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8 Opinión DOMINGO 3 9 2006 ABC LA BURBUJA ABC Y SUS LECTORES Pueden dirigir sus cartas a ABC: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 913.203.356. Por correo electrónico: cartas abc. es CADA VERANO ESTAMOS MÁS GORDOS yendo en nosotros. No involucionemos, por favor, nos ha costado muchos años llegar al lugar donde nos encontramos actualmente FRANCISCO JOSÉ RAMIRO GARCÍA felicita a ABC por la publicación, en la sección de Opinión, del artículo Compromiso celular que apareció el pasado 11 de agosto. El profesor Nombela vuelve a intervenir con un equilibrio exquisito donde se hace presente la más actual de las opiniones científicas junto a la humanidad que reclama la presencia de una ética en todo comportamiento humano, incluido el de los investigadores y el de los políticos También JESÚS PLAZA felicita a César Nombela por su artículo. Señala muy bien las diferencias entre células madre de origen embrionario y adultas. En efecto, los programas de investigación aplicada en curso son todos con células madre adultas. ¿Por qué, entonces, tanto interés por legislar sobre los embriones y, en concreto, por quitar trabas a la investigación con embriones? Pues sencillamente porque hay mucho dinero invertido en la que fue primera fuente de células madre: los embriones. Y si los resultados son nulos, si su crecimiento es incontrolable, si generan cánceres y rechazo... ¡no importa! ¡hay que recuperar lo invertido! ¿Y si ahora podemos obtener células madre de médula ósea, del cordón umbilical, de la piel, sin destruir embriones ni fabricarlos para destruirlos? ¡Y se puede controlar mejor su crecimiento! ¡Y pueden diferenciarse en otros tejidos! ¡Y, siendo del mismo paciente, el rechazo es nulo! ¡No importa! Como siempre la clave es ¡el dinero! La publicación de tres Terceras de José Varela Ortega, catedrático de Historia Contemporánea, los pasados días 28, 29 y 30 de agosto bajo el título Relatos de dos ciudades ha suscitado algunas cartas de lectores. Por un lado, LUCIANO VÁZQUEZ hace llegar al profesor Varela Ortega sus respetuosas felicitaciones. Las tres Terceras sucesivas de este insigne catedrático deberían ser lectura de obligado cumplimiento para ¿H A visto usted muchos gordos este verano? Gordos de los de verdad, no de los que tienen una tripita mal llamada cervecera, que son ya más de cuatro de cada diez españoles y podemos encontrarnos en cualquier sitio menos en la consulta del nutricionista. En el último Simposio Internacional de Nutrición, los especialistas revelaron que más del 18 por ciento de los españoles son obesos y 42 de cada cien tienen un peso superior en un 20 por ciento al que les correspondería por su talla y estructura ósea. Hoy hay en el mundo al menos 1.000 millones de personas que sufren de sobrepeso y, de ellos, unos 300 millones LUIS IGNACIO son considerados obesos PARADA desde un punto de vista médico. Y lo peor es que el ritmo de crecimiento de la obesidad se ha triplicado desde 1980. Valentín Fuster, el médico español que ha sido responsable de los principales centros y cátedras de Estados Unidos ha dicho, la víspera del Congreso Mundial de Cardiología que comenzó ayer en Barcelona, que el próximo objetivo de los expertos en cardiología es la reglamentación de la industria alimentaria, especialmente de aquellos alimentos que pueden tener consecuencias negativas para la salud. Sostiene que el incremento de obesos está estrechamente relacionado con los hábitos alimenticios y que cambiar esos hábitos, que llevan a la obesidad, es la mejor forma de luchar contra las enfermedades cardiovasculares que actualmente son la primera causa de muerte en los países desarrollados. Se suponía que para eso está la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, para reducir los riesgos de las enfermedades vinculadas a los alimentos, garantizar la eficacia de los sistemas de control que permitan poner en el mercado alimentos inocuos y promover una alimentación que conlleve a una mejor salud de la población. Lo dice su decreto fundacional. Pero no debe de funcionar. Porque, pese al rechazo social, las clínicas milagrosas, la fortuna que nos gastamos en adelgazantes, cada verano estamos más gordos. Una semana más, comenzamos esta sección con algunas quejas de lectores sobre errores ortográficos o de otro tipo aparecidos en las páginas de nuestro periódico. Para ÁNGEL SÁEZ GARCÍA, ABC debería tener respeto exquisito, escrupuloso, por la más adecuada y correcta expresión Y se refiere a la entrevista con Manuel Fraga Iribarne publicada el pasado domingo. El texto hubiera mejorado bastante si le hubiesen dado un último repaso. Dejando a un lado el tema, más o