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74 Economía DOMINGO 3 9 2006 ABC EMPRESAS La ciudad china de Wenzhou fabrica el 80 de los mecheros de todo el mundo También hace el 75 de las gafas de sol que se venden en el planeta b Con 3.000 empresas y 210.000 trabajadores empleados en esta industria, el valor total de la producción de la zona ascendió a 1.000 millones de euros en 2005 PABLO M. DÍEZ. ENVIADO ESPECIAL WENZHOU (CHINA) Enclavada al sur de Shangai en la provincia de Zhejiang, la ciudad de Wenzhou ejemplifica a la perfección por qué China se ha convertido en la fábrica del mundo No en vano, en esta urbe de 7,5 millones de habitantes se producen el 80 de los mecheros y el 75 de las gafas de sol que se venden en todo el planeta, así como el 60 de las maquinillas de afeitar eléctricas que se comercializan en el gigante asiático. Desde la puesta en marcha a finales de los 70 y principios de los 80 de las reformas económicas de corte capitalista que están transformando al dragón rojo tanto la región de Zhejiang como la ciudad de Wenzhou han despuntado por su tradicional espíritu emprendedor, sometido durante los años más duros del régimen comunista. Por ese motivo, la apertura del coloso oriental propició la proliferación de fábricas y empresas en esta franja costera del Océano Pacífico. Nacidas como pequeños talleres familiares, dichas factorías han evolucionado durante este último cuarto de siglo hasta conformar un sólido tejido industrial que ya cuenta con 3.000 fabricantes de encendedores, gafas de sol y máquinas de afeitar que exportan sus creaciones a más de 150 países. El año pasado, el valor total de la producción de estos tres sectores ascendió a 1.000 millones de euros, destacando de manera especial los 800 millones de mecheros fabricados por más de medio millar de compañías. Empezamos con los encendedores porque era lo más barato y sencillo confiesa abiertamente a ABC Qiu Anshun, uno de los responsables del descomunal centro de exposiciones que posee la asociación OLIS, que engloba a la mayoría de fabricantes de mecheros, gafas de sol y máquinas de afeitar de Wenzhou. En este futurista recinto, de 1.500 metros cuadrados, se exhiben las últimas novedades de esos tres sectores, por lo que se ha convertido en un importante centro de negocios al que acuden todos los compradores que quieren hacer sus pedidos. Desde que abrió sus puertas en septiembre de 2000, por este edificio han pasado más de 20.000 personas. Tal afluencia de público ha animado a la asociación OLIS a acometer un ambicioso plan de expansión para contar con una cadena de 10.000 tiendas que pasee su nombre y el de Wenzhou por todo el globo. Y es que, perfectamente alineados en los mostradores se muestra una amplia gama de productos que van desde sencillos encendedores de metal hasta recargados modelos decorativos. De hecho, hay más de 2.000 tipos de encendedores con las más variadas formas y colores, pero todos tienen algo en común: su bajísimo precio. Por ejemplo, aquí se puede comprar por 58,95 euros un mechero bañado en oro de 24 quilates que en Europa o EE. UU. costaría más de 600 euros. De igual modo, se pueden adquirir por 20 o 30 euros unas gafas de sol polarizadas que en Occidente se venden a 100 euros. Y lo mismo ocurre, por supuesto, con las maquinillas de afeitar eléctricas, ya que la marca china Flyco asegura ofrecer unos aparatos similares a los que comercializa Philips, pero ocho veces más baratos. El secreto radica, una vez más, en la imbatible competitividad de la abundante e irrisoria mano de obra china, ya que la industria de las gafas de sol Sueldos de entre 98 y 197 euros al mes por 8 horas diarias 6 días a la semana emplea a 120.000 trabajadores, la de los mecheros a 90.000 y la de las máquinas de afeitar a otros 20.000. Por sueldos que oscilan entre los 98,49 y 197 euros los operarios trabajan más de ocho horas cada día de lunes a sábado. Con una edad media que va de los 20 a los 30 años, el 95 de los empleados son emigrantes de las pobres provincias agrícolas limítrofes, como Jiangxi, Hunan o Anhui. De esta última región procede Chu Cheng Guo, quien, a sus 26 años, lleva cinco ensamblando mecheros en la fábrica de la compañía Tiger, una firma de renombre mundial que copa el 90 del mercado chino y produjo 15 millones de encendedores en 2005. Uno tras otro, y moviendo sus manos con extraordinaria rapidez y habilidad, el joven monta 300 mecheros cada jornada en su mesa de la cadena de montaje. Como en la mayoría de las factorías chinas, la velocidad resulta vital en este trabajo porque los empleados suelen cobrar a tanto la pieza, por lo que Chu Cheng Guo apenas se detiene para responder a las preguntas de ABC. Suelo sacar cada mes unos 137,81 euros, de los cuales envío el 80 a mis padres, cuya vida es mucho más dura que la mía porque trabajan en el campo explica el joven, quien tiene un hermano menor que también tuvo que emigrar y ahora está empleado en otra fábrica de la provincia de Zhejiang. Para ahorrar gastos, Cheng Guo comparte habitación con otras seis personas, ya que a veces pierde parte de su sueldo por las deducciones con que la empresa penaliza sus errores en la cadena de montaje. Así lo demuestra la bandera amarilla colocada ante su puesto Los casi 1,7 millones de empresarios y responsables de las 359.000 firmas privadas registradas en la provincia de Zhejiang pertenecen al Partido Comunista de China La cuna de los capitalistas rojos P. M. DÍEZ. ENVIADO ESPECIAL WENZHOU (CHINA) Junto a Shangai, Hong Kong y las provincias de Jiangsu, Guangdong (Cantón) y Fujian, Zhejiang conforma la columna vertebral de la industria china al concentrar buena parte de las empresas de la fábrica global Frente a las zonas económicas especiales creadas en las otras regiones por el régimen comunista dentro del proceso de reforma y apertura iniciado hace un cuarto de siglo, el desarrollo de Zhejiang se ha basado principalmente en la iniciativa privada. Debido al tradicional carácter emprendedor del que ha hecho gala esta provincia de 101.800 kilómetros cuadrados, 8 de sus 47 millones de habitantes trabajan en el sector privado. Aunque su extensión sólo representa el 3 de China, su Producto Interior Bruto supone el 7 del PIB nacional y está originado en un 65 en compañías no estatales. No en vano, Zhejiang cuenta con 1,7 millones de empresarios que dirigen sus propios negocios y con 359.000 firmas privadas. De ellas, 23 se incluyen dentro de las 500 mayores marcas de China y 1.320 facturan más de 100 millones de yuanes (9,78 millones de euros) Con una de las rentas per cápita más altas del país, Zhejiang dispone de grandes cinturones industriales alrededor de la Bahía de Hangzhou, la capital provincial, y del puerto de Ningbo, así como en la franja costera que va de Taizhou a Wen- zhou y en la zona de Jinhua, Quzhou y Lishui. Además, cada área se ha especializado en un sector distinto, destacando la industria textil en Shaoxing, los artículos de piel en Haining, la electrónica de Yueqing, las corbatas de Shengzhou, los calcetines en Zhuji y, por supuesto, los mecheros y las gafas de sol de Wenzhou. En esta ciudad pionera en los negocios, el sector privado genera el 76 del PIB local y engloba a 246.000 empresas con 528.000 empleados. Como en el resto de la provincia, la mayoría de dichas compañías está regida por cuadros del Partido Comunista de China, por lo que Zhejiang se ha ganado el título de cuna de los capitalistas rojos