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36 Madrid SÁBADO 2 9 2006 ABC El proyecto de la Merced, para inmigrantes menores y jóvenes que estén solos, abre sus casas a chavales llegados en patera o en los bajos de un camión. Cuando salen de allí, años después, todos tienen papeles en regla y un empleo. Tienen futuro Yo voy a ser presidente de Ghana TEXTO: SARA MEDIALDEA MADRID. Todos llegaron solos. Muchos lo hicieron en los bajos de un camión, hace dos o tres años, cuando tenían 13, 14... pero no se acuerdan si tuvieron miedo. Ahora viven en una casa de la orden de los Mercedarios, de la que no saldrán hasta que no tengan papeles en regla y un empleo. Un convenio con el Ayuntamiento les garantiza una subvención anual de 230.000 euros, con la que conseguir una formación adecuada para iniciar, con todas las de la ley, su nueva vida. Es lo que espera Godfred, de 17 años. Llegó en patera y vía Canarias; ahora estudia para ser electricista y está encantado: Me enseñan y no pago nada Su sueño para el futuro es ser presidente de Ghana su país: Quiero volver y ayudar a mi pueblo Algo que hará si Dios me ayuda Godfred aún no había nacido cuando los Mercedarios ya tenían abierta la casa de acogida y su proyecto para refugiados e inmigrantes menores y jóvenes no acompañados un título largo pero que lo dice todo. Allí viven, duermen, aprenden a convivir y salen con la vida encarrilada. No sólo les enseñan un oficio: aquellos con más aptitudes llegan incluso a la universidad, y mientras se ganan la vida como cuidadores de sus compañeros. Aprenden rápido, tienen un sentido de la ética y de la lucha muy grande, y son muy capaces de organizar su vida a edades en que en nuestro país los chicos ni piensan en ello explica Pablo Pérez, el director del proyecto. Pero además de todo lo material, también reciben algo imprescindible para seguir adelante: afecto, sentir que le importan a alguien Y es que, como señala Ibrahim- -cuatro años de viaje hasta llegar a Madrid- se pasa muy mal solo Todos tienen planes: Hamir quiere montar una empresa Mohamed sueña con abrir un locutorio y su amigo y compatriota, también Mohamed, espera un trabajo fijo, ayudar a mi familia, comprar un piso... Y hasta casarse, aunque mencionarlo le provoca una sonrisa. Ayer, durante la visita al centro del alcalde Alberto Ruiz- Gallardón y la concejal Ana Botella, los chavales se sacudían la timidez y contaban sus avances: alguno mostraba, orgulloso, su documento de identidad recién conseguido, y explicaba que estaba trabajando, de pintor en El Corte Inglés Un joven subsahariano muestra orgulloso al alcalde y a la concejal Ana Botella su nuevo documento de identidad AYUNTAMIENTO En este momento difícil, debe haber una respuesta municipal El alcalde madrileño, Alberto Ruiz- Gallardón, se refirió ayer durante su visita al centro de los Mercedarios al momento difícil que se vive en cuanto a inmigración, con la situación de Canarias debe haber una respuesta por parte del Ayuntamiento Un ejemplo de esa respuesta es el programa presentado ayer en el que el Ayuntamiento colabora con los Mercedarios con la cantidad de 230.000 euros anuales. Lo llaman Programa Integral de Prevención de situaciones de exclusión social para jóvenes inmigrantes, y cuentan para ello con las tres casas que los Mercedarios tienen abiertas en el barrio de Salamanca. En ellas, se les ofrece además de acogida y formación profesional y laboral, asesoramiento legal y un seguimiento posterior, una vez que se independizan. La concejal Ana Botella, responsable directa del trabajo con este colectivo, aseguró: Esta iniciativa es la historia de un éxito Lo principal a ofrecerles cuando llegan es una mano amiga: El desarraigo que sufren es tremendo; nosotros podemos ayudarles a hacerles su vida más llevadera o muy dura Pese a las pruebas con que se han enfrentado y la soledad de encontrarse en situación ilegal en un país de idioma y cultura diferentes, la fuerza de su juventud les lleva a gastar bromas, a sonreír continuamente, a no mirar con miedo al futuro. Y esa misma actitud es la que pide Pablo Pérez ante el fenómeno de la inmigración: No debemos dejarnos atosigar por las estadísticas a su juicio, aún hay plazas libres para muchos jóvenes que ahora se hacinan en centros de inmigrantes de Canarias, a la espera de un destino. Náufragos y navegantes El proyecto de los Mercedarios está en marcha desde hace 18 años, y con él han atendido a 400 jóvenes Hasta once veces ha intentado entrar alguno señala Consuelo Fernández, educadora, en el vídeo de presentación del centro de los Mercedarios. Desde que el proyecto se puso en marcha, Pablo Pérez ha visto de todo: hasta 400 jóvenes han pasado por allí. Papeles que abren puertas Las razones de la marcha están claras: Yo veía a la gente que bajaba a Marruecos con coches y que tienen de todo; yo quiero lo mismo Pero lo primero es conseguir regularizar su situación: Los papeles abren puertas Por eso hay quien repite una y otra vez: Las sucesivas oleadas de inmigrantes que llegaban iban cambiando a medida que evolucionaba este fenómeno: Primero eran sobre todo refugiados; los inmigrantes menores que vinieran solos eran algo muy puntual Ahora, la pobreza es lo que marca su llegada: Son inmigrantes económicos La procedencia de los recién llegados refleja la situación social y económica en el vecino continente: Por ejemplo, el final de la guerra en Angola se ha notado en un descenso espectacular de chicos que llegan de allí. Ahora, sin embargo, vienen muchos de Mali, porque hay una hambruna brutal El sacerdote mercedario observa un cambio de actitud entre los españoles: Primero en España había un deseo de responder a lo que habían recibido nuestros compatriotas emigrantes; eso se está perdiendo, nos estamos dejando asustar por los números, y nos olvidamos de que detrás de cada uno hay un drama, una historia humana tremenda Su última reflexión es toda una lección: Nosotros los percibimos como náufragos, pero en realidad son navegantes, y a veces es nuestra sociedad la que se convierte en náufrago, la que pierde el norte