Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 1 9 2006 Espectáculos 61 LOS SECRETOS DE... El intruso Luis Labrador Escultor digital Subidón y caída lenta G. B. 2004 Director: Roger Michell Intérpretes: Daniel Craig, Rhys Ifans, Samantha Morton F. M. B. Llega este intruso británico de la cartelera con un retraso que casi le cuesta aparecer después del último James Bond, protagonizado por Daniel Craig con dos años de desventaja. Lo cierto es que tiene un arranque brutal, de lo mejorcito del último cine, con la virtud añadida de implicar al espectador, obligado a preguntarse: ¿qué haría yo en una situación así? Es casi seguro que el tráiler o algún bocazas destripará el punto culminante de esta cinta, o cualquier otro, pero no será aquí. A partir de ese instante primero, protagonizado por un globo aerostático y rodado con una limpieza ejemplar por el director de Notting Hill la trama, que sigue el esquema típico del cine de intruso tan de moda hace unos años, va perdiendo altura hasta el aterrizaje final, suave, que proporciona un final bien pilotado. Puede que esta adaptación de la novela de Ian McEwan Amor perdurable sea mejor de lo que aparenta, pero su punto de partida es tan elevado que se antoja imposible mantener la altura del listón durante cien minutos que se hacen largos. El psicópata de turno corre a cargo del desmadejado Rhys Ifans- -ya para siempre el de los calzoncillos de Notting Hill otra película de Michell- quien hace un buen trabajo con un papel que cuando no es antipático peca de inverosímil. Craig, insuficiente como Bond y excesivo como atormentado protagonista, se comporta de un modo con el que es imposible identificarse, mientras que su mujer (Samantha Morton) se desvincula del problema hasta irritarnos. Es fácil ahora dar recetas mágicas, pero hasta el personaje de la viuda, desaprovechado, llega a destiempo, mientras que la idea de resolver cualquier enigma paseándose por internet no puede ser menos imaginativa. Con lo bien que iban... Pertenezco a una generación de autodidactas CARMEN ANIORTE Que los animadores españoles están de moda ya casi no sorprende. En estos momentos, casi todos los títulos que vienen de la otra orilla del Atlántico cuentan con uno o más españoles. De todos es sabido que nuestro país siempre ha sido tierra de Quijotes (por lo de soñadores) pero a diferencia del hombre de la Mancha, cuyos duermevelas eran imposibles, los que nos ocupan están consiguiendo su lugar y lo que es más importante, el respeto profesional que se merecen. Un ejemplo de todo esto es Luis Labrador, uno de los animadores de Monster House película que hoy llega a las pantallas españolas, y que ha producido Robert Zemeckis. Luis lleva en EE. UU. desde 1996. Antes de dar el salto se curtió en los efectos especiales tradicionales. Como el mismo asegura, mis comienzos fueron vísceras, sangre y máscaras para películas de terror como La hija de Fu Manchú Es un trabajo en el que me siento muy orgulloso de haber participado. Te enseña muchos trucos para poder poner en práctica cuando las llamadas nuevas tecnologías te ponen en más de un apuro Mientras que en España hace diez años los efectos especiales se encontraban en el Jurásico, a Luis Labrador se le caía la baba viendo la rapida evolución de esta especialidad, que comenzaba a ser vital en toda película Estudió en UCLA e hizo prácticas en pequeñas producciones, haciendo monstruos o parte de ellos La especialidad de Luis Labrador se asemeja a la de un escultor digital, ya que se trabaja en tres dimensiones Spiderman 2 Polar Express Superman Returns Piratas del Caribe X- men y Matrix Revolution son algunos de los títulos en los que Luis Labrador ha dejado su huella. En estos momentos se encuentra amarrado al duro banco trabajando y dando los últimos toques para Sony en tres nuevas producciones.