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68 Deportes CAMPEONATO DEL MUNDO DE FÓRMULA 1 GRAN PREMIO DE TURQUÍA LUNES 28 8 2006 ABC La salida resultó conflictiva: Massa y Schumacher cerraron a los Renault y Fisichella quedó cruzado en la pista Alonso frena en seco a Schumacher El español aguantó el acoso del alemán 16 vueltas, mientras que Massa ganaba la carrera JOSÉ MANUEL CORTIZAS El milimétrico mundo de la F- 1 respira humanidad y cuando lo hace las consecuencias son casi siempre inesperadas. Ayer, en Turquía, estaba en juego una buena porción de los títulos de pilotos y constructores. Tras hora y media de actividad, quien se suponía víctima propiciatoria salió más que indemne, fortalecido con dos puntos más de ventaja y una carrera menos por resolver. Fue una jugada casi perfecta para Fernando Alonso. Lo noticiable es que logró su posición de privilegio y autoridad sin mover ficha. Dirían los ajedrecistas que ayer en Estambul, en la decimocuarta vuelta, Ferrari perdió calidad. Supervivientes de una arrancada accidentada- -Schumacher se defendió a dentelladas de Alonso y provocó que Fisichella completara un strike entre los aspirantes a colocarse en la cabeza del grupo- los dos monoplazas orlados con el dibujo del cavallino rampante y el R- 26 del campeón se escalonaban. Pero no como se esperaba. Era Massa quien hacía buena la pole y aguantaba el tipo en la salida. Cuestión de tiempo antes de ceder de un modo lo más decoroso posible su plaza al káiser a su jefe de filas. Unas vueltas de regaliz para el brasileño; un buen pago a tanto abnegado servicio prestado. Pero el efecto mariposa irrumpió en el trazado turco. Un trompo de Liuzzi en el vagón de cola alteró tanto la situación que acabó siendo la clave de la carrera. Tuvo que salir el safety car -no lo hizo en la primera vuelta pese a que los restos de media docena de alerones maltrechos amenazaban con dañar los sensibles sistemas de amortiguación de los coches no implicados- -y todo cambió. Incluso la hasta ahora impenetrable lógica ferrarista. Neutralizada la procesión, era momento para entrar a repostar y cambiar neumáticos. Lo normal, que Massa hubiera vuelto a pagar el tributo de su condición de plebeyo y fuera Michael quien primero aliviara la sed de su monoplaza. Pero no. Jean Todt ordenó una entrada al unísono. Dos coches y un garaje: uno espera. Ese fue el kái- LO MEJOR LO PEOR El duelo final entre Alonso y Schumacher, en el que el español demostró que es un piloto de enorme calidad El barullo que se formó en la salida cuando los Ferrari bloqueron a los Renault y Fisichella quedó cruzado en la pista ser Alonso tuvo que pellizcarse para no dejarse atrapar por su asombro. Briatore lanzó una descarada mirada de incomprensión a la zona del muro teñida de rojo. ¿Exceso de confianza o cantada monumental? Sin duda, lo segundo. El asturiano, que había hecho lo propio al entrar a su box, superó al alemán cuando éste aún decía lleno, por favor Ver para creer. Después, con el paso de las horas y sin que el desconcierto disminuyera, sólo cabía una explicación: que el equipo italiano no quisiera desperdiciar ni un solo punto en la clasificación de constructores. Casi maquiavélico, pero cuela para evitar rubores. El Gran Premio de Turquía quedó así anestesiado durante muchas vueltas, demasiadas sin que ocurriera nada entre el trío que se jugaba los cuartos. Massa volaba y ya nadie podía hacerle parar. Alonso se mantenía alejado del radio de acción de Schumacher y éste daba la sensación de no tener