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24 Internacional VIERNES 1 9 2006 ABC Annan acusa a Israel del uso masivo de bombas de racimo en el sur del Líbano El 90 por ciento fueron lanzadas durante los tres días anteriores al alto el fuego b Este tipo de armas no deberían La Embajada británica en Tel Aviv, en vilo H. M. JERUSALÉN. Nadie quiso ayudarme. ¿Qué podía haber hecho? ¿Atacar y matar a judíos? preguntaba anoche Naim Inyaz, un palestino oriundo de Ramala. Inyaz, de 28 años, se infiltró en la Embajada del Reino Unido en Tel Aviv y exigió, pistola en mano, asilo político ante el temor de que lo asesinen por colaboracionista. Inyaz amenazaba con suicidarse con su pistola- -era simulada- -si no se le permitía huir al Reino Unido. Había tenido recientemente algunas discrepancias con los servicios secretos israelíes, y algunos palestinos de Ramala le amenazaron con matarlo si no cometía un ataque contra objetivos de Israel. Una vez reducido Inyaz un portavoz policial afirmó que hemos solucionado la situación con calma. En ningún momento hubo peligro para nadie usarse en zonas civiles y pobladas y vamos a tener que desactivarlas rápidamente dijo el secretario general de la ONU en Ammán HUGO MEDINA. SERVICIO ESPECIAL JERUSALÉN. El secretario general de la ONU, Kofi Annan, intervino ayer en la polémica sobre el uso de las bombas de racimo que los israelíes lanzaron masivamente en zonas habitadas del sur del Líbano, especialmente durante los tres últimos días de la guerra. Este tipo de armas no deberían usarse en zonas civiles y pobladas y vamos a tener que desactivarlas rápidamente dijo el secretario general de la ONU durante su visita a Ammán, la capital de Jordania. La intervención de Annan se produce después de que el responsable humanitario de la ONU, Jan Egeland, calificara de inmoral la decisión de Israel de usar sistemáticamente esas bombas en zonas pobladas, y de que el Gobierno hebreo respondiera que su uso fue completamente legal Lo que resulta chocante, y yo diría que completamente inmoral, es que el 90 por ciento de los bombardeos con bombas de racimo ocurrió en las últimas 72 horas del conflicto, cuando todos sabíamos que iba a haber una resolución, cuando sabíamos que la guerra se iba a acabar dijo Egeland. ciento de las bombas durante los bombardeos de los tres últimos días de guerra debido, muy probablemente, a que las bombas estaban deterioradas por su antigüedad. Las autoridades libanesas están preocupadas porque estos explosivos presentan un aspecto de latas de refresco que puede inducir a los niños a jugar con ellas. Una sola bomba de racimo puede sembrar entre 150 y 200 de estas latas en una superficie equivalente a la de un campo de fútbol, como submuniciones que se desprenden de la bomba madre Cada día hay personas mutiladas, heridas y muertas denunció Egeland. Fuentes de la ONU revelaron que entre el alto el fuego del 14 de agosto y el día 29 de agosto han muerto 13 personas, incluidos tres niños, por el contacto con esas bombas, y que otras 46 personas han resultado heridas. Estados Unidos, país que suministra a Israel las bombas de racimo en gran parte, ha abierto una investigación para determinar si Israel utilizó estos proyectiles en zonas habitadas, lo que podría acarrear sanciones al Estado hebreo, algo que ya ha ocurrido con anterioridad. Egeland instó a los países que venden las bombas de racimo a Israel, incluidos los Estados Unidos, a que mantengan una seria discusión con el Gobierno de Ehud Olmert y con su ministro de Defensa, Amir Peretz. Según la organización humanitaria que denuncia las violaciones de los derechos humanos, Human Rights Watch, la densidad de bombas de racimo en el sur del Líbano es superior a la de cualquier otra parte del mundo. Un portavoz del Gobierno israelí respondió ayer que el uso de estas bombas ha sido completamente legal Israel no viola ninguna ley internacional con el tipo de armamento que usa Un campo de minas Egeland calificó de decisión terriblemente equivocada la actitud del Ejército hebreo y denunció que un gran número de esas bombas no llegaron a explotar en el momento del impacto, por lo que se han convertido en un grave peligro para los civiles. Según los expertos, lo normal es que entre un diez y un quince por ciento de las bombas de racimo no exploten en el impacto. Pero en el caso del Líbano, se calcula que no explotaron el 70 por El Rey Abdalá y Kofi Annan, durante su encuentro ayer a orillas del Mar Muerto REUTERS