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40 Madrid LUNES 4 9 2006 ABC SE DICE SE COMENTA GORDO Y PÉREZ: SE BUSCAN Agosto ya forma parte del pasado y la inmensa mayoría de los madrileños ha regresado de sus vacaciones. Los principales dirigentes políticos están en marcha desde hace días y todos han dado por iniciada la larga precampaña electoral. ¿Todos? Casi, porque los candidatos de IU a la Comunidad y al Ayuntamiento de Madrid, Gregorio Gordo y Ángel Pérez, siguen sin aparecer por ningún lado. O bien Izquierda Unida puede permitirse el lujo de no participar aún en la precampaña- -seguro que no- -o siguen cogiendo fuerzas. Va a ser eso. MADRID AL DÍA LA LIBERTAD DE ENSEÑANZA El comienzo del curso escolar es utilizado por algunos políticos como arma electoral. Es el caso del portavoz socialista de Educación, Adolfo Navarro, quien no ha dudado en lanzar desabridas críticas, en las que parece desconocer quiénes son los titulares de las instituciones educativas, contra el derecho a crear centros con un ideario concreto. Navarro se sitúa, como siempre que ve elecciones en el horizonte, en la línea socialista más dura y olvida que los tribunales han ratificado la legalidad de la educación diferenciada. CAMBIAR DE CURSO PEDRO MONTOLIÚ LA OPINIÓN DEL LECTOR Pueden dirigir sus cartas a esta sección: Correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Fax: 917 424 104. Correo electrónico: madrid abc. es Gracias a la EMT Hace unos días perdí en la línea 146 de autobuses el bolso. Como me di cuenta de la pérdida a los cinco minutos de apearme, mi primera reacción fue volverme a la parada de autobús para intentar informarme en el primer coche que pasara en dirección contraria a la que yo había tomado. El autobús que llegó era justo el siguiente al que yo había tomado. El señor conductor se mostró muy amable y me ayudó en todo lo que pudo, llamó por teléfono a la central, esperó la contestación y me llevó a casa CHEMA BARROSO Árboles. Tras recordar la polémica entre Gallardón y la Señora Cervera por la tala de árboles junto al Thyssen, quiero decir que en mi calle (Marqués de Torrelaguna) han asesinado una docena de árboles jóvenes por el esparcimiento de sal en invierno. B. Quintanilla de un familiar en el mismo autobús. Le contestaron que el bolso había aparecido y lo habían entregado en cocheras de La Elipa. Me dio un teléfono para que llamara. Fui con un familiar a cocheras y allí también me atendieron magníficamente. Me entregaron el bolsillo con todo su contenido: monedero, tarjetas, dinero etc... Por eso quiero darle las gracias al conductor que me entregó el bolso, al que me ayudó a encontrarlo y a los empleados que, por último, me la entregaron. Olé por la EMT. Sofía Vallejo Sánchez DIMES Y DIRETES URBANIZAR EL CAMPO N Parece que todos nos hemos o se le pueden poner puesto de acuerdo, académicos puertas al campo, pero incluidos, con promotores, sabemos que algo teneconstructores y ayuntamienmos que hacer. La peor de las tos para hacer de las urbanizaalternativas es dejarlo a su ciones, grandes o pequeñas, suerte, solo frente ante el pelicon sus calles, sus luces y sus gro del abandono y la desidia. ANTONIO pavimentos el no va más del Lo decía Manuel Rivas en un arSÁENZ DE crecimiento y del desarrollo. Y tículo reciente: para revaloriMIERA lo que no valga para esos propózar la vida en el medio rural es sitos, porque realmente no valnecesario, en el mejor sentido, ga o porque no se consiga que valga, urbanizar el campo. De lo que hablaba queda relegado, si es que queda, al furRivas es de los incendios forestales de gón de cola de nuestras preocupacioeste verano en Galicia, pero algo parenes. Nada más fácil, por lo que estacido se podría decir, con todas las matimos viendo estos años en el entorno zaciones que se quiera, de la Sierra de del Guadarrama, que lograr sacar adeGuadarrama y su conservación. Pero lante promociones urbanísticas e in ¡cómo! ¿Urbanizar la Sierra! no, mobiliarias: sobran, se ve, iniciativas ¡más ladrillos, no, Dios mío! dirán ale intereses. Nada más difícil, parece, gunos con razón, mientras que otros que hacer