que nacieron entendiendo el fútbol de una sola manera y así morirán. El eterno problema fue la incapacidad, no ya de tener el balón y trenzar dos pases seguidos, sino ni siquiera de bajarlo a la tierra. Jugar por las alturas nunca ha sido lo suyo y es justo todo lo contrario de lo que quiere Luis Aragonés. Los jugadores del la selección y Luis Aragonés, al fondo, muestran su decepción en el banquillo tras el tercer gol de Irlanda del Norte tojaba necesaria y obligada. Pero no. Ni ese tanto tuvo ninguna influencia. Irlanda del Norte mantuvo su ritmo, su agresividad y superó el trauma del tanto como no lo había hecho el sábado ante Islandia y con una jugada de las suyas empató. Parece fácil. Saque largo del portero, prolongación de su torre Lafferty, ya en uno de los picos del área rival, y error de Xabi Alonso que quiso ceder a Casillas y no vio a Healy, que se revolvió para marcar. La lesión de Albelda- -golpe en el pómulo- -supuso la entrada de Cesc. Ni con esas se entonó la selección. Villa y Torres muy abiertos apenas entraban en juego. Raúl se perdía entre líneas y sólo Xavi intentaba arreglar el desaguisado, mientras los norirlandeses ASÍ VA EL GRUPO F Irlanda del Norte- Islandia Letonia- Suecia España- Liechtenstein Islandia- Dinamarca Suecia- Liechtenstein Irlanda del Norte- España CLASIFICACIÓN EQUIPOS 1. Suecia 2. España 3. Dinamarca 4. Islandia 5. Irlanda del Norte 6. Letonia 7. Liechtenstein PT 6 3 3 3 3 0 0 J 2 2 1 2 2 1 2 G 2 1 1 1 1 0 0 E 0 0 0 0 0 0 0 P GF GC 041 163 020 132 135 101 217 0- 3 0- 1 4- 0 0- 2 3- 1 3- 2 Verdes corrían, rojos andaban La primera premisa para domar a un equipo que embiste con esta casta es pincharle el balón y no levantarle dos palmos del piso. Ni adelantándose en el marcador a los once minutos fue capaz España de entrar en la pelea. ¡Qué horror! Los verdes corrían como posesos con alcalinas nuevas y los rojos se entrecruzaban miradas de incomprensión. Todo ello, al paso. En situaciones normales, un equipo medianamente solvente hubiera aprovechado el tanto de Xavi- -para unos suma el millar y para otros el millar más dos- para anestesiar el partido, imponer su juego y encarrilar una victoria que se an- continuaban ganando todos y cada uno de los balones aéreos y hasta Casillas se tragó uno ya en la prolongación, aunque sin consecuencias. La entrada de Salgado por Sergio Ramos- -sólo metió un balón bueno en toda la primera parte- -fue la primera respuesta de Luis, que volvió de la caseta tan quemado, como se había ido. Su única esperanza, la de todos, era que parecía imposible hacerlo tan mal como en la primera parte y que tarde o temprano los norirlandeses se cansarían de correr y presionar, pero se equivocó. Los suyos crecieron en su inoperancia y en su falta de concentración y los contrarios se agigantaron hasta diseñar una noche histórica. Casi tanto como cuando hace un año de-