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ABC DOMINGO 3 9 2006 Nacional 21 ÁLVARO DELGADO- GAL EL INFORME DE LA CAIXA abría resumir la actitud de los españoles ante el fenómeno migratorio acudiendo a una fórmula aporética: lo celebran y no lo quieren. La aporía se suaviza si descendemos a los detalles. Los jubilados de ahora- -no los del futuro- los empresarios agrícolas y de la construcción, las amas de casa que trabajan, los viejos que precisan asistencia doméstica, y en gran medida el consumidor en general, celebran o deberían celebrar la inmigración. O por lo menos, deberían poner en celebrarla mayor ahínco del que ponen en no quererla. Después de la de cal, viene la de arena: los que compiten en el mercado de trabajo con inmigrantes legales o ilegales, los avecindados en los cinturones industriales, los compradores de pisos- -un tercio del aumento del precio de la vivienda podría ser imputable a la inmigración- los que reciben atención médica en los dispensarios de la Seguridad Social o han solicitado para su hijo plaza en una guardería o en un colegio público o concertado, tienen razones para que la melancolía prevalezca sobre el humor jubiloso. La inmigración supone para ellos un coste, más que un beneficio. Si ampliamos el formato, y miramos el asunto en el largo plazo, la aporía se complica y desmiente los diagnósticos simplones. Por ejemplo: los superávits actuales en las cuentas de la S. S. no garantizan en absoluto que se haya resuelto el problema de las pensiones. ¿Por qué? Porque los inmigrantes tendrán también derecho a jubilación, y esa jubilación no se va a pagar con lo que ellos aportan. Más bien al revés: lo que ellos aportan está sirviendo para pagar la jubilación de otros. Ignoramos, igualmente, cuál es el balance fiscal del inmigrante, es decir, si ingresa en las arcas públicas más de lo que cuesta al Estado. El balance podría ser en este momento positivo, dada la edad media del inmigrante y la proporción enorme de solteros. Pero podría dejar de serlo pronto, apenas avance el proceso de concentración familiar. El asunto, por tanto, no ofrece un perfil tan claro como se pretende. Y la intensidad del flujo produce vértigo. Basta reparar en las cifras que ha juntado la Caixa en su último informe semestral. Con apenas el 10 de la población de la UE en 1995, España ha aportado cerca del 30 del crecimiento demográfico total durante los últimos diez años. El crecimiento español procede, en casi un 80 de la inmigración. Esto significa que de cada cien nuevos residentes europeos, más de la cuarta parte son inmigrantes instalados en España. No está mal. ¿Favorece esto a la economía? El informe de la Caixa ha confirmado, según los medios, que el impacto ha sido enorme- C mente positivo. Y en cierto modo, así es. Pero las cifras deben ser examinadas dentro de su contexto. Y entonces se difractan y se hacen ambiguas, a la par que transmiten mucha más información. Con el fin de estimar el valor económico de la inmigración, los autores del informe se han servido de modelos que comparan el escenario real con escenarios virtuales. El escenario virtual, en este caso, es lo que habría sido una España sin inmigrantes. Como esa España no ha llegado a ser, hay que introducir hipótesis y simplificaciones. Es decir, hay que idealizar. Las idealizaciones convierten las estimaciones en conjeturas, más que en cálculos efectivos. En particular, se ha decidido ignorar algo que los autores reconocen que seguramente habría ocurrido: y es que la escasez de mano de obra se habría visto compensada parcialmente por mayores inversiones en stock de capital por trabajador. Y habría aumentado entonces la productividad. Lo que, sea como fuere, nos dicen los modelos, es que la inmigración ha impulsado en tres puntos y pico anuales el PIB per cápita entre 1995 y 2005. Lo que es una barbaridad. El aflujo de inmigrantes contiene los salarios, favorece la iniciativa empresarial, y tira del consumo interno. También incrementa- -mientras no haga sentir sus efectos la concentración familiar- -el porcentaje de población activa. Un aumento muy sensible de la población activa, fruto de un choque demográfico sin precedentes, hace subir, por definición, el PIB per cápita. Puesto que ha aumentado el porcentaje de los que trabajan. Pero viene, de nuevo, la de arena: España no ha mejorado su productividad, y esto, junto a la fortísima dependencia de la economía del consumo interno, ha introducido tensiones inflacionistas, las cuales minan nuestra competitividad. El resultado es un desequilibrio exterior que todos los expertos coinciden en asegurar que se hará insostenible de aquí a poco. Estamos creciendo mucho, sí. Pero no estamos aprendiendo a aguantar el tipo en un mundo globalizado. No hemos aprendido a aplicar la tecnología a la producción, ni a hacer cosas complicadas. El sector servicios, además, está dejando de ser competitivo- -pág. 96 del informe- A los no economistas todo esto nos intimida un poco. ¿Cuál es la idea? ¿Seguir edificando indefinidamente, hasta que las casas perforen las nubes? La conclusión del informe es lapidaria: en ausencia de inmigración, la variación del PIB per cápita habría sido negativa. Habría estado, de hecho, entre las peores de Europa. No suena bien. Un grupo de africanos que llegó a La Gomera sube al autobús para ir a Comisaría EFE Medio millar de sin papeles alcanzó ayer las costas canarias Más de dos mil lo han logrado esta semana b El Sindicato Unificado de la Policía denunció que el centro tinerfeño de Las Raíces, con más de 2.500 inmigrantes, es atendido por sólo cuatro agentes E. CALVO LAS PALMAS. Horas después del entierro de los tres subsaharianos que murieron el viernes a escasas millas de El Hierro, la isla recibía ayer otro grupo de 73 inmigrantes que, según explicaron a Cruz Roja, partieron de Senegal hacía quince días. La embarcación llegó a la más pequeña de las Islas por sus propios medios; caso que se repitió en La Gomera, donde fueron 78 los ocupantes del cayuco que recaló en la zona de Valle de Gran Rey. En total, llegaron 464 africanos (entre ellos una mujer y más de una docena de niños) en seis piraguas. Cuatro fueron remolcadas a Tenerife y Gran Canaria; isla donde hospitalizaron a dos inmigrantes de un cayuco avistado por un buque oceanográfico. Además, se esperaba la llegada a Tenerife por la noche de 180 sin papeles más. Desde el viernes ha llegado casi un millar; dos mil en toda la semana. Los centros canarios, con 4.900 plazas tras cinco ampliaciones, están al límite El campamento de Las Raíces, con espacio para 2.000 sin papeles acoge a unos 2.500, que según dijo a ABC el Sindicato Unificado de la Policía, son atendidos por cuatro agentes. Rafael Hernández, secretario del SUP en Santa La emigración, en la cumbre de la UE de octubre M. N. El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, anunció ayer que la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno que tendrá lugar el 20 de octubre en la ciudad finlandesa de Lathi, país que este semestre tiene la Presidencia, tratará el tema de la emigración a petición de España ya que se necesita una respuesta eficaz Asimismo, dentro de la ofensiva que ha puesto en marcha el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en este asunto, Moratinos confirmó también que tuvo ocasión de hablar ayer personalmente con los ministros europeos del arco mediterráneo, para invitarles a la reunión que organizará España este mes donde se tratará monográficamente este asunto. El ministro explicó que todos confirmaron su intención de acudir a la reunión, aún sin fecha. Cruz de Tenerife, critica que hay compañeros que hacen hasta 60 horas a la semana cuando su horario es de 37,5 horas y pide más efectivos para las Islas de la Unidad de Intervención, Policía Científica y Extranjería.