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40 Madrid JUEVES 31 8 2006 ABC MADRID AL DÍA DE LOCOS MANUEL MARÍA MESEGUER n el último día de agosto es preciso referirse a algunas obviedades que se han mostrado con toda su crudeza en la ciudad de las zanjas y los túneles durante este verano sahariano: la voracidad recaudatoria de un ayuntamiento al que molesta que se le acuse de esta actitud codiciosa con los ciudadanos. Es mentar a esta bicha recaudatoria y parece que todos los implicados quisieran echar mano de la pistola. Cuando se implantaron los parquímetros en algunas zonas de Madrid se observó una notable mejoría en las oportunidades de estacionamiento en barrios en los que hasta ese momento había sido misión imposible. Después se fue ampliando el área, siempre dentro de la almendra central madrileña, hasta pintar de verde avenidas donde las necesidades de plazas de estacionamiento eran nulas, o maquinar que cada equis tiempo hubiera que cambiar el coche de barrio para poder aparcar, idea finalmente desechada por descabellada. Aceptando que la conveniencia de ordenar el tráfico y la necesidad de nutrir las arcas municipales aconsejaban la medida, los siguientes pasos- -Carabanchel y Fuencarral- -supusieron traspiés sobre los que las urnas dictaminarán en su momento. Los responsables insistían en que no había otro objetivo que el ordenamiento del tráfico... pero el mes de agosto vino a quitarles la razón. Que en el mes más vacío de coches de Madrid se mantuviera la fiscalización de los parquímetros echa por tierra todas las excusas utilizadas hasta el momento. Que un sábado de agosto, pasadas las dos de la tarde y frente a la puerta de urgencias del hospital de la Princesa una vigilante multara a cuantos automóviles transgredían el horario de estacionamiento dice mucho de la presión que han transmitido sus superiores a este cuerpo de indomables. Pero finalizando un mes bien colmado de dislates, faltaba la ocurrencia de la oposición de implantar el peaje para el centro de la ciudad al estilo de otras urbes europeas No sabemos si es cosa de locos o de políticos iluminados. O quizás nos quieran preparar con aquella canción de Ketama: No estamos locos, sabemos lo que queremos Ante la duda de que se trate de propuestas serias o pifias desmentidas, echémonos por si acaso mano a la cartera. E Rafael Simancas y Fernando Marín, en la concentración de trabajadores a las puertas del hospital ANGEL DE ANTONIO Simancas vincula ahora la crisis del Severo Ochoa a una multinacional sueca El PP, dice, desprestigia la sanidad pública para dejarla en manos privadas b Para el portavoz socialista, las irregularidades detectadas en Leganés responden a una caza de brujas Los profesionales relevados, dice, son intachables S. ALLER MADRID. Es el último capítulo de la crisis del Severo Ochoa. Pese a que las sedaciones practicadas a pacientes en las urgencias de este centro sanitario siguen bajo investigación del juez y hay ocho médicos imputados por este asunto, el secretario general del PSOE madrileño, Rafael Simancas, no piensa esperar por la justicia, que ha puesto en el punto de mira 15 historiales médicos. Mientras se confirman o no las anomalías detectadas ya en tres investigaciones distintas, Simancas continúa su particular batalla contra el PP, al que acusa de estar detrás de la cri- sis. Ayer, sin ir más lejos, visitó por segunda vez el Hospital de Leganés desde que se desató el escándalo y volvió a fotografiarse con los protagonistas de lo que él llama caza de brujas Acompañado por el doctor Luis Montes, principal imputado en la crisis de las sedaciones, y varios médicos también involucrados en la crisis, Simancas aprovechó los flashes para anunciar, en esta ocasión, que todo es producto de intereses de empresas privadas. A golpe de megáfono Megáfono en mano, el portavoz socialista acompañó a un grupo de trabajadores del centro en la concentración que cada miércoles realizan a las puertas del hospital y acusó una vez más al Gobierno de Esperanza Aguirre de desprestigiar a la sanidad pública. La trama que ahora denuncia Simancas tiene su origen en una multinacional sueca, llamada Capio, que ya controla la Fundación Jiménez Díaz y, en un futuro, el Hospital de Valdemoro. Para el responsable socialista, el problema radica en que dicha empresa tiene los ojos puestos en el Severo Ochoa y el PP ha decidido, por tanto, desprestigiar conscientemente al hospital de Leganés- -con el escándalo de las sedaciones irregulares- -y a la sanidad pública en general para favorecer los negocios de determinadas empresas privadas informa Ep. Simancas, que estuvo acompañado por el coordinador de IU en Madrid, Fernando Marín, resumió la situación como una caza de brujas y arremetió contra la presidenta y el consejero de Sanidad, Manuel Lamela, porque, según él, se dejan llevar por criterios de amiguismo y favoritismo También tuvo palabras para los cinco médicos revelados de sus cargos en el último mes. Su comportamiento y su profesionalidad, dice, son intachables El PP exige al candidato socialista que no intente sacar ventaja política de un asunto tan grave M. C. MADRID. El vicepresidente primero del Gobierno regional, Ignacio González, manifestó ayer que el portavoz socialista, Rafael Simancas, no debería instrumentalizar un caso tan grave como el del Hospital Severo Ochoa de Leganés para sacar una ventaja política que- -dijo- -estoy seguro que se le volverá en contra Según el vicepresidente primero, al señor Simancas se le debería caer la cara de vergüenza de pretender seguir explotando el asunto del Severo Ochoa después de que, recordó, la justicia y los comités médicos hayan señalado por tres veces que se produjeron prácticas irregulares. Asimismo, señaló que el Gobierno regional se ha mantenido al margen del ámbito penal y ha dejado actuar a la justicia, pero aclaró que la función de nombrar o relevar a los cargos médicos es competencia de los responsables del hospital porque se trata de cargos de confianza que el equipo directivo del centro puede cambiar cuando lo considere oportuno Quien también hizo declaraciones sobre este asunto fue el portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea, David Pérez, quien consideró que si hay un obstáculo para que el hospital recobre la normalidad es la política de Simancas El portavoz socialista, dijo, no tiene escrúpulos en crear alarma utilizando un tema tan sensible como la sanidad