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ABC SÁBADO 2 9 2006 Sociedad 49 LA HOSTELERÍA, EN LA ENCRUCIJADA Un inspector comprobaba ayer las medidas tomadas en un restaurante de Viladecans (Barcelona) INES BAUCELS La ley del tabaco, ignorada en la mayoría de los grandes bares y restaurantes de España Muchos hosteleros aún esperan que la ley se haga más flexible o se extienda a todos los establecimientos b Ayer acabó el plazo para adap- tar los locales de más de 100 metros cuadrados a la normativa. Los restauradores confían en las comunidades autónomas para evitarla ABC MADRID. Ni obras de reforma para acondicionar zonas separadas para fumadores ni miedo a las sanciones de hasta 10.000 euros que la ley del tabaco prevé para quienes incumplan la norma. Ese era el panorama generalizado el día en que, por imperativo legal, los locales de más de 100 metros cuadrados que no han realizado aún los cambios requeridos se convertían en espacios sin humo. Sin embargo, un paseo por las cafeterías y restaurantes de más de 100 metros cuadrados de varias ciudades españolas, y una conversación con sus gerentes, hacía patente el incumplimiento mayoritario de la ley y transmitía la sensación de que, a los hosteleros, la ley les parece más bien una recomendación. No, no he hecho reforma para separar las zonas ni la voy a hacer, porque no hace falta. Aquí tengo unos extractores que si alguien fuma, los enciendo y el humo desaparece en un momento explicó Agustín, dueño de un res- taurante situado junto a la Gran Vía en Madrid. En el interior del local varios clientes fumaban, igual que el día anterior, juntos y revueltos con los no fumadores, ajenos, como Agustín, a lo que el Ministerio de Sanidad había dispuesto. Lo de habilitar una zona aislada me parece una exageración, lo han puesto demasiado difícil. Si se cumpliese esa ley tendrían que cerrar muchos locales en Madrid decía el hostelero, que lleva en el gremio 39 años y daba a entender que conoce la flexibilidad con que leyes, en principio estrictas, se aplican después en realidad. Cerca de allí, en la cafetería de un hotel de cuatro estrellas, dos mujeres tomaban el postre sin saber que se encontraban en la zona de fumadores, marcada tan sólo por un impreso pegado con cinta adhesiva a una columna en medio de un gran salón. Ninguno de los cuatro camareros allí presentes sabía que el plazo para adaptar los locales a las exigencias de la ley del tabaco había vencido ayer, ni habían oído hablar a sus jefes de realizar reformas para cumplirlas. Ocho bares, cafeterías y restaurantes después, el 90 por ciento de incumplimiento de la norma estimado por el Comité de Prevención contra el Tabaquismo parecía confirmarse y la oposición más o menos enconada a la ley era mayoritaria. Lo único que variaba eran las excusas esgrimidas: La ley es confusa, aquí en Madrid la comunidad va a dar más tiempo, no voy a hacer reforma si después es probable que prohiban fumar del todo... Pocas discrepancias Sólo uno de los hosteleros consultados por ABC en Madrid discrepó de sus compañeros. Me parece que como colectivo nos hemos comportado de un modo irresponsable, porque en realidad se está tratando de puentear una ley sin tener en cuenta que estamos tratando de hacer frente a un problema de salud pública explicó Miguel. Además, en parte, porque la ley es confusa y porque la gente cree que no se va a aplicar de forma estricta, se está produciendo una situación de competencia desleal. Quienes cumplimos la ley estamos en desventaja, porque, por ejemplo, si a algunos se les permite que sean espacios para fumadores, habrá que prohibir, como está en la ley, que en esos locales entren niños; y no se está haciendo Él piensa prohibir fumar en todo el local, y cree que una forma de evitar la confusión sería hacer que todos los locales se hiciesen de no fumadores, también los de menos de 100 metros cuadrados, como se ya se ha hecho en otros países Favorece a los locales pequeños En Galicia, el incumplimiento de la ley también era mayoritario. Allí, la Xunta ha decidido permitir que los establecimientos de menos de 100 metros cuadrados tengan máquinas expendedoras de tabaco- -al contrario de lo que preveía el decreto autonómico para desarrollar la ley estatal- algo que aumenta el sentimiento de discriminación de los propietarios de los locales mayores. David, que atendió a ABC en una cafetería de Santiago cree que la ley da más facilidades al pequeño y discrimina a los grandes De momento, su establecimiento se inscribe dentro del 90 por ciento de locales de Gali (Pasa a la página siguiente) Las reformas serían inútiles si después se prohíbe fumar en todos los establecimientos públicos Para evitar la confusión, una buena medida, sería hacer que no se pudiese fumar en ningún local