algo distinto en el campo si empezarán, quizás, a ver nuevas persno es urbanizable en el sentido que pectivas de negocio. Pero no, no estoy todos sabemos; todo son recelos, sospehablando de nada de eso, sino justo lo chas y retardos burocráticos, fundacontrario. mentados en una legislación desfasaPara entender lo que quiero decir hada. bría que recuperar el primitivo sentiNo creo exagerar al decir que es ese do de urbano y urbanizar, habría que el panorama que sigue imperando, a rescatar un concepto de urbanismo pesar de las continuas declaraciones a que tenía en cuenta las necesidades favor del rostro humano de la Sierra y materiales de la vida humana y que, de la recuperación de los usos tradiciocompruebo, ha desaparecido en la últinales. La urbanización del campo, en ma edición del diccionario de la RAE. el buen sentido, sigue pendiente, mientras los pueblos serranos continúan aumentando su población y el número de nuevas viviendas sigue creciendo de forma insostenible. Soy consciente de que estoy refiriéndome a un asunto ciertamente complicado, pero lo considero trascendental. O se cambia el paradigma actual sobre la ordenación del territorio serrano, o la conservación del paisaje y de la identidad del Guadarrama, será algo ilusorio, con Parque o sin Parque. Nadie, sin embargo, parece querer enterarse de un fenómeno tan grave como el del abandono creciente de los prados serranos y de los llamados, enfáticamente, usos tradicionales. Quizás por no ser un asunto rentable desde el punto de vista económico y electoral, ni la Comunidad ni los Ayuntamientos parecen prestarle la debida atención. Claro que es más sencillo centrar el interés en buenas y sabrosas urbanizaciones: crean menos problemas, hay, naturalmente, más demanda y, como saben bien los alcaldes, apremiados por un buen número de promotores inmobiliarios, sobran las iniciativas. Pero, insisto, no es eso lo que necesita la Sierra. Eso no es urbanizar el campo, darle vida y futuro reales, sino más bien acabar poco o poco con él, desnaturalizarlo en el más pleno sentido de la palabra. Presidente de Amigos del Guadarrama o siento, pero la mayor parte de nosotros ha terminado sus vacaciones. Atrás quedaron el tapeo, las comidas en los chiringuitos de playa, las cremas, los paseos para bajar la barriguita, la siesta y la despreocupación y por delante tenemos un cuatrimestre de trabajo, de rutina, de tensión. Madrid nos recibe con sus obras abiertas y nosotros nos refugiamos en sus atascos y sus incomodidades con resignación. Mala política. Cambiemos de mentalidad y hagamos de la necesidad virtud. ¿Para qué protestar porque se hayan acabado las vacaciones si con ello no vamos más que a amargarnos? Dejémonos de síndromes postvacacionales y aprovechemos para empezar el curso con la misma ilusión con que lo hacen los niños en edad escolar. A falta de nuevos compañeros, seguramente podremos cambiar nuestra relación con los que tenemos. Es posible incluso, si nos lo proponemos, que podamos variar nuestra visión sobre el trabajo que realizamos. ¿Por qué no? Quizás podamos también prolongar algunas de las que consideramos actividades exclusivas del veraneo y, si ello no es posible, disfrutemos de esta ciudad de forma diferente y ver esa exposición de Picasso que se había dejado para después, contemplar esos maravillosos atardeceres de septiembre desde el templo de Debod, prolongar la tarde con una cerveza en una terraza, sentir que nuestra disposición mental ante el veraneo puede prolongarse a todo el año si nos lo proponemos. ¿Por qué no introducir en este curso que empieza una nota positiva? Tiempo habrá de que el día a día vaya mellando nuestra voluntad, aguando nuestras ilusiones y apagando el deseo de exprimir el tiempo. Pensemos que si con suerte logramos prolongar este bienestar hasta diciembre y conseguimos llegar a fin de año sin esa sensación de hastío, de tensión manifestada en la mala respuesta en casa o la bronca en el trabajo, seguramente nos daremos cuenta de que, cuando vayamos a planearnos el nuevo año, la eterna promesa del cambio que solemos hacernos tendrá más visos de realidad. L