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14 Nacional LA REMODELACIÓN DEL GOBIERNO JUEVES 31 8 2006 ABC El PSC arriesga todo su poder institucional con dos candidatos sin experiencia electoral Con Montilla y Hereu, los socialistas catalanes abandonan su apuesta por los políticos estrella a la Generalitat como el de la alcaldía de Barcelona son relativamente desconocidos para sus potenciales votantes. El PSC impone su cantera À. GUBERN I. ANGUERA BARCELONA. Los socialistas catalanes parecen dispuestos a jugarse sus dos principales bastiones de poder, la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona, con dos aspirantes que nunca hasta ahora han encabezado candidaturas de peso. Y si el ministro José Montilla era hasta hace tres años un perfecto desconocido para el electorado catalán, el próximo alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, es todavía una incógnita para la gran mayoría de sus conciudadanos. Con esta apuesta, el PSC dice adiós a los políticos- estrella que jugaban al margen del partido y que han tenido en Pasqual Maragall a su máximo exponente, para apostar por dos hombres de la casa que han labrado su carrera política haciendo correr el escalafón del partido. En el caso del candidato a la presidencia de la Generalitat, José Montilla se beneficiará del conocimiento conseguido tras su paso por Industria, aunque se vea oscurecido por la polémica gestión de la OPA de Gas Natural y la relación con algunos operadores de teb Tanto el candidato levisión. Pero al margen de estas polémicas, lo cierto es que Montilla sigue siendo una gran duda electoral, puesto que en 2003, cuando encabezó la candidatura socialista por Barcelona, el auténtico candidato era José Luis Rodríguez Zapatero, aunque los socialistas no dejen de insistir en el millón y medio largo de votos aportado por el PSC a la victoria socialista del 14- M. Distintos perfiles Antes de eso, Montilla sólo había encabezado las candidaturas a la alcaldía de Cornellá, donde enlazó cinco mayorías. Pero es evidente que el electorado de allí no es trasladable al conjunto de Cataluña. El ministro afrontará además el reto de ser el primer emigrante que aspira a la Generalitat, una cuestión que lo políticamente correcto evita, pero que no deja de ser una incógnita. Ese perfil podría arrastrar al medio millón de votantes que apoyan al PSOE y abandonan al PSC en las autonómicas, pero también ahuyentar al voto catalanista que capta Maragall. Por lo que respecta a Barcelona, el Joan Clos (al fondo) con su sucesor, Jordi Hereu, ayer en Barcelona nombramiento de Jordi Hereu ha caído por sorpresa ya que, si bien era conocido que el PSC había perdido la confianza en Joan Clos, se entendía que si el relevo no se había producido ya, el partido no se arriesgaría a buscar un recambio con sólo nueve meses para forjar un candidato. En CiU sostienen que sus encuestas- cocina al margen- -daban ventaja a su candidato Xavier Trias, lo que junto a la nula recuperación de la imagen del alcalde, ha propiciado su salida forzada. Por contra, las encuestas del Ayuntamiento habían empezado a detectar una leve recuperación de la opinión ciudadana. Clos podría haber ganado las elecciones- -sostienen en el PSC- permitiendo luego a mitad de mandato un relevo ELENA CARRERAS Después de dominar todas las instituciones posibles, el PSC podría en apenas unos meses perder influencia tranquilo. Lo que sí detectaban los sondeos de unos y otros es que la mala imagen de Clos lastraba a todo el PSC. No sucede así con ERC e ICV, los otros componentes del tripartito municipal, que han crecido en concejales e influencia a medida que Clos dilapidaba su ventaja. Ayer mismo, sus socios ya anunciaban para Hereu un apoyo condicionado, comenzando el distanciamiento de precamapaña. Sea como fuere, el equilibrio entre el bloque de izquierdas y el de derechas parece que se mantiene estable, lo que a la postre, y pese a las apuestas arriesgadas de cambio de candidato, podría conducir a una reedición del tripartito en el Consistorio, instalado como un anticiclón en la capital catalana. BARCELONA. A los 41 años, Jordi Hereu Boher se convertirá a finales de la próxima semana en alcalde de Barcelona, completando una carrera meteórica dentro del consistorio barcelonés, donde ingresó en 1997 como gerente del distrito de Les Corts, territorio tradicionalmente hostil a los intereses del PSC. Hombre de partido- -hasta ahora se le señalaba como futuro líder natural de la poderosa Federación de Barcelona del PSC, la que cuenta con más militantes de toda España- la designación de Hereu como alcalde, y luego como candidato, significa la toma de control definitiva por parte del partido del consistorio barcelonés, en manos de la izquierda desde 1979. El progresivo desprestigio de Clos ha corrido paralelo a la ascensión- -tras una crisis de gobierno forzada por el PSC el pasado mayo- -de jóvenes valores socialistas que se han ido colocando en los puestos de salida tras acumular experiencia en la amplia base del poder local socialista. En mayo, Con Hereu, el PSC da por superada la etapa de los macro proyectos y el gran urbanismo para recuperar pulso social. El reto, cuajar un candidato en apenas nueve meses Joven, preparado, y del partido TEXTO: À. G. el nombramiento de Hereu como portavoz municipal le señalaba ya como delfín, si bien nadie esperaba- -ni él mismo, tal y como ha confesado- -que el paso adelante lo tuviese que dar tan temprano, sí acaso a mitad del próximo mandato. De aquí a mayo el reto es que la ciudad me conozca se sinceraba ayer, consciente de que hoy por hoy el que será su principal rival, Xavier Trias (CiU) le lleva ventaja. Simpático, de aire bonachón pero con imagen mejorable- -desde su equipo se asegura que es uno de los aspectos a corregir- Hereu se ha distinguido por ser un político tenaz, con perfil de gestor pero con peso y proyección política. Desde 2003 es el responsable de los siempre difíciles sectores de Seguridad y Movilidad, de los que no ha salido excesivamente trastocado. Impulsó con éxito el Área Verde de apar- camiento- -eliminando de la noche a la mañana el estacionamiento gratuito en superficie- una medida de la que se llegó a decir acabaría con su carrera. Dos años después, las protestas iniciales se han transformado en relativo asentimiento, al comprobar los vecinos que el tráfico ha descendido y ahora es más fácil aparcar. Hereu, propietario de un Ford Fiesta más que destartalado, asegura que es uno de sus principales usuarios. Su gestión en Seguridad ha sido más complicada, coincidiendo con un repunte de las conductas incívicas- -macrobotellón, incidentes en las fiestas de Gràcia... -y un despliegue de los Mossos d Esquadra que ha originado incontables roces con la Generalitat. Al igual que con Montilla, el PSC anuncia con Hereu la llegada de un nuevo estilo, menos centrado en los acontecimientos y el gran urbanismo- -un estilo que cristalizó con el Fórum- -y más en las políticas sociales y el día a día.