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27 8 06 ENTREVISTA La actriz recibió a ABC en su domicilio DANIEL G. LÓPEZ María Jesús Valdés Lo de la resignación no va conmigo Dejó su carrera como actriz, en 1956, para compartir su vida con el médico personal de Franco- El teatro o yo le dijo su marido- Treinta y cinco años más tarde, volvió a subirse a los escenarios POR TRINIDAD DE LEÓN- SOTELO onocer a María Jesús Valdés es conocer un prodigio de sensibilidad humana. Ella ha sabido llevar la grandeza del alma por caminos que, de puro emotivos, parecen diseñados con el arte de que es capaz el corazón humano. Nada extraño, pues, que a sus valores como persona se uniera poderse convertir en una de las grandes actrices del teatro español y éste, quede claro, no es un elogio al buen tuntún. Su vida tiene dos trayectorias, la de actriz y la de la mujer capaz de dejar el éxito para casarse con Vi- C cente Gil, médico personal de Francisco Franco. Vivió y sigue viviendo el triunfo como profesional del teatro, pero, como esposa, fue testigo- ¿qué vida es toda de rosas? de la injustucia y la crueldad con la que su esposo fue expulsado literalmente del hospital Francisco Franco, en el que cuidaba la primera tromboflebitis del entonces Jefe del Estado, en julio de 1974. Lo he olvidado todo y carezco de amargura. Recuerdo que, en su lecho de muerte, Vicente le dijo a sus hijos, perdonad siempre y no guardéis rencor -En su vida ha habido de todo... -Sí, y no todo maravilloso. -Me parece plena, hermosa... -No me arrepiento de nada. Cuando habla así sabe lo que dice. Pocos entendieron que una actriz de su talla renunciara a todo por un hombre. Él dijo: el teatro o yo Una frase que a ella no se le antoja varonilmente egoísta, porque entonces las cosas eran así y yo era una presumidona. Es lógico que no le gustara verme en escenas de amor o todo el tiempo de un lado a otro. Tuvimos cuatro hijos. Él y ellos han sido el aliciente de mi vida Pero, antes, fue el teatro: Lo pisé con cuatro años, porque mis padres eran muy aficionados; me dieron, también, el amor por los libros y me crearon una imaginación. En el teatro tuve sueños inimaginables Recuerda esta madrileña que empezó a estudiar Románicas en la Universi-