Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
38 Madrid MIÉRCOLES 30 8 2006 ABC La presidenta prefirió iniciar el curso político con una visita a un hospital; el alcalde optó por acercarse a unas obras de la M- 30. Nada es casual. La sanidad y la reforma del tercer cinturón serán claves en la larga campaña que se avecina Aguirre y Gallardón se ponen el casco TEXTO: SARAH ALLER M. SÁNCHEZ PACHECO MADRID. Con el mes de septiembre a la vuelta de la esquina, la política madrileña vuelve a coger impulso. Los despachos del Ayuntamiento y la Comunidad recuperan ritmo y el nuevo curso político toca ya a la puerta. El pistoletazo de salida que anuncia la vuelta al cole lo dará hoy la presidenta regional, que encabezará el primer Consejo de Gobierno de la temporada. Esta cita del Ejecutivo autonómico servirá, al menos, de entrenamiento y, de paso, para desempolvar proyectos arrinconados por el verano. Es de suponer que las pilas están bien cargadas porque desde ahora hasta el último domingo de mayo- -hora de acudir a las urnas- -toca sprint final. Es la última recta de la legislatura y les corresponde a unos y otros rematar proyectos y asumir promesas. Los primeros rifirrafes del curso político seguro que esperan al debate sobre el estado de la región, que previsiblemente se celebrará los días 18 y 19 de septiembre en la Asamblea. Este debate es el cara a cara más importante del año entre Aguirre y Simancas y será, además, el último de la legislatura. De momento, parece que todos han empezado con ganas. Ayer, la presidenta regional y el alcalde de Madrid salieron a la calle en sendas visitas oficiales, que se pueden considerar ya los primeros actos públicos del curso político. Y el objetivo fue claro: conocer en el terreno cómo evolucionan dos de los grandes proyectos de la legislatura, la M- 30 y el Hospital Puerta de Hierro, uno de los ocho centros sanitarios proyectados para este ejercicio. nes de los pacientes, un detalle que no gustó a la presidenta. Pero cómo me pones estos cristales. Estamos a 29 de agosto, son las doce de la mañana y aún así hay que encender la luz Por mucho que el arquitecto explicó las bondades de los cristales, que según él reducen calor, Aguirre no quedó satisfecha, y mucho menos cuando comprobó que no hay persianas, sino estores. El asunto quedó en pura anécdota cuando, una hora después, la presidenta seguía interesándose por otros tantos detalles de la obra, plagada, curiosamente, de carteles de prevención de riesgos laborales colgados de paredes y andamios. Los había en español y también en árabe. Lástima que la limpieza de muchos delatara que estaban recién instalados. Con las pilas puestas Aguirre, en la habitación piloto del Hospital Puerta de Hierro COMUNIDAD El examen de la presidenta Acompañada por el consejero de Sanidad, Manuel Lamela, la presidenta regional se puso el casco, como el alcalde, y se desplazó a primera hora de la mañana a Majadahonda para examinar la construcción del centro hospitalario. Y es que la presidenta no visita los hospitales en obras. Los examina. Si no, que se lo digan al sufrido arquitecto del proyecto, Reinaldo Ruiz Yébenes, que acompañó a Esperanza Aguirre en su hora larga de recorrido entre andamios y se vio sometido a un tercer grado. La presidenta, quedó claro, vuelve de vacaciones con energía más que suficiente y de su actitud se dedujo que ningún detalle en cuestión de obras le va a pasar desapercibido desde ahora hasta las elecciones. Desde que llegó al solar donde se asienta el nuevo Puerta de Hierro, Aguirre encadenó pregunta tras pregunta. Empezando por el camino que seguirán las camillas desde el helipuerto a las urgencias o la capacidad del aparcamiento, la presidenta se interesó por los accesos, las consultas y, sobre todo, por la luz. Su interés por que todos los centros sanitarios sean lumi- Gallardón, con el inicio del nuevo curso político, estrena uniforme: chaleco amarillo y casco blanco. A partir de ahora y hasta el final de la legislatura, será habitual ver al alcalde visitando e inaugurando las obras de Madrid, que no son pocas. Ayer, sin ir más lejos, no dudó en quitarse la chaqueta y remangarse la camisa para visitar las obras de conexión de Embajadores con la M- 40. Derrochó talante y buen humor. Las cortas vacaciones- -durante todo el mes de agosto ha alternado jornadas de playa en Nerja con actos oficiales y despacho- le han sentado bien. Ha regresado con las pilas puestas. Y aprovechó la ocasión para confirmar lo que ya todos sospechaban: la maratón de túneles y carreteras no ha hecho más que empezar. Ahora es el momento justo de finalizar todos los proyectos de infraestructuras acometidos en estos tres últimos años. El turismo, motor de la economía El alcalde no se ha cansado de repetir una y otra vez que esta ha sido la legislatura de las grandes obras. Para la próxima el objetivo será bien distinto: poner más guapa a la ciudad El programa electoral de las elecciones de 2007 tendrá un eje transversal: pequeñas remodelaciones en las zonas más céntricas de Madrid. Para no perder el ritmo, hoy paseo por las vías de servicio en la zona noroeste y por la ampliación en el enlace con la parte oeste de la M- 40. En la agenda de Gallardón abundan largas jornadas de trabajo con un objetivo claro, revalidar la confianza de los madrileños a base de cumplir con las promesas- -y sobre todo con los plazos- -que le llevaron a la Plaza de la Villa. El alcalde, además, afronta esta larga precampaña sin saber a ciencia cierta todavía quién ser su adversario, o adversaria, en el PSOE: ¿Trinidad Jiménez o Javier Solana? Pronto se sabrá. Gallardón, durante su visita a uno de los túneles de Embajadores CHEMA BARROSO Nada le pasa desapercibido. Aguirre encadenó pregunta tras pregunta en su visita al Puerta de Hierro Gallardón regresa de vacaciones con las pilas puestas: en su agenda, jornadas maratonianas de visitas a las obras nosos y filtren luz natural ha dejado de ser una reclamación anecdótica para convertirse en una pequeña cruzada personal de la presidenta. Ayer, sin ir más lejos, fueron cuestiones lumínicas las que provocaron el primer rifirrafe con el arquitecto encargado de la obra durante la visita a una habitación piloto El problema, los cristales térmicos que se están empezando a instalar en el nuevo Puerta de Hierro. Son gruesos, algo más oscuros de lo habitual e impiden la visibilidad desde el exterior. Todo ello resta luz a las habitacio-