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18 Nacional PRECAMPAÑA EN CATALUÑA DIVISIÓN EN EL PSC MARTES 5 9 2006 ABC El ministro Montilla resta importancia a la baja en el partido de la esposa de Pasqual Maragall El aparato atribuye la retirada del presidente de la Generalitat a que temía no ganar las elecciones b La dirección del PSC cierra filas con Montilla mientras intenta explicar los ataques del entorno de Maragall a la operación de relevo en los carteles electorales IVA ANGUERA DE SOJO BARCELONA. El todavía ministro de Industria y candidato a la presidencia de la Generalitat, José Montilla, rompio ayer el silencio impuesto en el partido sobre la baja de la primera dama la esposa de Pasqual Maragall, -que decidió abandonar la militancia socialista tras la renuncia de su marido a encabezar de nuevo las listas del PSC- -para minizar esta baja. Tras un fin de semana marcado por las quejas del entorno del president respecto al trato recibido desde el partido, Montilla dio ayer la réplica: aseguró que la baja la mujer de Maragall, Diana Garrigosa, no debe ser relevante como lo demuestran 500 nuevas altas y apuntó que si no es candidato es porque él decidió no serlo La crisis, por lo menos en el plano público, se abrió la semana pasada con la públicación de un artículo de Pasqual Maragall en el que apuntaba que José Luis Rodríguez Zapatero había indicado ya hace un año su preferencia por José Montilla como candidato a la presidencia de la Generalitat y lamentaba los sacrificios del PSC en favor del PSOE. Al día siguiente se hizo pública la baja de Diana Garrigosa, y el pasado domingo se completó el ciclo con un texto de Ernest Maragall en el que el hermano del presidente lamentaba la falta de apoyo por parte tanto del PSC como del PSOE. El candidato avaló a Clos ante Zapatero El candidato del PSC a la Generalitat y aún ministro de Industria, José Montilla, reconoció ayer en público que fue él quien sugirió a José Luis Rodríguez Zapatero que el alcalde de Barcelona, Joan Clos, fuese su relevo en el Ministerio, al tiempo que tildó de ridículo que CiU pida el voto de los maragallistas Yo sugerí el nombre de Joan Clos para que me sustituyese, y el presidente del Gobierno encontró esta sugerencia muy acertada explicó el ministro, quien aseguró que el señor Clos fue mi candidato desde el primer día Montilla dejará esta semana el ministerio para dedicarse de lleno a la campaña electoral catalana. En junio, cuando Pasqual Maragall anunció a su partido su decisión de no optar a la reelección, José Montilla asumió la candidatura y decidió aprovechar su salida del Gobierno para impulsar también la renovación pendiente en la alcaldía de Barcelona, donde era evidente el desgaste de Joan Clos. Tras el sí de Zapatero, Montilla planteó la propuesta a Maragall y Clos. Rodríguez Zapatero recibió ayer a Joan Clos en la Moncloa no hay mal ambiente en el PSC, sino absoluta cohesión y unidad CHEMA BARROSO Nuevas altas El número dos del PSC subrayó que las esposas de los políticos no deben pensar necesariamente lo mismo que sus maridos y, por tanto, no pienso que la baja de Garrigosa, que por otro lado no me consta, deba ser relevante Recordó que en su partido hay altas y bajas y señaló que, precisamente, en los últimos tiempos, mi partido ha tenido 500 altas de personas muy diversas Ante estas cuestiones, Montilla aseguró que él se rige únicamente por la declaración política que hizo Maragall cuando renunció a la candidatura. Yo me remito a lo que él dijo públicamente. Él no fue candidato por razones que en su momento explicó. Dijo que cambiar de candidato tenía un riesgo, pero que no cambiar comportaba más. Lo dijo él, no yo. Yo soy candidato porque él decidió no serlo argumentó el primer secretario del PSC. En este contexto, Montilla aseguró que no hay mal ambiente en el PSC sino absoluta cohesión y unidad, como se demostró en el Consejo Nacional de julio en el que fui nombrado candidato La respuesta del partido El aparato del PSC, férreamente controlado por el primer secretario, ha optado por no entrar al trapo de las quejas e insiste en que no hay tal división en el partido, además de negar que se haya abierto una fractura. En este contexto, recuerdan que Maragall sigue siendo el presidente del partido y su hermano Ernest el responsable de la confección del programa, para desmentir la marginación del sector catalanista Pero también señalan, en defensa de Montilla, que fue Maragall quien decidió no optar a la reelección y argumentan que esa decisión no es resultado del desapego del partido, como apunta el entorno del presidente, sino del temor del líder socialista a la posibilidad de perder los comicios ante Artur Mas. Montilla esgrime 500 nuevas altas en el partido frente a la baja de Diana Garrigosa, que no le consta El ministro recuerda que es candidato a la Generalitat porque Pasqual Maragall decidió no serlo Así, en declaraciones a TV 3, Montilla negó que la retirada de Maragall y su candidatura respondan a un cisma en el seno del socialismo catalán y se referió también al artículo que publicó Ernest Maragall, quien dijo que al presidente del PSC le faltó autonomía y apoyo del partido para renovar como candidato. El ministro remarcó que Montilla no olvidó cargar contra Convergència, cuyo líder se apresuró este fin de semana a pedir el voto de los maragallistas defraudados por la sucesión en el PSC. El candidato socialista consideró ridículo que su rival en la carrera a la presidencia de la Generalitat, Artur Mas, haya pedido el apoyo de los catalanistas del PSC que confiaron en el proyecto de Pasqual Maragall. Apuntó que me parece ridículo que los que se han dedicado muchos años a criticar a Maragall y a difamarlo hoy hagan esta apelación y aseguró que en la defensa de los intereses de los catalanes, Mas no me ganará En este contexto, restó importancia a la advertencia lanzada por el secretario general de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, quien dijo que si los socialistas reeditan el tripartito en Cataluña sin ser la fuerza más votada, pasarán a ser descaradamente adversarios de su formación en el Congreso, donde deben votarse cuestiones como los Presupuestos Generales del Estado. Montilla recordó que CiU, al igual que el PP, no votó favorablemente la investidura del actual presidente del Gobierno, por lo que los socialistas, ya estamos acostumbrados a esta falta de apoyo, ironizó.