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8- 9 40 LOS VERANOS DE SCARLETT JOHANSSON LITERATURA El público quiere distracción POR TONI GARCÍA Grass renuncia al reconocimiento germano- polaco RAMIRO VILLAPADIERNA BERLÍN. Las lágrimas de La cebolla... de Grass anegan ya hasta el puente polaco- germano y el Nobel de Literatura dijo ayer renunciar al premio concedido a su labor de conciliación histórica entre los dos pueblos, según lamentó el presidente del Premio Internacional Puente de la ciudad de Görlitz Zgorzelec, sobre el fronterizo río Odra. Políticos locales de la CDU habían cuestionado lo apropiado del galardón, tras la tardía confesión de Günter Grass de haber pertenecido durante los últimos meses de la guerra a la 10 Division Panzer de las Waffen- SS. Grass tenía 17 años y estuvo pocas semanas, pero la formación, responsable técnica del Holocausto, era odiada en toda centroeuropa, y lo que ha indignado más es el silencio de un moralista tan locuaz. La psicoanalista Margarete Mitscherlich, autora de la obra capital sobre la incapacidad para llevar duelo de los alemanes tras la guerra, aduce en Grass una doble personalidad que lo convirtió en un estricto profesor de su super yo impulsándose torpemente a sí mismo a erigirse en contraejemplo de lo que en realidad fue. El jurado del simbólico Puente se ha mantenido firme en su decisión de premiar una representación ejemplar para Europa y la historia del siglo XX del decurso histórico entre polacos y alemanes en obras como Mi siglo o Años de perro la junta municipal había decidido volver a debatir la decisión en las semanas próximas, pero Grass se ha adelantado irritado renunciando de plano al galardón. El presidente de la organización, Willi Xylander, intentará convencer aún al autor. El Centro Wiesenthal para el nazismo ha elogiado la confesión en Pelando la cebolla pero ha pedido al autor acceso a los archivos, ya que existen discrepancias entre fechas y datos sobre su unidad, lo que éste ha concedido. Ante la tentación de seguir alanceando al confeso, Saramago se ha preguntado si la vida entera de una persona no cuenta a la hora de enjuiciarla, y Vargas Llosa entiende que el encarnizamiento no es con él sino contra esa idea que ha tratado de encarnar, que cree que la del escritor es la más formidable de las funciones porque, además de entretener, también guía y educa REUTERS nacida para estar en el centro de ese ambiente: una película negra en la que ella interpreta el papel de ella una mujer tan fácil y apetecible y al tiempo peligrosa como comprar por Internet. No se puede decir lo mismo de Hilary Swank, que interpreta aquí a un personaje escurridizo y pijotero que le pega tanto a su físico como dos coletas, ni de Josh Hartnett, buen actor y sólido, pero lejos de los materiales que precisa el detective que se va a colocar la dalia en la solapa... En fin, la película tiene un clima menos obsesivo y negro del que se le podía suponer, y está hecha, como es lógico, al gusto de Brian De Palma, con una cámara que vuela sin motor, con un puntito de más en la cilindrada de la acción y con su habitual debilidad por algo parecido a la truculencia. Y si alguien cree ver en este comentario una actitud de cierta prevención contra la adaptación de Brian De Palma de la novela de James Ellroy, entonces es que me he explicado bien. Aunque también se puede decir que La Dalia Negra es una película entretenida, bien hecha, moderadamente liosa para lo que suele ser el género y con varios momentos de poderoso cine de intriga y pasión. Y así está la cosa en la línea de salida de esta Mostra, con el depósito del talante completamente lleno. Venecia, una de las ciudades más visitadas del mundo- -50.000 turistas al día según los últimos cálculos- será una ciudad fantasma hacia 2030 si se cumplen las previsiones mas pesimistas. Ésta parece ser la conclusión después de que se hayan dado a conocer nuevos datos del censo: dos mil venecianos abandonan cada año la ciudad para no volver. Estas cifras, unidas al aumento del turismo (se espera que en 2007 se duplique) y la compra masiva de inmuebles a manos de diversas multinacionales del turismo, vuelven a planear mientras algunas voces reclaman que Venecia no se convierta en la Disneylandia italiana A pocos kilometros de allí, en el Lido, una isla que está desierta 355 días al año, se celebra el decano de los festivales de cine; y, cómo no, también en este pedazo de tierra arrancado al mar hay problemas: los que causan los 12 millones de euros que la ciudad de Roma va invertir en la creación de su propio festival... Y aun así, con los problemas creciéndoles como esporas, la Mostra abre un año más a lo grande, como con ganas de callar bocas, y lo hace con La Dalia Negra adaptación de la novela homónima de James Ellroy a cargo de Brian De Palma. Para ello acudieron al festival además del director, Scarlett Johansson, Aaron Eckhart, Mia Kirschner, Josh Harnett y el propio James Ellroy. La que acaparó más flashes (y miradas) fue- -cómo no- -Johansson, que en la película ejerce de femme fatale con disfraz de cordero: Yo la veo como una mujer nada ingenua. Muy dura, que sabe muy bien lo que quiere y que sabe como conseguirlo. Desde luego no creo que sea débil afirmó la actriz. Ellroy, muy serio durante la rueda de prensa, felicitó a De Palma por su trabajo argumentando que consiguió aislar los personajes principales de una forma perfecta y su trabajo me parece excelente. Evidentemente- -declaró- -esta es una historia real, resuelta de forma ficticia para aumentar sus efectos dramáticos El de La Dalia Negra fue, según el escritor, el primer crimen manufacturado por la pren- sa Los hechos con los que arranca el filme cuentan el hallazgo en 1947 en Los Ángeles del cuerpo de una aspirante a actriz que había sido salvajamente torturada. ¿Qué puedo decir? Creo que esa época, con la depresión, el hampa, las femme fatale y la ola de corrupción y crímenes, constituyen un material de primera para una película Antes de retirarse para su desfile de anoche en la alfombra roja, Johansson dejó una pequeña perla al ser preguntada por el morbo existente en la sociedad por este tipo de sucesos: La gente quiere distracción, necesita evadirse de sus problemas diarios. Por eso, cuando hay dos guerras en marcha que deberían reclamar nuestra atención, prefieren centrarse en el presunto asesino que han cogido en Tailandia hace unos días... En ese sentido creo que la sociedad de los años 40 y la nuestra no son tan diferentes La actriz, ayer a su llegada REUTERS a la gala inaugural del festival