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27 8 06 CULTURA Y ESPECTÁCULOS Mijail Sholojov El Tolstoi proletario fue un invento del Comité Central Premio Nobel en 1965 y autor de la novela más leída de la URSS, Cuentos del Don Mijail Alexandrovich Sholojov en realidad habría sido un montaje de la policía cultural soviética, a instancias del Comité Central del Partido Comunista, para dar a la revolución un Tolstoi del pueblo POR RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL EN BERLÍN Mijail Alexandrovich Sholojov Un invento del GPU SOVIÉTICO El experto en eslavística comparada Felix Philip Ingold afirma que pese a ser glorificado públicamente por toda la URSS como el Tolstoi proletario, nunca fue otra cosa que un periodista poco leído y del todo inexperto, reclutado por los servicios secretos (GPU, la policía política) y preparado para el papel de gran escritor y hombre de letras del partido olzhenitsyn fue el primero, ya en 1974, en mostrar convencimiento de lo que entonces era un arriesgado rumor. Tiji Don (El Don apacible) la trilogía traducida frecuentemente como Cuentos del Don y la mayor expresión literaria oficial del realismo socialista ha resultado ser, finalmente, un cuento literal y su autor un escritor clonado en el laboratorio cultural del partido comunista de la URSS. El premio Nobel soviético Mijail Alexandrovich Sholojov sería en sí un proyecto ideal como se aplica en demostrar el experto en eslavística comparada Felix Philip Ingold en el Neue Zürcher Zeitung Pese a ser glorificado públicamente por toda la URSS como el Tolstoi proletario, nunca fue otra cosa que un periodista poco leído y del todo inexperto, reclutado por los servicios secretos (GPU, la policía política) y preparado para el papel de gran escritor y hombre de letras del partido Fue delegado durante medio siglo en el Soviet Supremo, vicepresidentede la Unión de Escritores, acuya presidencia perteneció desde su fundación en 1934, e incondicionalmente fiel como perseguidor de enemigos del Estado como Pasternak, Soljhenitsyn o Siniavski. También el historiador ruso Roy A. Medvedev, que criticó a Stalin en Que la historia lo juzgue y a Sholojov en Problemas de una biografía literaria ya había sugerido el plagio y usurpación de escritos del cronista militar cosaco Fyodor Kryukov, que había muerto en 1920. Aunque Sholojov (1905- 1984) provenía de la región militar cosaca del Don, y la historia oficial lo sitúa alistado en el Ejército Rojo en la guerra a los cosacos, se antojaba con 21 años demasiado joven e inexperto cuando en 1926 publica la primera parte como Cuentos del Don tras dos años como estibador y periodista en Moscú. Le tomó luego 14 años proseguir con El Don apacible S El premio Nobel junto a Vasily Shuskuin, cineasta del pueblo Nada de lo que escribió luego, ni siquiera El destino de un hombre que en 1957 se convirtió en un popular filme, o Popdñataya tselina (algo así como Tierra virgen que le costó 28 años y también fue llevada al cine en 1959, alcanzan una calidad literaria comparable a la obra que le valió el premio Nobel en 1965. Llevaba años sin publicar y tampoco volvió a firmar nada destacado, dejando inacabada a su muerte en 1984 la epopeya Lucharon por su país empezada en 1959. Fue condedorado dos veces como Héroe del Trabajo Socialista. La lista de incrédulos, tanto en Centroeuropa como en Rusia, fue sumando a I. N. Medwedewa, Zeev Bar- Sella, Geir Kjetsaa, F. F. Kusnezow o Jewgeni Dobrenko. Complicaba los rumores el que Sholojov no poseyera el manuscrito original del Don, alegando que había sido destruido en la guerra, aunque en 1987 aparecieron miles de hojas con notas para el trabajo que fueron autentificadas. El experto suizo Ingold aclara que en principio no el propio Sholojov, sino el GPU, fue el aplicado en expoliar los manuscritos, cuantitativa y cualitativamente fértiles, de Kryukov y que se dedicaron a combinarlos con otros textos a fin de crearle una obra literaria coherente que pudiese ser considerada ejemplar de la literatura soviética El escritor y catedrático de St. Gallen revela la ironía de que, para ello se entresacaran textos de Bulgakov y Platonov, escritores decretados como inexistentes en la URSS, lo que añade más descaro al empeño oficial El propio Don apacible sería revisado, reeditado y adaptado varias veces a la línea oficial del partido en cada momento. Tampoco su otro par de obras tuvieron nunca una forma definitiva pues, al abandonar su mesa, siempre dependieron de otras necesidades extraliterarias Así, que no exista un texto totalmente propio de Sholojov, ni el original de Kryukov, complica las conclusiones textológicas. EL premio Nobel soviético, autor de El Don apacible en realidad fue un escritor clonado en el laboratorio cultural del Partido Comunista de la URSS