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20 Nacional PRECAMPAÑA EN CATALUÑA ADVERTENCIAS AL GOBIERNO MARTES 5 9 2006 ABC CiU amenaza a Zapatero con no votar los Presupuestos si se reedita el tripartito El PSOE no ha contactado aún con los nacionalistas para negociar la ley Mas da por hecha la reedición del tripartito, por lo que deja sin sentido cualquier posible apoyo al Gobierno español MARÍA JESÚS CAÑIZARES BARCELONA. Convergència i Unió (CiU) da por hecha la reedición del tripartito. Y a las pruebas se remiten. El PSOE no ha contactado todavía con los nacionalistas para negociar los Presupuestos Generales del Estado, algo que en anteriores gobiernos ya había ocurrido por estas fechas. La federación teme que los socialistas prescidan finalmente de su apoyo y recurran de nuevo a ERC, que, por otro lado, se ha comprometido a votar la investidura del sustituto de Joan Clos en la alcaldía de Barcelona, el socialista Jordi Hereu. Todo ello induce a pensar a la formación liderada por Artur Mas que un nuevo pacto PSC, ERC e ICV para gobernar Cataluña es un hecho, lo que ha llevado a los dirigentes nacionalistas a redoblar sus amenazas al PSOE. En la línea de lo advertido el domingo por el secretario general de CiU y presidente de UDC, Josep Duran Lleida, la federación asegura ahora que no otorgará su apoyo a los Presupuestos del Estado sin un compromiso del PSOE de que no utilizará los votos de ERC para seguir en la presidencia de la Generalitat. Asimismo, los convergentes exigirán se respete el contenido del Estatuto, especialmente en cuanto b La federación que lidera LAS GUERRAS DE ZAPATERO i tenemos en cuenta que el principal factor de la victoria socialista en 2004 fue su eficaz manipulación del atentado del 11- M como una consecuencia de nuestro papel en Irak, las nuevas manipulaciones socialistas sobre el Líbano son especialmente relevantes. Para desmontar el pasado y para explicar el presente. El PSOE en la oposición movilizó a media España contra las guerras de Aznar pero ahora, en el gobierno, se ha implicado en unas guerras de Zapatero totalmente equiparables en términos de uso de la fuerza militar y de riesgos para los soldados y para España. Con dos diferencias políticas esenciales, que se hacen con mentiras y, EDURNE aún peor, sin una clariURIARTE ficación de las posiciones y objetivos políticos del gobierno en esos despliegues militares. La mentira es lo de la paz, obviamente, lo del orgullo por la misión de paz y no de guerra al que se refería Zapatero el domingo. La resolución 1.701 es para el uso de la fuerza militar, y, si la ONU cumple todos sus términos, puede implicar el enfrentamiento, armado, evidentemente, con Hizbolá, e incluso, con Siria y con Irán. La resolución pretende un objetivo esencial que es la extensión del control militar del gobierno libanés sobre todo su territorio y dos caminos imprescindibles para lograrlo: el desarme de Hizbolá y la prohibición de cualquier envío de armas a este grupo terrorista. No los menciona, pero el envío de armas se refiere a Siria a Irán. Sabemos que Hizbolá no tiene la más mínima intención de desarmarse voluntariamente. Y también que el gobierno libanés no sólo no es capaz de controlar a Hizbolá, como ya lo demostró antes y durante la guerra, sino que, después, aún está más en sus manos. Véanse, si no, las ambiguas y temerosas declaraciones del primer ministro libanés en las últimas semanas. Y nadie tiene la más mínima duda de que Siria e Irán seguirán colaborando con Hizbolá. La consecuencia es sólo una, que son las fuerzas militares de la ONU, incluidas las de España, las que tendrán que neutralizar ese poderosísimo ejército terrorista. Y a muchos nos parece bien, pero siempre que se diga la verdad de la misión. Y una vez que el gobierno aclare de una vez su estrategia militar en el campo internacional. Aznar comprometió a España en la lucha contra el terrorismo islamista y en la persecución de estados peligrosos, Irak, que no cumplieron las resoluciones de Naciones Unidas. Y a muchos también nos pareció lo correcto. ¿Pero cuáles son los objetivos de las guerras de Zapatero? Envía soldados a Afganistán a combatir a los talibán, pero dice que el fundamentalismo se afronta con el diálogo de civilizaciones. Ahora los envía al Líbano a desarmar a Hizbolá pero aún piensa que el culpable de la guerra fue Israel. Y lanza mensajes de apoyo a Irán, vía Felipe González o Máximo Cajal, justo en el momento en que la comunidad internacional está a punto de llegar a un enfrentamiento con ese país comparable al que tuvo con Irak. S Menos identidad y más programa social Pese a las críticas lanzadas al candidato socialista José Montilla por su falta de sensibilidad nacionalista, lo cierto es que la irrupción del dirigente del PSC en las autonómicas ha obligado a CiU a cambiar la metodología utilizada en la presentación de su programa de gobierno -eluden el término electoral Así, en esta ocasión sus propuestas serán explicadas a la sociedad civil en dos convenciones (los días 14 y 21) dedicadas, respectivamente, a la política económica y social que defiende la federación. El contenido identitario queda diluido en unas conferencias en las que se debatirá el programa que aprobará el Consejo Nacional de CiU el sábado. al aumento de la inversión del Estado en Cataluña. CiU es consciente de la posibilidad de que el PSOE acepte esas condiciones y después incumpla su palabra reeditando el tripartito. Una palabra que el propio presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, dio a Artur Mas en la reunión que mantuvieron para negociar el nuevo Estatuto y que, según la cual, los socialistas no pondrían excesivas trabas a la presi- dencia de CiU si esta formación gana las elecciones por minoría. Así, el PSOE prescindiría de su incómodo socio, ERC, y se aseguraría el respaldo del nacionalismo moderado que representa CiU. Desde la federación se recuerda la generosidad demostrada por los nacionalistas durante la tramitación del texto estatutario, por lo que no entenderían que ahora el PSOE diera la espalda a la federación cuando, meses atrás, buscó explícitamente su apoyo. Actualmente, esa sociovergencia fraguada en la Moncloa está lejos de ser realidad debido al éxodo del sector socialista más nacionalista encabezado por Pasqual Maragall. Con José Montilla como candidato, el PSC ha desaparecido de Cataluña. Quien manda es el PSOE aseguraba ayer el secretario general de UDC, Josep Maria Pelegrí, quien considera carente se sentido que las principales fuerzas políticas catalanas, PSC y CiU, gobiernen juntas en Cataluña ahora que los programas electorales de ambos partidos son, según Pelegrí, muy diferentes. Artur Mas aprovechó esa diáspora en las filas del socialismo catalanista para hacer un llamamiento a los militantes descontentos del PSC y proponerles su incorporación a CiU. El líder nacionalista habló de la descomposición de los socialistas catalanes, constatada en los artículos publicados por Maragall y su hermano Ernest, y el cese como militante de la esposa del president Diana Garrigosa. El líder nacionalista catalán, Artur Mas, en un momento de su intervención, ayer, en Barcelona YOLANDA CARDO