menos espinoso o problemático, de las comas y el de los casos controvertibles de varias tildes potestativas, en la susodicha interviú se lee: no hay más que recordar como (sin tilde) asesinaron a Yoyes ya ve usted como (sic, sin acento ortográfico) se han comportado a mi (sin tilde) me parece el caso del Ulster, pero para mi (sic) luego se verá como (sic) se invierte hay que saber hasta donde (sic) puede uno llegar etcétera. Si el autor hubiera dedicado cinco minutos más a su escrito, éste hubiese experimentado, sin duda, una notable mejoría Por otro lado, P. DE VICENTE nos escribe sobre una información publicada el pasado 18 de agosto en la sección de Sociedad bajo el título El agua alcanza un metro de altura en calles de Cádiz En ella se escribía San Lúcar de Barrameda para referirse a Sanlúcar de Barrameda. ¿No conocen la geografía española? ¡Imperdonable! Otros lectores se han dirigido a ABC para manifestar su desconcierto por la publicación de determinadas fotografías. Así, JOSÉ REOLID LOZANO se refiere al periódico del pasado 14 de agosto, donde aparecía una fotografía en color, en la segunda página, en la que se ve cómo disparan para matar a un colaboracionista de los israelíes que está en el suelo, como se mataría a un perro rabioso. Por si no fuera esto suficientemente desagradable, en la sección de Internacional publican nuevas fotografías en las que se pone de manifiesto la bestialidad humana de quienes patean la cabeza del muerto. Esto es impropio de un periódico como ABC que, como mínimo, debía haber tenido la piedad de omitir más detalles, dejándolos para periódicos exclusivamente sensacionalistas o para basura televisiva... Por su parte, ANTONIO GALLEGO escribe sobre las fotografías publicadas el 9 de agosto a propósito del conflicto árabe- israelí. No sé cuál es su pretensión al sacar en primer plano el cadáver de una niña pequeña. ¿Creen que con ese tipo de reportaje se conciencia a los ciudadanos para que busquen vías de diálogo en vez de llegar a los conflictos armados? ¿Piensan que no estamos lo suficientemente concienciados la mayoría de los españoles para, además, amargarnos el desayuno y parte de la semana con semejante ilustración? Hay mucha gente ayudando a ancianos, salvando vidas en los incendios, luchando contra la delincuencia y el terrorismo. Esas son las cosas que, aunque crean que no interesan a nadie, sí interesan, porque nos alegran el día y contribuyen a darnos una inyección de moral al empezar la mañana. Saber que unos marineros se han lanzado al agua, arriesgando sus vidas, para salvar las de unos pobres moribundos a la deriva en un cayuco, es reconfortante y nos ayuda a seguir cre- los políticos desbocados ¿o deslenguados? que tratan de desmontar el trabajo colectivo que supuso la transición, donde nadie venció y nadie fue vencido. Es más fácil desmontar, o deshacer, que construir. ¿Alguna vez se dará cuenta este Gobierno de que las opiniones de tanto sabio debieran ser estudiadas, consideradas y discutidas? ¿Por qué les asesora Suso de Toro, y no recaban la opinión de los que, como el profesor Varela, tanto saben? ¿Es una cuestión de retribuir a los tuyos ¿O, como decía Guerra, ahora nos toca a nosotros? Sin embargo, para FRANCISCO J. MUÑOZ DE MORALES CUESTA los tres artículos han tenido benevolente acogida en la Tercera de ABC. No dudo de que la intención del autor haya querido ser buena pero al menos a mí me han producido una triste impresión. El colmo de su osadía, a mi juicio, se pone de manifiesto cuando escribe literalmente que él se encuentra entre los que lamentan que los americanos no hicieran con el general Franco en 1944 lo mismo que hoy otros les acusan de haber hecho con Sadam Husein; a saber librarnos de él Con ese lamento ¿con quién quiere reconciliarse Varela Ortega? Y, por éstas líneas del autor, también escribe MARTÍN BRAVO NAVARRO lo siguiente: En la Tercera de ABC de fecha 29 de agosto, el señor Varela Ortega, tras algunas consideraciones sobre la reconciliación, manifiesta que se encuentra entre los que lamentan... Mucho podría decirle al señor Varela acerca de su lamento. Me basta rechazar su manifestación con las siguientes sencillas razones: Primera: sólo con el desconocimiento de la vida e historia de ambos personajes se pudiera explicar la equiparación de Franco y Sadam Husein. Segunda: cualquier intento de derrocar al general Franco en el año 1944 hubiera renovado la guerra civil y, en el supuesto de que el bando vencedor hubiera sido el del Frente Popular, las represalias se hubieran reproducido y multiplicado hasta límites imprevisibles. Un derrocamiento, pues, que hubiera traído unas trágicas consecuencias, incompatibles con la reconciliación lectores abc. es