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10 La Entrevista DOMINGO 3 9 2006 ABC URSULA VON DER LEYEN Ministra federal alemana de la Familia, Mayores, Mujeres y Jóvenes En EE. UU. me han dado empleos por tener hijos, en Europa me los darían por no tenerlos Madre de siete hijos, asegura que es estúpido reducir el tratamiento de la familia a una política de partido y cree que tener cuatro hijos es como dirigir una pyme por lo que la empresa empieza a preferir a hombres y mujeres casados, padres responsables RAMIRO VILLAPADIERNA. CORRESPONSAL. HANNOVER -Científica, madre de siete hijos, ministra... ¿Es usted de verdad? -No soy superwoman donde estoy es el resultado de un largo camino de altibajos y decisiones con mi marido, y también de errores. Pero he visto que los jóvenes con buena formación aman su trabajo y les sienta bien progresar y organizar su mundo. Y cuando quieren tener niños, tanto el padre como la madre deberían retener en mente el seguir desarrollándose de manera autónoma para luego poder cumplir juntos con su papel educativo. -Usted podrá, pero algunas empiezan a aducir que eso es un camelo... -Lo que han percibido es que si desatendían al niño por su carrera eran malas madres. Ante ese estrés y la mala conciencia, dejaron de tenerlos. Tampoco existía la infraestructura para una nueva situación económica en la que ambos cónyuges necesitan trabajar para mantenerse. Lo que ayuda es que el mundo laboral y la sociedad tengan consideración con los niños, que sepan que los necesitan. -Parece estar mejor considerado el sufrir al jefe ocho horas que el tener un hijo... -En Escandinava y en EE. UU. donde hay consideración y flexibilidad, los jóvenes más formados siguen teniendo niños. Canadá, Australia o Islandia experimentan un boom de natalidad con un 90 por ciento de las mujeres trabajando. Asumen que pese a educar a los niños hay que volver al trabajo, lo que exige un clima favorable y una infraestructura. Saben que los mayores necesitan a los niños, y los niños necesitan socializarse con otros niños, porque ya no tienen muchos hermanos con los que acostumbrarse a estar, a imponerse, a ceder y aprender... -Un estudio de Allensbach concluye que la familia desempeña el papel primordial en la felicidad individual. ¿Es su ministerio el más importante del Gobierno? -Debería... En una globalización que nos supera, retornamos sobre aquello en lo que sí podemos influir y la familia recobra su importancia, no sólo como factor de equilibrio, sino como herramienta para transmitir directamente unos valores, una interioridad o una trascendencia. Además comprobamos que sin niños un país no puede VIDA LABORAL Sin niños, un país no puede existir ni económica ni emocionalmente FAMILIA En una globalización que nos supera, la familia reaparece como un espacio en el que podemos actuar directamente VALORES Hay que volver a hablar del pan que los niños traen bajo el brazo; se llama alegría, tolerancia y fuerza creadora PATERNIDAD Y ESTADO Los padres son un bien empresarial: son más flexibles, más maduros emocionalmente, más competentes socialmente BODAS HOMOSEXUALES Es política del artificio, y es jugar emocionalmente con las parejas homosexuales y no tomar en serio sus problemas seguir existiendo, por razones económicas y también emocionales. -Pero las familias se rompen y la gente sobrevive con prozac. ¿Pondría como asignatura aprender a ser feliz en pareja? -Una gran idea. Una relación equilibrada no es sólo empezar, sino ir juntos por la vida, y exige que ninguno de los dos se hunda o se pierda. Observo entre mis compañeras que muchas parejas, después de quince años, se separan. La mujer suele ser abandonada por otra más joven, y los niños sufren. Frecuentemente sus vidas divergieron: deberían haber seguido desarrollándose cada cual y combinándose juntos. ¿La familia futura es un lego desmontable? -Pero ésta también puede ser perfectamente feliz. Las investigaciones demuestran que lo decisivo no es el modelo, más tradicional o menos, sino el clima, o sea, la sinceridad y el cariño con que se trata a los padres y a los niños. Mi convencimiento es que una buena familia, la que sea, tiene que ser reelaborada cada día según las necesidades y en consideración al otro: como mujer, saber que mi marido también es importante como padre; o, para él, que tiene una mujer que intelectualmente prosigue su camino, que es responsable con la crianza de los niños y también con la economía familiar. -Las encuestas insisten en que los alemanes no quieren hijos. ¿Se ve fracasar? -Estamos en situación muy crítica, sobre todo psicológicamente. Hay que volver a hablar del pan que los niños traen bajo el brazo: se llama alegría, fuerza creadora, seguridad futura... que los niños no significan pobreza, sino perspectiva. Pero viendo las estadísticas, hay que dejar claro que cada vez más es un tema de los hombres. -A una política de la mujer, ¿le seguirá una política para el hombre? -Para el padre, mejor dicho. Los hombres hoy tienen miedo de ser padres, no se deciden, no saben cómo van a ser aceptados como padres en la sociedad y en la empresa. Será que ven lo que padece la mujer. -La ayuda en Alemania por niño quintuplica a la española. ¿Soluciona la ecuación familia- trabajo? -Sabemos que donde se puede optar a permiso con sueldo, los padres quieren pasar más meses con sus hijos. Aquí, sólo lo toman un 5 por ciento de los padres; pero allí donde hay más tradición son hasta un 80 por ciento y, claro, entienden mucho mejor qué es la educación. Luego, estadísticamente, quieren tener más niños. La empresa está entendiendo que esto es importante para sus empleados y que, si no, los perderá. Tiene que reorganizarse. ¿No pedía la CDU un sueldo de 600 euros por madre? -Era otro tiempo. De oposición. Podría estar muy bien, pero lo pagarían los que están trabajando, y de los 40 millones de trabajadores alemanes actua- les, dentro de quince años tendremos quince millones menos; y mucha gente mayor. Los adultos estarán sosteniendo a la vez a sus hijos y a sus padres. ¿Pueden subvencionar también a las madres? ¿Y pasar una pensión a la ex? -Por eso, países avanzados como éste vuelven a tener niños en el umbral de la pobreza. -La economía requiere mujeres, pero también niños. ¿Son incompatibles? -Aquí, un 75 por ciento de mujeres con selectividad, y un 63 sin selectividad, quieren seguir trabajando después de tener hijos, aunque en la práctica un 40 por ciento no se reincorporan. La madre no puede ser abandonada a una decisión que, por experiencia, sé que es muy dificil, y ver que encima tu empresa no te lo pone fácil. -Algunas empresas empiezan a preferir personal con familia a solteros. -Indiscutiblemente. Son las cabezas más flexibles, rápidas y maduras emocionalmente. Piense que tener cuatro hijos es ya dirigir una pyme Pero ha sido difícil que la empresa alemana se convenza, frente a la estadounidense o la suiza, de que fracasará internacio-