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ABC VIERNES 1 9 2006 Madrid 35 Detienen a un rumano que entró en dos pisos de Coslada para robar b El propietario de una de las vi- viendas sorprendió al arrestado cuando, con un compinche, intentaba robar en su interior pese a que toda la familia estaba dentro C. H. MADRID. Agentes de la Policía Local de Coslada, sobre las dos menos cuarto de la madrugada de ayer, se trasladaron a la calle de Bolivia de esa localidad después de que un vecino alertara sobre el intento de entrada en un domicilio del segundo piso por un individuo, mientras que otro le esperaba en la calle. Los agentes se entrevistaron con la persona que realizó la llamada, quien facilitó las características físicas de los presuntos delincuentes. Se montó un dispositivo de seguridad y localización de los individuos, en colaboración con la Policía Nacional. Minutos más tarde, otro ciudadano avisó a los policías de que estaba persiguiendo a dos individuos que acababa de sorprender en su casa de la calle de Uruguay, donde dormía con su familia. La descripción coincidía con los del primer intento de robo. Uno de ellos fue detenido. Se trata de G. V. T. de nacionalidad rumana, 24 años y vecino de la capital. La viceconsejera de Salud Pública, Belén Prado, -en el centro de la imagen- -visitó ayer la comunidad terapéutica Son drogadictos, muchos con condenas, y buscan empezar de cero en una comunidad terapéutica. Un juez les cambió la vida al conmutar su pena. No la cumplirán entre rejas, sino en Navalcarnero, en pleno campo, en un centro donde plantarán cara a las drogas Reclusos sin rejas y sin drogas TEXTO: SARAH ALLER FOTO: JAIME GARCÍA Un joven, herido en una explosión cuando fumigaba un bar de Hortaleza C. H. MADRID. Un hombre de 26 años resultó ayer herido grave al producirse una explosión en un bar en el que se encontraba realizando labores de limpieza y fumigación. Según informaron a Efe fuentes de Emergencias Madrid, el suceso se produjo en torno a las 14.30 horas en el bar restaurante Córdoba, situado en la planta baja del número 62 de la calle de los Tribaldos, en el distrito de Hortaleza. El local se encontraba cerrado al público por vacaciones, y el joven estaba limpiando y fumigando para que el bar reabriera el próximo lunes. La detonación parece que se originó por la inflamación de algún producto químico que utilizaba el hombre para la fumigación. Tres dotaciones de Bomberos del Ayuntamiento fueron al lugar, desalojaron el edificio y sofocaron varios conatos de incendio. El joven, tras ser estabilizado por el Samur, fue trasladado grave a La Paz. Sufre quemaduras de primer y segundo grado en el 30 del cuerpo. MADRID. La mayoría son hombres, tienen menos de 35 años y han estado media vida enganchados a la coca. A ese perfil responden gran parte de los 35 internos de la Comunidad Terapéutica de Navalcarnero, una antigua finca reconvertida ahora en hogar de reclusos a medio camino de la reinserción. Viven en pleno campo y para todos es una oportunidad de empezar de cero. Un juez cambió el rumbo de sus vidas al conmutar su pena. La condena, para ellos, ya no se cumplirá entre rejas, sino en un centro terapéutico y de rehabilitación al que llegan derivados por instancias judiciales e instituciones penitenciarias. Allí comen, duermen, van a clase, aprenden un oficio y plantan cara a las drogas, las mismas que les hicieron ro- bar y recorrer penales. La Comunidad destina anualmente 812.000 euros a este centro, gestionado por la ONG Proyecto Hombre, y permite así financiar 35 plazas residenciales. El año pasado fueron más de 70 los pacientes atendidos. De todos ellos, 54 tenían condenas. Conocí la droga muy joven. Siempre era esporádico. Un año, dos... luego lo dejaba. Estuve en la cárcel y no probé, pero fuera volví a caer. Así, quince años. Llevo dos sin consumir y ahora me han dado esta oportunidad Lo cuenta Manuel, uno de los 35 inquilinos que ahora tiene el centro de Navalcarnero. Los voluntarios de Proyecto Hombre lo conocieron en la cárcel y consiguieron que parte de su condena pueda cumplirse lejos de las rejas. Llevo un mes fuera y siento que aquí se interesan por mí. La droga me hizo mucha mella. Llega un momento en que no puedes mantener ese ritmo, y como la gente no te da... tienes que quitárselo Cuidando de Manuel y de los otros internos- -entre ellos cuatro mujeres- -hay 18 personas en plantilla. Psicólogos, educadores, orientadores laborales, médicos, profesores de Formación Profesional, de Secundaria, psiquiatras... Todos, con un objetivo: lograr su rehabilitación y posterior reinserción personal, familiar y laboral. Gastaba millones de pesetas Los drogadictos acabamos delinquiendo. Conozco policías que han hecho una redada y se han quedado con la droga y después han atracado con la pistola reglamentaria. Aquí hay de todo. Abogados, gente con dinero... Lo cuenta Santiago, que ha pasado 30 años de infierno. Empecé con 13 y nunca lo dejé hasta ahora. Ves a los demás zombis y crees que a ti no se te va de las manos. La coca te potencia el sistema nervioso y te crees muy listo. La dependencia física que crea... te duele el cuerpo, las articulaciones. Intenté salir por mis medios pero no he sido capaz. La droga está en todos los barrios, en todos los pueblos... siempre hay. Algunos necesitan 5 euros para quitar el mono. Otros 50. Había meses que gastaba millones de pesetas. He hecho de todo y estoy aquí voluntariamente porque necesitaba ayuda. Esta gente nos dedica tiempo y se les ve satisfechos cuando alguien vuelve a su vida normal. Todo depende de las ganas que le pongamos nosotros...