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ABC JUEVES 31 8 2006 49 Sociedad Red. es no explica las causas del apagón tecnológico que afectó el martes a más de 400.000 webs Gran Bretaña estudia prohibir el acceso a la reproducción asistida a mujeres obesas Las británicas con sobrepeso deberán adelgazar antes si quieren someterse al tratamiento b La Sociedad Británica de Fertilidad argumenta que el exceso de peso reduce la eficacia de las terapias y puede aumentar el riesgo durante el embarazo EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Las mujeres británicas con claro exceso de peso podrían ver prohibido su acceso a tratamientos de reproducción asistida realizados a cargo del Sistema Nacional de Salud, según las recomendaciones realizadas por la Sociedad Británica de Fertilidad. De implantarse la medida, el tratamiento gratuito de reproducción asistida quedaría limitado a mujeres con peso normal, porque la obesidad reduce el éxito del proceso y además añade riesgos en el embarazo y de problemas para la salud. Las mujeres obesas deberían perder kilos si desean ser tratadas en un centro público de fertilidad, mientras que el acceso sería prohibido categóricamente en los casos de un sobrepeso desmedido. Las mujeres clínicamente obesas, con un índice de masa corporal entre 30 y 36, serían admitidas en los centros del Sistema Nacional de Salud sólo si se someten previamente a dieta y realizan ejercicio con el fin de reducir su peso. También la dieta sería recomendable para quienes estén por debajo del índice 19. En el caso de serio sobrepeso, por encima del índice de masa corporal 36, algo que ocurre en una de cada veinte mujeres británicas, el tratamiento quedaría prohibido ante los problemas que puede acarrear, especialmente si la anestesia es requerida en el momento del parto. Un médico de una clínica de reproducción asistida prepara óvulos y espermatozoides para un tratamiento obesidad tiene una influencia conocida en los resultados de reproducción asistida. Lo que pretendemos es que los fondos disponibles sean utilizados del modo más efectivo Si en lo que afecta a la obesidad, las recomendaciones son estrictas, en otros aspectos polémicos apuestan por una mayor apertura. Así, no se contempla una prohibición para las mujeres fumadoras, y sólo se aconseja advertirles de la conveniencia de dejar el hábito del tabaco. Además, las parejas que ya tienen hijos de previas relaciones, a las que a menudo se les niega la reproducción asistida financiada por el Sistema Nacional de Salud, deberían ser admitidas en los centros, si bien debe mantenerse la prioridad de las parejas sin hijos. REUTERS Índice de Masa Corporal Este cálculo mide el peso en relación a la estatura. Se obtiene al dividir el peso en kilos por la talla en metros al cuadrado. Por ejemplo, si usted mide 1,68 y pesa 55 kilos, deberá dividir 55 entre el resultado de multiplicar 1,68 x 1,68. De 21 a 24: Normal. De 25 a 29: Sobrepeso. De 30 a 34: Obesidad. De 35 a 39: Obesidad marcada. A partir de 40: Obesidad mórbida. Sólo hombres y mujeres previamente esterilizados, mujeres con amplio exceso de peso y mujeres con más de 40 años serán automáticamente excluidos del tratamiento en centros públi- Críticas de los pacientes Hasta ahora, este baremo se consideraba ideal en la práctica del sistema público de salud, pero la Sociedad Británica de Fertilidad pretende que el Gobierno lo imponga como requisito. En cualquier caso, la recomendación será enviada a los centros que practican reproducción asistida, muchos de los cuales actúan con autonomía al ser financiados por fundaciones, y pueden decidir la implantación de la medida. Ante las críticas que esta recomendación ha levantado entre grupos de pacientes, que la consideran arbitraria e injusta por negar el acceso a la posibilidad de tener hijos, la Sociedad Británica de Fertilidad se defiende indicando que se trata de gestionar de modo efectivo el dinero público. Según su responsable, Richard Kennedy, se trata de algo que tiene que ver con la eficacia, la salud y los riesgos, no con la discriminación. En su opinión, la cos si se aplican las nuevas medidas. En el caso de los varones, ni la edad ni el peso serán considerados. Caroline Flint, responsable gubernamental sobre fertilidad humana, ha indicado que el Gobierno estudiará seriamente las nuevas líneas apuntadas. Por ahora no se impondrá un criterio en todo el país, y se dejará que cada centro administre sus fondos de acuerdo con las prioridades y restricciones que considere convenientes. Grupos de pacientes, como la Infertility Network, han pedido que el informe ahora presentado sea considerado como un marco de trabajo, que debe ser interpretado con flexibilidad, y no como pautas obligatorias, pues cada paciente es diferente y debe haber guías pero no leyes Sólo una recomendación en España N. R. C. Los protocolos de actuación por los que se guían los ginecólogos españoles no imponen ninguna prohibición. Como en Estados Unidos, la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) advierte sobre los riesgos de poner en marcha tratamientos contra la infertilidad a mujeres con sobrepeso y obesidad. La razón esgrimida es que el exceso de peso no sólo reduce la eficacia de los tratamientos de fertilidad sino que aumentan los peligros para la futura madre y su hijo. La obesidad es un lastre añadido a los tratamientos de reproducción asistida asegura Roberto Matorras, catedrático de Ginecología de la Universidad del País Vasco y ex presidente de la SEF. Bastan unas pequeñas reducciones de peso, descensos de apenas 4- 5 kilos para que mejoren espectacularmente los resultados de las terapias de infertilidad. Al adelgazar también se evitan complicaciones graves como la hiperestimulación de los ovarios durante el tratamiento, el riesgo de embarazo múltiple y subidas de tensión arterial y diabetes durante la gestación. Pese a las complicaciones conocidas, Matorras considera una exageración prohibir el acceso a los tratamientos de fertilidad a las mujeres obesas, salvo si la obesidad es mórbida. Las posibilidades de fracaso y el riesgo de sufrir una complicación son mayores que en la población general. Pero son riesgos asumibles