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2 9 06 EN PORTADA (Viene de la página anterior) Las habitaciones tienen entre 30 y 90 metros cuadrados (la suite Gehry) y unos precios entre los 300 y los 1.300 euros. El hotel lo gestiona la cadena Starwood Hotels Resorts, bajo la marca Luxury Collections, cuyas reservas se pueden hacer a través de www. luxurycollection marquesderisc al. com o en el teléfono 945 18 08 88 Interiorismo sin modas Para amueblar el edificio se convocó un concurso nacional que ganó el interiorista Javier Muñoz. Él se ha encargado de elegir el mobiliario que cuenta con algunos objetos diseñados por el propio Ghery, como las lámparas de papel de las mesillas de noche o las de acero de los techos y pasillos. Lo que he pretendido hacer en este edificio- -asegura Javier Muñoz- -ha sido que el interiorismo no refleje ninguna moda o tendencia actual, sino que sea arquitectura pura. Nuestro trabajo ha consistido en adaptarnos a la estructura e intentar resaltarla porque creemos que un edificio Gehry hay que vivirlo y disfrutarlo y los muebles han de ser los justos. Estar en un espacio así es un lujo y esto se ve no sólo en las habitaciones sino en la amplitud de los pasillos. Es un nuevo concepto de interiorismo que hicimos en colaboración con el equipo Gehry y que nos planteó algunos problemas porque, por ejemplo, las ventanas, al estar el edificio diseñado para oficinas, eran altísimas, asimétricas, inclinadas y realizadas en madera africana de elondo, y no estaban pensadas para tener cortinas. Para ponerlas tuvimos que robar más de un metro a la habitación. Con los cabeceros también nos pasó lo mismo. Hubo que adaptarlos a paredes curvas y muy altas (algunas llegan a los cinoco metros) Los hicimos en cuero y con la forma de la pared, porque el cuero y la madera de arce de las puertas, de las mesillas y de las paredes es lo que predomina en el mobiliario. Decoración propiamente dicha apenas hay nada, salvo unas fotos de Rafael Levenfeld, sobre unos documentos del siglo XIX de la bodega que nos entregaron los Herederos del Marqués de Riscal y de los que Levenfeld ha hecho una bonita descomposición Quizás lo más espectacular de la decoración sean los botelleros que hay en las paredes de la cafetería, de más de cinco metros de altura, y de la entrada del restaurante, realizados en acero y cristal y que albergan miles de botellas. Llaman la atención por la sobriedad y porque es de los pocos espacios rectos, dado que muchas paredes son curvas. Las ventanas son asimétricas pues Gehry aprove- el plata de ley, los manteles de hilo, la vajilla francesa de finísima porcelana bone chine y las copas de agua, de color vino, de Bacarrá (60 euros copa) Las de vino, del mejor y más fino cristal austriaco soplado a mano (60 euros) son especiales para apreciar los sutiles aromas del vino. El restaurante no es una sala tradicional sino un lugar distinto, con paredes altísimas de color vino mezcladas con otras de tonos blancos, enormes ventanales de madera de elondo y vigas de sujección curvas revestidas de titanio. Todo, al más puro estilo Gehry. Es el único hotel en España con tecnología VOIP y en todas las habitaciones hay sistema wi- fi. Las camas son queen size y las sábanas de hilo italiano. Cuenta con carta de almohadas para las cabezas más exigentes, en el baño, la alcachofa de la ducha es de 25 centímetros y los amenities de la línea de belleza de vinoterapia. Desde las habitaciones del edificio anexo se accede al SPA, de una patente francesa, Caudalíe, que se instala por primera vez en España. Caudalí tiene en Francia numerosos spas y puntos de venta y desde hace unos años se ha extendido a varios países de la UE y a Estados Unidos, Brasil y Suiza. Tras varios años de aplicación en la cosmética de los poliferoles de la uva el matrimonio Thomas (propietarios de Caudalíe) quiso aplicar la vinoterapia con la uva y sus derivados y crearon en Burdeos su primer instituto de belleza, basando sus tratamientos (relajación, curas antiestres, rejuvenecimiento, cuidado de la piel... en los poliferoles de la uva. El peliduvio del SPA, el agua y el paseo descalzo por las piedras mejoran la circulación Masajes con Cabernet o Merlot Los Herederos de Marqués de Riscal pensaron que estos tratamientos serían un complemento perfecto para su hotel. El SPA no ha sido diseñado por Gehry sino por el arquitecto que hace todos los spas de la firma, Yves Collet, siguiendo la filosofía de la empresa. Y lo ha hecho basándose en los criterios de construcción del edificio. Más de 1.400 metros cuadrados que albergan 14 salas de masaje, dos salas para hidromasajes que asemejan cubas, un hamman, salas de yacuzzi, una zona de pediluvio, otra de relajación al lado de la piscina, una más de lectura, un chill- out Todo lo necesario para baños y envolturas con orujo de uva y aceites esenciales; gommages con pepitas de Cabernet o Merlot, miel, azúcar y aceites esenciales; masajes Saugvignon, o tratamientos faciales con los productos de la marca, entre ellos el especial antimanchas a base de un extracto encontrado en los sarmientos de la vid. Todo lo que un hedonista necesita para relajarse, mimarse y que le mimen. SPA con vinoterapia El hotel cuenta con un SPA de lujo que ha supuesto la entrada en España de la marca francesa Caudalíe, la primera en introducir en la belleza los tratamientos con los derivados de la uva, una técnica que se conoce como vinoterapia. La historia se remonta a 1993 cuando el director del laboratorio de Farmacología de la Universidad de Burdeos, Joseph Vercauteren, que acababa de patentar un procedimiento de estabilización de los polifenoles contenidos en la semilla de la uva, dio una conferencia hablando de ella a la que asistían Matilde y Bertrand Thomas que, con buenos ojos, vieron un futuro cosmético en ellos, pues los poliferoles tienen muchas virtudes antienvejecimiento al ser 10.000 veces más potentes que la vitamina E para luchar contra el envejecimiento. Así nació la Caudalíe que en Francia tiene numerosos spas y a España llega de la mano de una gran bodega de Rioja. cha cualquier espacio para abrir una ventana y dar luz al edificio. Esto se aprecia muy bien en el comedor, un lugar amplísimo y altísimo con bancos de madera de arce ideados por el arquitecto. La misma madera que utiliza también en los suelos. En la sala de comer hay dos partes. Una, más informal, para el desayuno, decorada con sillas Panton de color naranja y lámparas de acero, de Gehry; otra, más sobria, para cenas y comidas, para 50 personas (se puede llegar a 80 si se aprovecha el rincón del bar, que también sirve como saloncito privado o chill- out La cubertería francesa es