Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12- 13 S 6 LOS SÁBADOS DE Pionero en prótesis con cirugía poco invasiva La vocación de Ángel Villamor por reparar los cuerpos magullados de deportistas no ha sido repentina. Era muy deportista hasta que tuve la idea de dedicarme a la Medicina. Si no tenía tiempo para practicarlo, al menos podía estar en contacto con mis pacientes deportistas bromea. Su trayectoria profesional arranca en el Instituto Universitario Dexeus, en Barcelona, donde se especializa en el tratamiento de lesiones deportivas. Tras su paso por Dexeus ha trabajado en el Hospital de la Zarzuela y ahora en el Hospital San José, de Madrid. Pionero en la utilización de cirugía artroscópica en rodilla, hombro, codo y tobillo, también se ha especializado en la introducción de prótesis de rodilla y cadera con cirugía mínimamente invasiva. Intervenciones que apenas necesitan una cicatriz mínima y donde la recuperación del paciente se acelera. Villamor muestra la radiografía de una lesión en su consulta clavículas. Clásicamente, se sabe que con un cabestrillo la fractura consolida en mes y medio sin tener que pasar por el quirófano. Villamor empezó a operarlas en deportistas que no podían permitirse una baja tan prolongada, colocando una placa y unos tornillos para que se reincorporaran con rapidez. Rafi Latham, un jinete olímpico, volvió a montar una semana después de operarle y el torero Antonio Barrera entraba a matar sobre el hombro lesionado a las tres semanas de la intervención pio mecanismo de reparación. Para que este sistema tenga éxito es esencial el aporte sanguíneo óptimo a la zona afectada porque en la sangre viajan las sustancias necesarias para la consolidación. El yeso de las escayolas convencionales corrige el hueso fracturado, pero los ligamentos y la musculatura sufren los efectos de la inmovilización. Las secuelas de las escayolas son conocidas: atrofia muscular, rigidez, desmineralización ósea, contracturas... Con semiinmovilizaciones se minimiza este problema y además se reduce el riesgo de trombosis, una de las mayores amenazas para los pacientes que permanecen inmóviles. completa posible En general, las técnicas de recuperación avanzada han logrado reducir las convalecencias a la mitad del tiempo. Las lesiones más complicadas cuentan también con otra ayuda: el plasma rico en factores de crecimiento, un concentrado especial que se obtiene de la sangre de los pacientes. Este tratamiento reduce a casi la mitad el tiempo de recuperación de los tejidos lesionados mediante la aplicación directa del plasma en la zona a tratar. Los resultados son tan buenos- -dice- que hoy es difícil poner en duda la eficacia de estos tratamientos. Al plasma se suman otras soluciones como el ácido hialurónico y el nuevo instrumental quirúrgica que permite cirugías muy poco invasivas. Diseñado para no lesionar tejidos, presenta curvas que salvan los músculos y cuentan con luz propia para operar a través de pequeñas incisiones. Nuevas armas que están obligando a los traumatólogos a dejar de ser los artesanos que tradicionalmente han sido. Nuevos vendajes funcionales Los nuevos vendajes consiguen ese difícil equilibrio entre la inmovilidad y la funcionalidad y Villamor ha sido uno de los primeros en contar con ellos. Pero es una exageración afirmar que nunca recurrimos a las escayolas se defiende. Utilizamos escayolas de resina que nos permiten ciertos grados de rigidez y elasticidad. Ese material consigue que el paciente mantenga activa la circulación y pueda recibir masajes asegura. Pese a las ventajas de las nuevas escayolas, se mantienen siempre el menor tiempo posible. En cuanto se comprueba que empieza a formarse un callo óseo (proceso normal de consolidación de una fractura) se cambia por un vendaje especial. Al huir de la escayola no queremos ser rápidos sino lograr la recuperación más Adiós a las escayolas Al principio, tampoco se vio con buenos ojos su fobia a las escayolas. Hoy no es el único especialista que opta por emplear otros sistemas de vendaje para estabilizar la zona sin condenarla a una inmovilidad completa como producen las escayolas convencionales. Cuando se produce la rotura de un hueso o un fuerte traumatismo en los músculos o tendones, el organismo pone en marcha su pro- La tendencia es huir de las tradicionales escayolas de yeso y optar por nuevos materiales que permiten mantener cierta movilidad en la zona lesionada El plasma rico en factores de crecimiento, un concentrado especial que se obtiene de la sangre de los pacientes, reduce a casi la mitad la recuperación de las lesiones