Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
30 Internacional MARTES 5 9 2006 ABC Malestar en el Ejército británico por la precariedad de sus misiones en el exterior Los militares piden más medios para luchar en Afganistán y en Irak Conservador denuncia que el Gobierno encarga misiones con equipos demasiado viejos, después de haber aprobado una reducción presupuestaria EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. El Ejército británico considera que sus soldados están luchando al límite de sus capacidades y que sólo pueden afrontar de modo muy justo las misiones encomendadas por el Gobierno en escenarios como Afganistán e Irak, donde las circunstancias son peores de las que en un principio se había pensado. Así se ha pronunciado el nuevo jefe del Ejército, el general Richard Dannat, en una entrevista publicada ayer en el diario de The Guardian, pero realizada días previos al accidente que el domingo supuso la muerte de catorce militares cuando su avión se estrelló en la provincia afgana de Kandahar, un Nimrod MR 2 de casi treinta años de antigüedad. Ese trágico percance, provocado por alguna circunstancia del propio aparato en el que volaban- -se incendió en su parte trasera por causas aún desconocidas, aunque se descarta que fuera alcanzado por un misil de los talibanes- -ha dado mayor trascendencia a las palabras del jefe del Ejército. El general Dannat planteaba la necesidad de un mayor equipamiento de las tropas, algo que debe ir acompañado de un debate nacional en el que la sociedad británica asuma la responsabilidad de apoyar tal vez un aumento del presupuesto de Defensa. El accidente del Nimrod, que para el Ejército británico ha supuesto la mayor pérdida de vidas humanas en una sola acción de guerra desde el conflicto de las Malvinas, ha movilizado también al Partido Conservador, que últimamente ha insistido en denunciar la escasa inversión en renovar la flota de la Fuerza Aérea. Nuestras fuerzas dependen demasiado de equipos muy viejos; el presupuesto de Defensa ha sufrido un recorte del 2,5 por ciento declaraba ayer Gerald Howarth, portavoz tory en materias de Defensa. b El Partido ra, en el área controlada por las fuerzas británicas. Asimismo, un soldado británico de la fuerza de la OTAN en Afganistán murió ayer, junto con cuatro civiles, en Kabul en un atentado con coche bomba. El debate suscitado ahora en el Reino Unido también parte de la base de que el contingente presente en Afganistán, englobado en operaciones de la OTAN, se estacionó allí más como fuerza de paz, para asegurar la reactiva- ción el país una vez se produjo la toma de Kabul, que como tropas destinadas a un enfrentamiento con el residuo de la guerrilla talibán, cuya capacidad combativa no fue suficientemente calibrada. Las bajas se acumulan Ese feroz enfrentamiento también ha provocado bajas en unidades de otros países de la OTAN, y el mismo día que morían los catorce ocupantes del Ni- mrod tres soldados canadienses cayeron en un enfrentamiento en la misma área de Kandahar. El Ministerio de Defensa ha insistido en que no existe ninguna correlación entre el accidente y lo que algunos comentan sobre la naturaleza de los recursos en Afganistán Tampoco la establecen directamente medios como The Times, pero el editorial de este periódico indicaba ayer que para luchar contra los talibanes, que se suponía que habían sido derrotados hace cinco años es obviamente inadecuada la previsión financiera inicial, que era de mil millones de libras Por su parte, el editorial de The Daily Telegraph recomendaba al Gobierno que en lugar de insistir en los clichés sobre nuestros magníficos soldados, los ministros deberían darles el material que necesitan Un taxi carga con los restos de una de las víctimas del atentado suicida que ayer provocó cinco muertes en Kabul REUTERS Cuatro de los 14 presuntos terroristas detenidos en Londres, controlados por España en abril ABC MADRID. Cuatro de los catorce detenidos el pasado día 1 en Londres por su presunta vinculación con el terrorismo internacional fueron vigilados por la Policía en sus movimientos por España, según informó ayer el Ministerio del Interior. Los cuatro sospechosos atravesaron el territorio español para desplazarse de Francia al norte de África y regresar a Francia. Según explicó el Ministerio en un comunicado, la Comisaría General de Información de la Policía española detectó y controló el paso por España, dentro de una operación sobre los Críticas generalizadas Las portadas de todos los periódicos publicaban ayer las fotografías de la tripulación del Nimrod, cuya muerte ha conmocionado a la opinión pública. Con estas bajas son ya 36 los militares británicos muertos en acción en Afganistán desde el comienzo de las operaciones en noviembre de 2001. A esa cifra hay que añadir los 117 soldados fallecidos en Irak desde que se produjo la invasión de ese país. Los últimos en agregarse a la lista fueron dos soldados alcanzados ayer por la explosión de varias bombas en un enfrentamiento con la guerrilla cerca de Baso- campos de entrenamiento yihadista en abril de 2006, de cuatro de los ahora detenidos en Londres. Los cuatro arrestados, junto a otros cuatro, atravesaron a principios de abril la frontera terrestre del norte de España y salieron dos días después hacia el norte de África en un ferry comercial. Poco después realizaron el recorrido de vuelta. Según la Policía, los ahora detenidos sólo hicieron uso del territorio español como lugar obligado de paso, lo cual fue notificado por los agentes españoles a los servicios de información de Inteligencia extranjeros interesados. El comunicado precisa que, en julio de 2005, los servicios de Inteligencia españoles habían sido advertidos de que tres de los sospechosos detenidos preventivamente en Londres- -un tanzano, un británico y un somalí- -estaban a punto de viajar a Granada junto a un cuarto, pero finalmente el viaje no se hizo. La Policía británica anunció ayer que ha prolongado la detención preventiva de los 14 sospechosos. Tres permanecerán detenidos hasta mañana, y los otros 11 hasta el viernes. Los 14 sospechosos fueron detenidos entre el viernes y el sábado en una redada antiterrorista que la Policía prolongó con una pesquisa en una escuela islámica de Sussex. No obstante, según la Policía, la operación no estaba vinculada con el presunto complot contra aviones transatlánticos desbaratada hace tres semanas, ni con los atentados del 7 de julio de 2005.