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ABC LUNES 4 9 2006 55 Con la página Spiral frog la industria del disco intenta nuevas soluciones a la piratería en internet Abre por primera vez sus puertas la Cámara Verde de Dresde, conocida como el Louvre de Sajonia Dónde pongo la cabeza MOSTRA DE VENECIA Yolanda García Serrano, destacada dramaturga y guionista, vuelve a la escena con una obra que tiene los malos tratos como columna vertebral. A pesar de la fiereza del tema, el humor está presente en toda la obra. tercer montaje que tendrá en cartel) y que habla, con humor, de un asunto al que es muy difícil encontrárselo: el maltrato. Muy diferente es Leonor de Aquitania (Galileo) que lleva la firma del novel A. Méndez. Mercedes Lezcano dirige la puesta en escena de una obra que se acerca a la figura de la reina francesa. Y el actor Eloy Arenas se desdobla como autor en Sálvesequienpueda (Amaya) donde actúa con su hijo, Eloy Azorín. Hay sitio también para autores clásicos. Ya se representa Una visita inesperada (Real Cinema) de Agatha Christie, una presencia habitual en la cartelera. Gerardo Malla dirige esta producción, cuyo reparto encabeza Jaime Blanch. De Thomas Bernhard, uno de los grandes dramaturgos del siglo XX, es Ritter, Dene, Voss (Círculo de Bellas Artes) en un montaje dirigido por Rosario Ruiz. Dos clásicos- -Ernesto Sábato y Franz Kafka- -llegan a escena en adaptaciones de sendas novelas suyas. El túnel (Bellas Artes) es la primera adaptación escénica de la célebre obra del escritor argentino, y cuenta con el aliciente de Héctor Alterio como protagonista. Y La metamorfosis (María Guerrero) es el vehículo para la nueva propuesta de La Fura dels Baus. Los textos de autores como Séneca o Eurípides son la base del espectáculo Medea (la extranjera) (Español) que cuenta con dramaturgia y dirección de Carlos Iniesta. Alfonso Cuarón y la actriz Claire- Hope Ashitey, ayer durante la presentación de la película Children of men EPA Un mundo de ilegales y yermas El mexicano Alfonso Cuarón presenta una actualísima ficción crepuscular, Children of men con Clive Owen y Claire- Hope Ashitey ni poético en la historia que cuenta el mexicano Cuarón, la vida sucia en un mundo lleno de violencia y sin madres ni esperanzas. Children of Men fue muy aplaudida E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL VENECIA. Aún no se había repuesto el personal de la impresión de ver a Helen Mirren agarrada a su bolso como una reina en la película de Stephen Frears cuando la Mostra se sacó de la chistera la única película hispana de la sección oficial; hispana sólo, o porque, la dirige el mexicano Alfonso Cuarón, ya que está rodada en Londres y en inglés; sus protagonistas son Clive Owen, Julianne Moore y Michael Caine y se ha exprimido en imágenes después de adaptar una historia de P. D. James. El resultado es Children of Men un fogonazo crepuscular que ni siquiera se podría considerar ciencia ficción, pues está empapado por completo de presente, tanto en su forma como su en fondo. La forma es, digamos, antifuturista, con la cámara muy suelta, todo desaliñado, embarrado y sin que aparentemente haya pasado un día más del próximo jueves en los coches, los trajes, las armas o los modales... En cuanb No hay nada lorquiano Alternativos y danza El cartero de Neruda (Fígaro) triunfó en el cine, pero fue primero obra teatral, y ahora llega a la cartelera de la mano de José Sámano, productor y director. Y de Francia proviene Nunca es fácil una comedia de Jean Claude Isler, protagonizada por Nancho Novo y dirigida por Juan José Afonso. A todos estos estrenos, que continuarán sucediéndose en las próximas semanas, hay que añadir el cada vez más saludable circuito alternativo, con propuestas de riesgo y de atractivo; y la presencia de géneros como la danza, que contará en estos próximos días con el estreno de Belmonte de Rubén Olmo; y la presencia de las dos principales damas del flamenco actual: Sara Baras y Eva Yerbabuena. to al fondo, podría considerarse como un efecto resacón de la portada de cualquier día de cualquier diario (bueno, de cualquier diario no, sólo de algunos) la ciudad es un estercolero, hay tanta seguridad como en el interior de la jaula de los tigres, a los ilegales (que son casi todos) los trincan y encierran en jaulones... Y lo más noticioso: hace unos treinta años que nuestra especie se quedo yerma, no ha habido desde entonces más nacimientos y... acaba de morir el hombre más joven del mundo, obviamente casi un treintañero. La acción enseguida se desmelena y la trama crepuscular se convierte en pura intriga y agitación porque hay que afrontar el milagroso hecho de que, de repente, hay una mujer embarazada... Se pasa, pues, del apocalipsis al génesis, aunque dejamos los nudos de la trama para hablar de algunos de los personajes, como el que interpreta Michael Caine, un viejo jipi que vive escondido en el campo con una mujer en coma y cultivando su propia hierba: el personaje tiene la gracia que le otorga un Michael Caine disfrazado de John Lennon canoso y colgado. El director de Y tu mamá también y del último Harry Potter consigue crear en Children of Men un cuadro desolador de nosotros mismos y subraya la ironía de contar como ciencia ficción algunos de los ma- les que ya lleva el hombre colgados de la chepa (y se dice el hombre como especie, de ahí que no usemos el políticamente correcto de los vascos y las vascas) Las escenas bélicas, de guerrilla y de escaramuzas callejeras están filmadas desde el interior de las balaseras, con un impresionante trazo hiperrealista, con la cámara boqueando junto a los protagonistas y a la espera de cualquier cosa. Bueno, lo de Cuarón fue ayer lo mejor del día, porque la competición no tuvo demasiada piedad en su siguiente cita en pantalla; una película austríaca titulada Fallen dirigida por Barbara Albert e insoportable casi desde el mismo instante de comenzar. Una historia mórbida sobre un encuentro de antiguas amigas del colegio alrededor del cadáver de uno de sus compañeros, al que ni se le conoce ni ganas... La estructura es sencilla, muchas conversaciones llenas de maldad femenina en su peor version, acompañadas por algún que otro flashback sin interés y alguna que otra agudeza visual, como ésa de insertar en foto fija algún momento cumbre que se verá posteriormente: como previniendo al espectador. Duraba poco, apenas noventa minutos, pero lo suficiente para tapar con su presencia la final de baloncesto de España contra Grecia, pues coincidía en hora. Eso, seamos sinceros, tampoco le ayudó al engendro a caer bien.