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28 8 06 RELATOS VIAJEROS Costa Rica (y III) El beso de la Mona- Mujer El autor propone en este relato de ficción una aventura esotérico- policial en escenarios reales del paraíso turístico de Costa Rica POR FERNANDO IWASAKI a avioneta de Nature Air aterrizó en una pista construida al pie de la montaña y yo me puse de los nervios, porque pensé que se nos quedaba corta. -No se preocupe, señor- -me dijo el piloto- -que si la avioneta no hubiera frenado nos frenaba la selva. ¿Y cuando la pista se queda chica para despegar? -repliqué agobiado. -No pasa nada porque sólo nos caemos al mar. -Qué dicha- -respondí resignado. Yo soy enemigo de llevar mujeres desconocidas a las islas desiertas, porque las tías que más me gustan son las que ya conozco. ¿Y para qué soñar con una isla desierta si existe Punta Islita? ¡Qué pasada! Si yo me sacara el gordo me traía a Punta Islita a una gachí que conocí en el Louisiana de La Buhaira, una noche que ella discutió con su pariente. Eso sí, primero le dejaba a los hijos colocados y al marido le compraba una parcela rústica para que se la recalificaran antes de las municipales. Hay que ver cómo me puso el nabo la pureta de los cojones: como mando de Play- Station en fiesta infantil. Te estoy entregando mi cuerpo pero no mi alma me decía. Desde esa noche me aboné al Louisiana pero nunca L Imagen de la ciudad de Escazú, al sudeste de San José INTCR más la volví a ver. Si nuestro bungalón tenía jacuzzi, sauna y piscina privada, ¿cómo sería esa Honey Moon Suite donde Tsunami de Sanlúcar se estaba haciendo un homenaje? Me quedé con las ganas de saberlo porque, cuando llegamos, los pájaros ya habían volado hacia el balneario de Tabacón Resort Spa, un paraíso de aguas termales en medio de la selva y a la vera del Volcán Arenal, muy cerca de la frontera con Nicaragua. No se privaban de nada los jodíos. Aquella noche cenamos a la luz de la luna unos solomillos encebollados con huevos y gallopinto, plátanos maduros fritos, zumo de guanábana y helados de maracuyá. Y mientras bebíamos nuestros daikiris al relente, Cleopatra Clemencia me comentó que todo en Costa Rica estaba preparado para el placer, la belleza y el disfrute. Por eso no sólo vienen turistas de todo el mundo, sino que hasta los pensionistas europeos y norteamericanos prefieren pasar aquí los últimos años de su vida Me explicó entonces cómo una parte importante del PIB del país provenía de las divisas de las pensiones de miles de yanquis, canadienses, suecos, alemanes y daneses que llegan a Costa Rica para comprarse una casita frente al mar en Cabo Blanco, Nicoya, Punta Arenas y Manuel Antonio, lugares tan o más bonitos que Punta Islita. ¿Cómo puede existir algo más demasiao que Punta Islita, Cleopatra Clemencia? -Y mira que tú no conoces todavía el balneario de Tabacón, ahí donde se nos ha escapado el maremoto ése. Qué dicha, chico. Así, después de una noche plena de ron, sexo y fútbol por cable, volvimos a subirnos a la avioneta de Nature Air en dirección al Volcán Arenal, territorio de benéficas aguas termales y de la maléfica Mona- Mujer. De nuevo creí que la pista de despegue se quedaría corta y que acabaríamos en el mar, pero el piloto logró elevar la nave antes que aterrizaran todos los mangos, piñas, zapotes, papayas, guayabas y guanábanas que Chuleta Tica 3 Natur Air: Línea aérea que realiza vuelos internos hasta los lugares más inaccesibles. Ofrece compra on- line es su web: www. natureair. com. Volcán Arenal: El volcán en activo más turístico de Centroamérica. Está situado en un parque nacional de la provincia de Guanacaste, cerca de la frontera con Nicaragua. Tabacón Grand Spa Thermal Resort: Balneario de aguas termales de origen volcánico ubicado en medio de la selva. Su web es www. tabacon. com. Papel de Café: Papel artesano fabricado en Costa Rica. También se encuentra papel artesano de tabaco y de banano. Playas para perderse: Cabo Blanco, Nicoya, Punta Arenas, Mal País y Manuel Antonio. me había zampado en el desayuno. Desde la ventanilla de la avioneta pude contemplar el cráter del Volcán Arenal, una versión en miniatura del Vesubio y del Fuji- Yama. ¿Cómo podían estar los turistas tan panchos debajo de un volcán en constante actividad? Nunca supe de dónde salió la pista de aterrizaje ni cómo pudimos aterrizar, porque yo estaba traspuesto mirando los árboles. Mira que me gustan los pinos, los cipreses y los naranjos, pero árboles árboles- -lo que se dice árboles- -era como si los hubiera visto por primera vez en la selva del Arenal. Uno está acostumbrado a leer que los peces grandes se comen a los más chicos y algo parecido me cuentan que sucede con los animales que contratan para los documentales de naturaleza, pero en la selva del Arenal descubrí árboles como parásitos gigantescos que nacían sobre las ramas de otros árboles a los cuales terminaban asfixiando con sus raíces. Así vi un enorme guanacaste marchito, aprisionado bajo las raíces como barrotes de un higuerón nacido en la copa del árbol nacional de Costa Rica, y de inmediato me