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31 8 06 CULTURA Y ESPECTÁCULOS María Giménez Rebelión en las tablas La bailarina madrileña ha insistido en sus quejas contra el Ministerio de Cultura, al que acusa de aplastar el ballet clásico POR JULIO BRAVO l mismo Ministerio de Cultura que hace ocho años le otorgó el Premio Nacional de Danza es hoy el objeto de los dardos lanzados por la bailarina María Giménez, quien, tras el prólogo de un comunicado emitido la semana pasada, escribió E ayer el segundo capítulo de sus quejas contra el departamento que dirige Carmen Calvo. La artista considera injusta, por insuficiente, la subvención de 30.000 euros otorgada por Cultura a su compañía, Ballet Clásico Arte 369. María Giménez argumenta que este conjunto es el único en María Giménez, ayer en su estudio madrileño, donde ensaya su nueva producción, Cascanueces EFE España dedicado al repertorio clásico y que la cifra resulta especialmente ridícula si se compara con las ayudas otorgadas a la danza contemporánea. A su compañía, argumenta, donde hay veintisiete bailarines y cuarenta empleados, le han dado 30.000 euros (más 39.000 de la Comunidad de Madrid, de la que aseguró no tener queja ninguna) mientras que a otro conjunto contemporáneo, con sólo dos bailarines en nómina y ayudas de otros estamentos catalanes, se le han dado 47.000 euros. Yo creé una compañía de ballet clásico porque no había ninguna en España; algo que me parece indignante porque significa, por una parte, ahogar el gran talento y la calidad que hay en nuestro país. También supone negarle al público parte de la cultura. Es como si cerraran el museo del Prado, como si no se representase a Shakespeare o como si no se tocase a Mozart. Y es falso ese mito de que no hay público. En España hay hambre de ballet clásico. En las tres semanas que estuve en Madrid representando Giselle colgué el cartel de No hay billetes Parece que no nos quieren dejar salir del hoyo en el que nos han metido Se queja también amargamente María Giménez de la desatención por parte del Ministerio de Cultura. Antes de crear la compañía, hablé con José Antonio Campos, director general del Inaem, para contarle el proyecto, y me dijo que contaba con todo su apoyo. Pero luego, ni él ni Carmen Calvo han venido nunca a ver nuestros espectáculos. Y cuando he intentado entrevistarme con la ministra, contra la que no tengo nada personal, se me ha contestado que está muy ocupada y que no puede recibirme Con este panorama, la bailarina- -que en octubre pondrá en pie su segunda producción, Cascanueces -se muestra pesimista acerca del futuro de su compañía. A este paso, no habrá más salida que su desaparición porque el dinero se acaba, y desgraciadamente, sin dinero no hay compañía