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40 30 8 06 Fue el último día de la primavera de 1999, en un trayecto ferroviario entre Zaragoza y Madrid, cuando Juan Casamayor materializó la base ideológica de su proyecto editorial: Cuando bajé del tren, con temor, le dije a mi compañera, Encarni Molina, que aún no sabía que sería futura editora de su propio sello: Vamos a montar una editorial Y surgió Páginas de Espuma, un proyecto independiente que persigue vivir del cuento y que hace vivir muy buena literatura. Nos colamos en su piso editorial 0 18 4 0 L O S V E R A N O S D E Juan Casamayor EDITOR INDEPENDIENTE En gran parte de los editores hay escritores frustrados ANTONIO ASTORGA- -Usted cohabita con su editorial en su piso. ¿Cómo es la vida del editor- -llamémosle Biblio- -en casa? ¿Cuántos metros cuadrados dedica a la vivienda y cuántos al trabajo... -Uno es editor en cualquier coordenada espacio temporal; en nuestro caso, los límites aún se difuminan más: mi hijo juega en la editorial o yo resuelvo con un autor desde la cocina. Hay una libre circulación de los cinco miembros de esta familia incluido el pequeño. -Desde la cocina llega el aroma a café que amasa en el nuevo día la editora- -llamémosla Diversidad- Y por el pasillo comienza a jugar con su bicicleta un pequeño y ¿futuro? editor, su hijo... -La vida es bella... y es divertida, y tierna; en ocasiones difícil y estresante. La vida es sinónimo de diversidad ¿no? -Mientras atiende entrevistas, llamadas, pedidos, cubiertas, portadas, ¿tiene tiempo para saborear la esencia de la buena literatura? -Siempre. Confieso que tengo un atasco de lecturas, pero todavía me angustia salir de casa sin un libro. Acabo de leer, y recomiendo, Parpadeos de Eloy Tizón; releo a Cheever. Buena literatura. ¿No perderá usted el juicio- -cual hidalgo Quijano- -de tanto leer y poco dormir? -Un editor sufre o debería sufrir de una locura, una obsesión, controladas, como el insomnio, por todo lo que supone el libro. La edición se define a veces en términos de vocación: de ésta a las empresas quijotescas hay un paso... o una página. ¿Cómo nació su equipo espumoso y cuántas obras ha editado? -Las Páginas de Espuma se levantaron a raíz de una inquietud, de esa vocación casi obsesiva que puede medirse en un centenar de títulos en casi siete años, aunque los editores independientes prefe- El editor y su RIGOR MORTIS El editor de multinacional tiene un semblante de rigor mortis que da miedo ¡Finas las palabras de Jorge Herralde! Las decisiones de los buenos editores de los grandes grupos están sometidas a veces a criterios que nada tienen que ver con el libro. Los nuestros, para bien o para mal, por nuestros propios valores, reñidos por distintas causas con lo estrictamente empresarial. La cara del editor es el espejo del alma de su editorial VÍCTOR INCHAUSTI En el principio fue EL LECTOR Al editor se le debe exigir que sea, ante todo, buen lector, ya que es el principio del proceso. Todo buen libro da sus primeros pasos con las lecturas acertadas de su editor. Ser buen lector en un editor es el buen pulso del cirujano. Mi padre lo es y, además, buen lector; yo opero con las palabras de otros rimos la vara cualitativa a la cuantitativa a la hora de medir. -Biblio lleva al pequeño editor a la guardería y comprueba un paisaje con figuras literario. ¿Cómo es la bibliodiversidad? -La bibliodiversidad es la garantía de equilibrio en el ecosistema del libro; una plataforma que responde a los deseos ocultos de los lectores más voraces. -Oiga, ¿usted edita por amor al libro? -Amor, libro... volvemos a la locura. Es un elemento fundamental que se integra dentro de los motivos de un editor bibliodiverso, no el único claro. Juan Casamayor veraneando en su piso editorial ¿Siente miedo escénico ante el Miura de la literatura? -Me atrevo de decir que en gran parte de los editores hay escritores frustrados. Sin embargo para bien del ecosistema, la lógica de los hechos se impone y sitúa a cada uno en su sitio. Mi eslabón en la cadena de la lectura es la del editor. ¿Cómo se descubre un talento literario? -Leyendo a los que más leen como método de descubrimiento. Mi experiencia en este sentido no tiene excepciones: todos los autores noveles de Páginas de Espuma son grandes lectores de los que he aprendido mucho. ¿Qué le impulsó a crear su editorial en casa y qué objetivos se planteó desde un principio? -Una inquietud irrefrenable en participar en la cultura del libro de la forma que mejor creía saber. Con ello, algo de conocimiento, menos de dinero, fuimos los pioneros en llevar a cabo un proyecto editorial exclusivamente vinculado al género del cuento. Si no escribimos libros dignos para ser recordados cuando alguien haga la evaluación de la literatura de este siglo a nadie y a nada podremos culpar, sino a nuestra falta de talento ¿Sigue plenamente vigente la sentencia de Antonio Muñoz Molina? -Las palabras de Muñoz Molina de nuestro libro La lucidez de un siglo siempre me han recordado a las de otro Antonio, el impresor, editor y librero del siglo XVIII, Antonio Sancha, que defenída su oficio en virtud de su responsabilidad como agente que debe dejar un legado cultural a su sociedad y, atendiendo a este enfoque, el juicio a posteriori de su labor nos resulta indispensable. Si el espíritu de dos Antonios está unido con una separación de dos siglos, la pervivencia de la sentencia está garantizada. Y es que no hay mucho más que inventar en el mundo de la edición y sí mucho que descubrir. Leamos pues.