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44 Madrid JUEVES 7 9 2006 ABC Una vez más, el Museo Arqueológico Nacional saca a la luz parte de sus fondos para mostrar al visitante un rico patrimonio. En esta ocasión se trata de una bella colección de cerámica fabricada en Alcora, la manufactura que fundó en 1727 el noveno Conde de Aranda Una fábrica con mucha loza TEXTO: MABEL AMADO Flora (anterior a 1775) Escultura en porcelana fosfática MADRID. Vajillas, juegos de café, platos de engaño, aguamaniles, tarros de botica, mancerinas, placas de devoción, escribanías, fuentes... Todas son piezas salidas de los hornos de una fábrica que logró escribir la más exquisita página de historia cerámica de España. La Manufactura de Alcora (Castellón) fundada en 1727 por Pedro Pablo Abarca de Bolea, noveno conde de Aranda, fue un fiel reflejo de los nuevos gustos que surgieron en el país con la llegada de la dinastía de los Borbones. Ahora, el Museo Arqueológico Nacional recupera de sus fondos estables 150 piezas que fueron creadas en esta fábrica de loza fina. Un siglo de cerá- mica de Alcora (1727- 1827) es el título de la exposición que, desde ayer y hasta el próximo 29 de octubre, ofrece al visitante una cuidadosa selección centrada en el período de mayor esplendor de la factoría. Tres tipos de pasta cerámica Comisariada por Carmen Mañueco, el recorrido se ha estructurado en tres apartados que siguen un orden cronológico y se corresponden, a su vez, con los tres tipos de pasta cerámica utilizados en ese siglo: Loza esmaltada (1727- 1827) Tierra de pipa (1774- 1815) y Porcelana (1763- 1827) La visita arranca con el período de mayor duración y el que proporcionó especial fama a los hornos de la única manufactura real mantenida con capital privado y alejada del centro de poder. Podemos admirar piezas de diferentes series, desde la Berain- -con su puntilla de color azul- hasta la zoomorfa- -la tradicional fauna de Alcora- pasando por la Olérys- -decorada con guirnaldas- Rocalla- -una de las realizaciones cerámicas más bellas de Europa- con flores naturales, chinesca, influencias de Rouen, rayado rojo y del cacharrero, del ramito y de la madamita. Entre ellas destacan placas de devoción, salvillas, platos, candeleros, fuentes, jarros, salseras... Todas piezas únicas que conforman una delicada colección por su variado y bello repertorio ornamental. Seguimos con la Tierra de pipa un material más ligero y resistente que la loza, llamado así en toda Europa por su semejanza con el color de las pipas de los fumadores chinos. Sin embargo, el tiempo ha legado pocas aunque inigualables piezas que en esta muestra podemos admirar: mancerinas, fuentes, placas y alegorías. Concluye la exposición con la Porcelana de la que se fabricaron dos tipos diferentes en Alcora. Destacan compoteras, tazas litrón enfriadores de copas y alimentos y esculturas que recuerdan al visitante el esplendor de una fábrica y el buen hacer de sus trabajadores.