Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 27 8 2006 Madrid 41 José Antonio estuvo presente en los suicidios de Leganés: Todo lo que viví ese día fue irreal Tras vivir una escena dolorosa, no lo cuentan a su familia: Nos consolamos entre nosotros que se tiró desde un sexto piso. Cuando llegamos estaba viva y consciente Una vez en casa, después de haberse enfrentado a una escena dolorosa, no cuentan nada. No comparten nunca esta parte de su profesión con sus familiares y amigos. Como mucho, nos consolamos entre nosotros, pero no tenemos ningún derecho a hacer pasar a nuestros familiares por situaciones para las que no están preparados. Nosotros, se supone, sí lo estamos, pero ellos no El lado positivo A pesar de todas estas vivencias trágicas, todos coinciden en que su profesión tiene, sobre todo, momentos gratificantes. No hay nada comparable a salvarle la vida a una persona Eso debía de intuir José Antonio, oficial, cuando a los 40 años decidió cambiar su profesión de aparejador por la manguera. No volvería a su oficina, asegura, por nada del mundo Ya no soy un mero espectador, al salvar vidas te sientes protagonista de la historia porque puedes alterar su curso José Antonio estuvo presente en los suicidios de Leganés. Todo lo que viví ese día fue irreal Fernando Pascual confiesa que para él lo mejor es cuando llegan las navidades y las víctimas a las que un día rescató de un incendio o de un accidente le llaman para felicitarle. Esta profesión dio sentido a mi vida y aunque a veces he pasado mucho miedo, el miedo acaba inhibiendo a las personas Someterse a un gran estrés emocional. Ésta será una de las experiencias por las que tendrán que pasar todos los que quieran ser bomberos. Para ello, existen una serie de pruebas. Una de ellas consiste en contar una historia a los futuros bomberos mientras se les muestra una serie de imágenes impactantes, con las que es fácil que se desconcentren o desmoronen. Después, una vez terminada la historia, deberán repetir la narración para ver si han sido o no capaces de controlar sus emociones. Se trata de exponerles de una forma controlada a todos los estímulos desagradables con los que se pueden llegar a encontrar El psicopedagogo Rafael de Andrés sabe que existen muchas situaciones en las que un bombero puede sentirse perdido y desorientado. Por ello, intenta inculcarles un método bastante efectivo. Este truco muy utilizado por los buceadores y que sirve para todo en la vida consiste en cuatro órdenes que uno tiene que darse estrictamente- -si hace falta, hasta en voz alta- -siempre que se pierda el control: Para. Respira. Piensa. Y actúa. El momento más peligroso para los bomberos es cuando se desplazan a los siniestros uno de los incendios más famosos de Madrid. Las siete plantas de los Almacenes Arias, en la céntrica calle de Montera, quedaron reducidas a ceniza. Diez bomberos perdieron la vida en el siniestro y Fernando, recién llegado al Cuerpo, participó en su rescate. A Pablo Pérez, bombero desde hace casi una década, le ocurrió hace dos años, cuando rescató del agua y cogió en brazos el cadáver de una niña adolescente para sacarlo del pozo al que se había tirado para huir de su padre, que la maltrataba. Aún se le notaban en el cuerpo las marcas de los golpes. No te perdonas haber llegado tan tarde Uno cree que tras ver 700 cadáveres se es más duro, pero se equivoca. Ocurre justamente lo contrario, te vuelves más tierno afirma Aurelio, jefe del parque de Villaviciosa de Odón. Sus 27 años de profesión le han hecho conectar en varias ocasiones. Tres chicas en un accidente de tráfico. Tenían la edad de mis hijas. Luchamos con ellas treinta minutos, pero se fueron Hay tres sucesos que impactan en especial a los bomberos, explica Rafael de Andrés, psicopedagogo y miembro del Cuerpo. La primera, es la muerte de niños. Por nuestro rango de edad, la mayoría tenemos hijos pequeños, y lo asocias todo La pérdida de compañeros y el fracaso en las intervenciones son las otras dos experiencias que producen más secuelas. Cuando no han podido rescatar con vida a una persona o a varias, el fracaso, la culpa y la frustración se adueña de ellos durante días, aunque hubieran hecho todo lo que estaba a su alcance. De Andrés explica que el que su vestimenta actúe como escudo protector es algo normal en toda profesión uniformada. En cuanto uno se coloca el casco y el traje deja de ser una persona y pasa a ser parte de un equipo. Fulanito ya no es fulanito, sino el bombero x de la dotación y De Andrés, a pesar de trabajar enseñando a sus pupilos cómo enfrentarse y sobreponerse a situaciones trágicas, también alberga en su memoria imágenes y vivencias que le han quitado el sueño más de una vez. Una joven de unos 15 años Cada día emplean varias horas en comprobar que todo funciona correctamente