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24 MIÉRCOLES 30 8 2006 ABC Internacional López Obrador desoye el fallo electoral y propone crear un gobierno en la sombra El aspirante se obstina en que la Presidencia de México le pertenece y rechaza la decisión judicial b La Constitución mexicana orde- na que, antes de proclamar al presidente, el Tribunal Electoral deberá aún dictaminar sobre la calidad del proceso electoral EUGENIO RIVERA. SERVICIO ESPECIAL CIUDAD DE MÉXICO. El izquierdista Andrés Manuel López Obrador, aspirante a la Presidencia de México, rechazó el fallo del máximo Tribunal Electoral mexicano, que desdeñó sus demandas de fraude, y planteó a sus seguidores la necesidad de crear un gobierno paralelo que él mismo encabezaría. Propongo que la Convención Nacional Democrática (como denomina a una reunión convocada por él mismo para el próximo 16 de septiembre) resuelva previa deliberación y con el voto libre de los delegados si constituimos un gobierno de la República o una coordinación de la resistencia civil pacífica apuntó ante miles de seguidores. Esto implica también decidir si habremos de reconocer y ratificar a un presidente legítimo de los Estados Unidos Mexicanos o si la convención elige a un jefe de gobierno en resistencia, a un encargado del Poder Ejecutivo o a un coordinador nacional de la resistencia civil pacífica, todo ello en tanto dure la usurpación añadió López Obrador. Además descalificó a Felipe Calderón, a quien considera un usurpador quien acaricia ya una victoria electoral. López Obrador, máximo representante de la coalición Por el Bien de Todos- -una alianza de tres partidos de izquierda- anunció que no reconocerá tampoco a ningún funcionario público que nombre en tales cargos Calderón. El pasado lunes López Obrador vio cómo se esfumaban sus posibilidades de ser el próximo presidente cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial decidió anular 237.736 votos emitidos en la elección presidencial del 2 de julio, pero a todos los partidos. Así la ventaja de Calderón en el escrutinio final pasó de 243.934 votos a casi 240.000, lo que sigue siendo del 0,58 por ciento, misma diferencia que había antes de la revisión de los comicios por parte del Tribunal. Con esta decisión (del Tribunal Electoral) se rompe el orden constitucional y se abre el camino a un usurpador en la Presidencia dijo el político izquierdista. El fraude anuló de facto los derechos constitucionales del pueblo de decidir libremente quién dirija sus destinos argumentó horas después del fallo el izquierdista. Se desconoce el cómputo oficial dado a conocer el día de hoy por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que pretende legalizar el fraude cometido el 2 de julio del 2006 indicó Obrador desde el Zócalo, la plaza que tiene tomada desde hace más de un mes. El desafío fue más allá de la autoridad del máximo Tribunal Electoral mexicano al afirmar el político que será el 16 de septiembre, cuando en una gran reunión que ha convocado para definir el rumbo de su movimiento civil de resistencia, decida qué va pasar en el país. La prudencia del vencedor En contraste con la invitación a enfrentarse y a no respetar a las instituciones del país, Felipe Calderón hizo alarde de la prudencia con que está actuando en el cada vez más enrarecido ambiente político mexicano. Me satisface constatar que a fin de cuentas no sólo se corrobora el peso de la decisión tomada el 2 de julio, sino que, según el cálculo, se refrenda la ventaja que tenemos y de acuerdo con Seguidores de López Obrador aclaman a su líder en la plaza del Zócalo los cálculos hechos aquí, esa ventaja podría ampliarse explicó ante senadores y diputados electos de su partido, Acción Nacional (PAN) en el Distrito Federal. Vamos por buen camino añadió, a la espera de que antes del 6 de septiembre el mismo organismo presente el cómputo final oficial de los comicios, declare la validez o no de la elección y, si se da el primero de los casos, declare a uno de los contendientes presidente electo. Dudas despejadas Según Calderón anular algunos miles de votos no hizo más que alejar el fantasma del fraude de la pasada elección presidencial y despejar las dudas e insidias que se les quieren sembrar en El agotador proceso legal debe concluir el 6 de septiembre MÉXICO. A pesar de todos los acontecimientos ocurridos en México desde las elecciones del 2 de julio y a pesar de las postura de fuerza adoptada por los derrotados- -López Obrador- -aún no hay oficialmente ganadores en México. Antes de la proclamación definitiva del vencedor, hay que atravesar la fase final del proceso electoral pues sin ello no puede haber ganadores. En esta fase final se debe valorar la calidad del proceso electoral presidencial. Y para ello han de reunirse los siete magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, cuyas decisiones son definitivas e inatacables Este tribunal deberá analizar si hubo equidad en los comicios. La Constitución mexicana ha establecido cinco principios que no deben ser violados para que una elección sea válida: certeza, legalidad, independencia, imparcialidad y objetividad. El organismo ponderará si el voto fue ejercido con libertad en unos comicios que fueron vigilados por más de 24.700 observadores mexicanos y por 693 venidos del extranjero, entre ellos una misión de la Unión Europea, que encabezó el eurodiputado José Ignacio Salafranca. Entonces ni los visitantes ni los ciudadanos que supervisaron la jornada electoral encontraron las trazas de fraude que invoca desde poco después del 2 de julio el aspirante izquierdista Andrés Manuel López Obrador. Diversos analistas consideran estos días que, si bien no hay razones de peso para anular el proceso electoral, el Tribunal Electoral podría amonestar a empresarios, a miembros de la jerarquía católica y al propio presidente Vicente Fox, por haber expresado durante la campaña su apoyo, de modo abierto o menos explícito, al conservador Felipe Calderón, quien recibió la mayoría de los votos en los pasados comicios, según el recuento oficial ajustado.