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32 Internacional JUEVES 7 9 2006 ABC El Parlamento Europeo, en una de sus recientes sesiones plenarias en Estrasburgo AFP El Tribunal de Cuentas de la UE quiere acabar con el despilfarro en traductores En 2005, este servicio absorbió el 1 por ciento de los gastos de la Unión del presupuesto dedicado a traducción, unos 26 millones de euros, se pierde en intérpretes solicitados por el Parlamento Europeo y no utilizados MARIBEL NÚÑEZ. CORRESPONSAL BRUSELAS. Pasados más de dos años desde la ampliación de la Unión Europea de 15 a 25 miembros- -mayo de 2004- los eurodiputados parecen empezar a tomar conciencia del coste económico que supone traducir simultáneamente su trabajo a las 20 lenguas oficiales que tiene Europa, y han decidido apretarse el cinturón. La decisión de ahorrar en este capítulo, sin embargo, no ha sido voluntaria ya que se produce después de que el temido Tribunal de Cuentas de la UE emitiera un informe demoledor sobre el desglose de gastos del Parlamento Europeo, la Comisión Europea y el Consejo en materia de intérpretes. En concreto, en 2003, último año analizado por el Tribunal, se ha detectado que el 16 por ciento del presupuesto anual que se dedica a interpretación, equivalente a 26 millones de euros en ese año, se ha perdido al haberse solicitado servicios que finalmente no se utilizaron. Así, los eurodiputados han dado el visto bueno a un informe en el que se sugieren como métodos para ahorrar que se aumente la colaboración interinstitucional en este campo, así como que se utilice en la medida de lo posible a traductores locales, que servirían de apoyo a los funcionarios que se b El 16 por ciento La previsión es que este montante suba hasta los 238 millones de euros en 2010, lo que supondría medio euro por ciudadano al año, a pesar de que no se hacen interpretaciones cruzadas a las 20 lenguas oficiales, sino que hay algunas que se utilizan como lenguas troncales, a partir de las cuáles los intérpretes traducen las intervenciones en el caso de las lenguas menos conocidas. dedican a estas labores, con un coste sensiblemente inferior. Asimismo, los eurodiputados se comprometieron a hacer el mejor uso posible de su perfil lingüístico para ahorrar en la medida de lo posible en intérpretes. La UE y el multilingüismo A pesar de estas recomendaciones, los eurodiputados coinciden en que el multilingüismo constituye una de las características principales de la Unión Europea, que pone de relieve su diversidad cultural y lingüística y asegura un trato igual a los ciudadanos de la UE según se podía leer en el informe aprobado esta semana en la Eurocámara sobre este asunto. Además, según el mismo texto, los servicios lingüísticos de las instituciones de la Unión Europea facilitan la comunicación, de modo que las instituciones permanecen abiertas a los ciudadanos en Europa Sin embargo, dentro de esta diversidad cultural, y ante la casi segura entrada de Bulgaria y Rumanía próximamente en la UE, con lo que las actuales 20 lenguas oficiales pasarían a 22, ya hay voces que piden que se busquen soluciones pragmáticas, sobre todo en las reuniones de trabajo preparatorias en las instituciones, de modo que el día a día sea más fácil. En conjunto, y a pesar de que el trabajo de interpretación a las mencionadas 20 lenguas puede parecer enorme en cuanto a coste, sólo absorbe el uno por ciento del presupuesto anual del conjunto de la Unión Europea, lo que supuso 176 millones de euros en 2005, 0,38 euros por europeo al año. Competencias aumentadas Esta enorme cantidad de dinero se destina fundamentalmente a que el complejo entramado de instituciones y personas que es Europa funcione cada día con unas competencias que se ven cada año aumentadas, y que van desde la agricultura a la defensa, pasando por la moneda común o la cooperación judicial y policial. Así, los miles de empleados europeos que trabajan en las instituciones comunitarias hablan como mínimo dos idiomas, y muchos de ellos tres. En el terreno lingüístico, uno de los aspectos que han sorprendido es que los expertos pensaban que, con la ampliación de la UE de 15 a 25 países en 2004, habría una mayor presencia del alemán en las instituciones, lo que no ha ocurrido porque los funcionarios de estos países se han decantado en su mayoría por el inglés, lo que ha relegado tanto al francés como al alemán a un discreto segundo plano. El coste por interpretación supuso 176 millones de euros en 2005, cerca de 0,38 euros por europeo al año Se buscan intérpretes de búlgaro y rumano M. N. BRUSELAS. A pesar de los más de dos años que hace ya que Malta se incorporó a la Unión Europea, junto con otros nueve países, los intérpretes de este idioma siguen escaseando en Bruselas, puesto que ningún candidato superó el concurso celebrado en 2003. Se tuvo que organizar un seminario especial para formar personal en Londres hace un año, lo que permitió conseguir a cinco profesionales. El caso del maltés no es aislado ya que, en 1995, con el ingreso de Suecia y Finlandia en la UE, se produjo el mismo problema para encontrar profesionales cualificados en interpretación que dominaran estas lenguas. El problema volverá a repetirse en 2007 con el búlgaro y el rumano. A los ya conocidos problemas para encontrar personal cualificado para hacer traducciones simultáneas en tantos idiomas- -veinte, en la actualidad- se añade otro: el espacio, que constituye un nuevo reto, ya que en muchas instituciones, excepto el Consejo de la UE, hay serias dificultades físicas para instalar tantas cabinas de traducción.