Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
40 29 8 06 Practica la natación sincronizada desde los siete años. Ahora, es una de las nadadoras que participa en un espectáculo conjunto con los delfines del Acuario del Zoo de Madrid. Un juego entre mamíferos, repleto de belleza y plasticidad, en el que los primos de Flipper vuelven a demostrar su buen humor y su inteligencia. A Tatiana le acompaña Carlos de las Parras, Jefe del Departamento de Mamíferos Marinos. (Información: 91 512 37 70 y www. zoomadrid. com) 0 16 4 0 L O S V E R A N O S D E Tatiana Barberá NADADORA DE SINCRONIZADA Confiamos mucho en los delfines, quizá demasiado MANUEL DE LA FUENTE- -Antes de entrar en el flipante (de Flipper, ¿recuerdan? mundo de los delfines, supongo que usted habrá pasado una buena temporada a remojo, preparándose. -Practico la natación desde muy pequeña, y un día, con siete años, la entrenadora se fijó en mí porque era delgaducha y chiquitaja, y me propuso dedicarme a la sincronizada, que a mí me encantaba porque veía lo que hacían las mayores. Así fue, no tiene más historia... -Hablando de historia, ¿cómo empezó este romance acuático con los delfines del Zoo de Madrid? -En los años 2000 y 2001 ya hicimos exhibiciones en el acuario. Nosotras realizábamos nuestro ballet y luego salían los delfines con su espectáculo, no era como ahora. Luego, el año pasado, trabajé también en el zoo, y vi el espectáculo. Este año necesitaban a dos chicas, se acordaron de mí y aquí estoy. ¿Cómo es la rutina diaria que está detrás del número? ¿Trabajan ustedes juntos, revueltos, juntos y revueltos... -Por nuestra parte, es bastante sencillo. La entrenadora nos explicó lo que quería y luego, con los delfines al lado y la ayuda de sus instructores montamos el ballet. Llegados a este punto, Carlos de las Parras, experto en mamíferos acuáticos, se incorpora a la conversación -Estos delfines son animales que han llevado un sistema de entrenamiento a cargo de un entrenador, con sus manías y con sus particularidades, una forma de entrenar que los delfines han asimilado y que está basada en el refuerzo positivo, es decir, en premiar su buen comportamiento. Ahora, en el espectáculo conjunto con las nadadoras de sincronizada, han pasado de trabajar con una sola persona a hacerlo con tres o cuatro, con lo que el sistema de trabajo y de recompensa de los anima- Servicio de INTELIGENCIA La verdad es que son muy inteligentes, pero al estar acostumbrados a una forma de trabajar concreta sí existió cierta complicación. Es como si a un perro lazarillo de la Once entrenado para hacer unas cosas se le desvincula de su trabajo, pues al principio se encuentra algo perdido VÍCTOR INCHAUSTI Cuidados INTENSIVOS Hay que decir que, aunque se pueden equivocar, evidentemente, los delfines son extremadamente cuidadosos durante sus ejercicios. Incluso se ha dado algún caso en el que alguno ha preferido apartarse y quedarse sin recompensa, sin pescado, antes que golpear al entrenador les ha tenido que cambiar. Ahora, digamos que hay una etapa más que deben cubrir, no sólo es recibir una orden y hacer algo, sino recibir órdenes de dos personas, como si les dijéramos, antes hacías esto y tenías un premio, ahora tienes que hacer también esto y tendrás tu premio. -Los delfines poseen una fuerza extraordinaria, yo mismo los he visto lanzar a los instructores por los aires tan sólo con la ayuda del hocico. Aunque sea sin querer hay un riesgo. Es necesario nadar, claro, ¿pero hay que guardar la ropa, Barberá, con uno de sus compañeros de trabajo, en pleno chapuzón en el Zoo de Madrid. aunque sean compañeros de curro -Nosotras confiamos mucho en ellos, a veces es posible que demasiado, aunque sus entrenadores lo tienen siempre todo muy controlado. De nuevo, Carlos explica algunos detalles sobre el comportamiento de estos queridos mamíferos -Tengo que decir que Tatiana es muy aventurera y no ve el peligro en ningún lado, pero lo que sí es cierto es que cada animal es diferente, por supuesto, y los hay más tranquilos, otros son más bruscos... desde luego siempre hay que tener cuidado. El peligro no reside en que vaya a atacar a una persona, pero tanto ellos como nosotros podemos equivocarnos, nunca podemos perder ciertas referencias para poder apartarnos si es necesario. ¿Creen que para ellos es divertido o sólo es un trabajo -Para ellos, romper el esquema rutinario es un gran estímulo. Creo que les ha gustado esta forma de trabajar y que no hemos notado altibajos una vez están metidos en hacer la exhibición. Si se aburriesen nos daríamos cuentra fácilmente porque si la secuencia que tienen que hacer consta de seis ejercicios, por ejemplo, pues no pasarían del segundo. -Carlos, usted que los conoce, ¿a los delfines se les puede engañar, se les puede esconder su ración de pescaíto... -Esas tretas nunca se deben hacer, nunca hay que engañar a los animales. El entrenamiento funciona porque el animal realiza un comportamiento x y eso le supone un beneficio, que es la base del trabajo, si no, no lo haría nunca. -Los delfines tienen un enorme poderío físico. ¿Terminan ustedes, las nadadoras, agotadas? -En mi caso, ahora lo noto más porque no estoy entrenando para competir, y no es igual. En realidad, el mayor esfuerzo es el de flotar, pero se pasa muy bien y eso, desde luego, compensa.