Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
2 9 06 SALUD LA DUDA ¿Aumentan los test de diagnóstico prenatal el riesgo de aborto? No tanto como se pensaba. Un amplio estudio con más de 40.000 mujeres acaba de concluir que ni la amniocentésis ni la toma de vellosidades coriónicas- -una prueba que consiste en hacer una biopsia de la placenta- -elevan de forma preocupante el riesgo de aborto. En el estudio se asegura que el número de abortos ha disminuido a lo largo del tiempo, a medida que los médicos obtenían más pericia al realizar la técnica. La investigación también acaba con la creencia generalizada de que la biopsia de la placenta es una prueba más arriesgada y se confirma que los riesgos son tan bajos como los de la amniocentésis. Esta conclusión es importante porque este test de diagnóstico genético prenatal puede practicarse entre las 10 y 12 semanas de gestación, cuatro semanas antes que la amniocentésis, la técnica que consiste en extraer líquido amniótico con una punción en el abdomen. De manera, que la detección de posibles anormalidades en el feto se podría conocer con un margen mayor de tiempo. Entre otras enfermedades, las pruebas de diagnóstico genético permiten conocer alteraciones como el síndrome de Down o la fibrosis quística Alternativas Una sinfonía de arpegios curativos Estados Unidos multiplica sus experiencias con el uso de la música para fines terapéuticos, desde la percusión con ritmo para centros geriátricos hasta delicados conciertos de arpa nada más salir del quirófano POR PEDRO RODRÍGUEZ CORRESPONSAL EN WASHINGTON uando los pacientes que son operados en los quirófanos del Hospital Memorial Morristown, en Nueva Jersey, empiezan a escuchar el sonido de un arpa no significa que hayan pasado a mejor vida sino que están siendo sometidos a la músicoterapia, la cada vez más C popular práctica en Estados Unidos de utilizar arpegios con fines curativos con su propia asociación de terapeutas certificados (www. musictherapy. org) y unos setenta programas universitarios de formación especializada. En el caso de Nueva Jersey, una diestra arpista, Alix Weisz, se pasea durante dos horas dia- rias tocando su instrumento en la unidad de post- operatorios para intervenciones del corazón. Su objetivo es ayudar a regular el ritmo cardiaco, la presión sanguínea y la respiración de los pacientes en recuperación. Y de hecho, Alix forma parte de un estudio clínico para comprobar la efectividad de este acompañamiento musical bastante apreciado por su audiencia cautiva. Según ha explicado la concertista hospitalaria, su repertorio se centra en cantatas antiguas, nanas y melodías celtas. Con aplicaciones cada vez más frecuentes en centros geriátricos con pacientes impedidos, el uso de la música con fines terapéuticos- -tanto en lo físico como en lo emociona- -cada vez está siendo más aceptado. Ya sea por su potencial para generar respuestas hormonales e inmunes o simplemente por su capacidad para distraer. Hasta el punto de empezarse a formular tratamientos musicales específicos para ayudar por ejemplo a aliviar el estrés, reducir el dolor, combatir la depresión, combatir la sensación de náusea e incluso hacer frente a los problemas de insomnio. Segunda Guerra Mundial Aunque desde la antigüedad se ha experimentado con el poder curativo de la música, esta disciplina empezó a emerger formalmente tras la Segunda Guerra Mundial, a partir de visitas de músicos a veteranos estadounidenses hospitalizados con heridas físicas y mentales. En la actualidad, se estima que cinco mil terapeutas musicales trabajan en EE. UU. muchas veces con carácter voluntario y generalmente con el entusiasta respaldo de médicos y enfermeras. A este ritmo, nunca mejor dicho, no faltan incluso elucubraciones sobre las posibilidades de autorecetarse un par de movimientos de Mozart, una pieza operística o una canción de los Beatles como analgésico auditivo antes de ir al médico. Una arpista ofrece su música durante dos horas diarias en un hospital de Nueva Jersey ABC Algunos neonatólogos insisten en los beneficios de la músicoterapia para sus pequeños pacientes prematuros, con testimonios de utilidad en casos de autismo