Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
26 Internacional JUEVES 31 8 2006 ABC El largo camino hacia las sanciones El mandato de la ONU- -Suspender todo proceso de enriquecimiento de uranio. -Presentación hoy de un informe del OIEA sobre el cumplimiento o no del mandato. La voluntad de Irán- -Teherán insiste en su derecho a la energía nuclear para fines pacíficos -No hay evidencia de que fabrique armas nucleares. El Consejo de Seguridad- -Si Irán persiste puede adoptar medidas apropiadas como sanciones comerciales o diplomáticas, pero no militares. -La aplicación de sanciones no es automática y requiere el acuerdo de los seis, y las posturas de China y Rusia pueden prolongar mucho la decisión. ¿Qué tipo de sanciones? -Negar visados a los funcionarios, congelar cuentas, prohibición de exportar aplicaciones nucleares, embargos económicos y aislamiento diplomático. Último recurso- -Operaciones aéreas contra plantas nucleares iraníes. Reacción de Teherán- -Excluirse del TNP y, en consecuencia, dotarse de armamento nuclear; incrementar el enriquecimiento de uranio; cortar las exportaciones de crudo y fomentar el terrorismo exterior. Trabajadores iraníes de la recientemente inaugurada planta de agua pesada en Arak posan para la prensa AFP Irán desafía el ultimátum de la ONU y enriquecerá uranio para uso pacífico Teherán insiste en negociar una solución con el Consejo de Seguridad iraní acusó a EE. UU. en febrero de usar la cuestión nuclear para desviar la atención de Irak, y ahora señala al Líbano como crisis a tapar usando a Irán MIKEL AYESTARÁN. SERVICIO ESPECIAL DAMASCO. El contencioso nuclear iraní se enfrenta a su segundo ultimátum del año, y Teherán ya ha adelantado que no va a dejar bajo ningún concepto de enriquecer uranio para uso pacífico Con esta premisa queda poco espacio para el diálogo. El secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Ali Lariyani, sin embargo, ha insistido hasta el final en la disposición de Irán a la negociación con los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU. El ex presidente español Felipe González, de visita en Teherán, fue la última persona que se entrevistó con Lariyani y recibió este mensaje. No es la primera vez que se intenta estirar el tiempo al máximo llamando a la negociación. La maquinaria diplomática internacional intentó disuadir a Irán hasta el mes de marzo, cuando el caso se encontraba aún en el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) -del cual Irán forma parte desde 2003- pero no lo consiguieron y fue el Consejo de Seguridad de la ONU el que tuvo que tomar las riendas. Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania, el club de los b El régimen cinco más uno miembros permanentes del Consejo salvo esta última, son los responsables de gestionar la crisis. Mientras los estadounidenses quieren solventar el caso por medio de sanciones, Europa sigue apostando por la diplomacia. Rusia y China, por su parte, son dos apoyos para Irán y parece complicado que respalden una resolución de castigo impuesta por EE. UU. El arma del petróleo Con un Consejo dividido, y que pese al final del ultimátum ya ha adelantado que va a necesitar al menos hasta mediados de septiembre para poner en marcha las posibles sanciones, Irán se mueve como pez en el agua y lanza órdago tras órdago. Desde el líder espiritual, Jamenei, hasta el último miembro de la administración pública, todos mantienen un discurso único, inquebrantable y reforzado por una maquinaria de propaganda que ha grabado en los cerebros de todos los iraníes la máxima del régimen: La energía nuclear es nuestro derecho Esta unidad, este sentimiento de fuerza es lo que explica que mientras Desde febrero los científicos de Natanz producen uranio enriquecido, utilizado en las armas nucleares medio mundo analiza las consecuencias que para la zona tendría que Teherán se hiciera con armamento nuclear y cuando el plazo del ultimátum está a punto de vencer, el presidente Ahmadineyad salga ante la prensa internacional a hablar de debates televisados en directo con George Bush sobre el nuevo orden mundial El cuarto exportador de petróleo del mundo se sabe ganador y su arma principal en estos momentos no es nuclear, es el petróleo, cuyo precio continúa por las nubes. A Irán le exigen que detenga el enriquecimiento de uranio y que permita el acceso de los miembros del OIEA a sus centrales. La misma petición que le hacen desde que en febrero de 2003 el entonces presidente, Mohamed Jatami, anunció que el país iba a empezar a producir su propio combustible nuclear para su programa atómico civil Desde entonces se han sucedido los momentos de calma- -cuando Irán detenía sus investigaciones y firmaba su adhesión al Tratado de No Proliferación- -con otros de tensión. Pero desde que el presidente Ahmadineyad llegó al poder, en junio de 2005, la tensión ha sido permanente. De forma especial desde este pasado mes de enero cuando Irán rompió los precintos de tres instalaciones nucleares para iniciar trabajos de investigación La respuesta iraní a los dos momentos críticos que les han planteado en 2006 está siendo similar. Por un lado aseguran que su programa nuclear es innegociable, por otro hacen llamamientos a las negociaciones. Desafiante Ahmadineyad Además, cada momento de tensión ha tenido su sorpresa. A finales de abril, cuando Mohamed el- Baradei, director del OIEA, estaba a punto de hacer público el informe según el cual Irán sería llevado o no ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Ahmadineyad sorprendió al mundo anunciando que Irán ha completado el ciclo del combustible atómico en la planta de Natanz Desde febrero, por tanto, los científicos de Natanz convierten polvo de uranio, conocido como yellow cake en hexafluoruro de uranio (UF 6) y producen uranio enriquecido. Este componente, que preocupa especialmente a occidente porque es el que se usa en la fabricación de armas atómicas, fue calificado como básico por las autoridades locales como futura fuente de energía para fábricas y estaciones eléctricas Hace pocos días, cuando estaba a punto de cumplirse el ultimátum de la ONU, el presidente sorprendió con otro avance la inauguración de una planta de agua pesada en Arak. Los expertos volvieron a poner el grito en el cielo ya que el subproducto del plutonio de la planta podría ser utilizado para fabricar ojivas atómicas.