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ABC DOMINGO 27 8 2006 Nacional 17 La reforma electoral entra en vía muerta ante las reticencias nacionalistas y del PP La subcomisión parlamentaria que debía prepararla está aplazada sine die b El único cambio de calado se Las reformas prometidas El programa electoral del PSOE incluía el compromiso de abrir un debate sobre la forma de mejorar el actual sistema electoral en los siguientes puntos: Listas. Desbloqueo de las listas electorales, reconociendo al elector la facultad de expresar una o varias preferencias ente los candidatos de la lista previamente elegida. Debates. Los debates en los medios de comunicación- -obligatorios en los de titularidad pública- -entre los principales candidatos a las elecciones generales y europeas debe constituir el elemento nuclear de un nuevo modelo de campaña electoral que debe comportar además una clara reducción del gasto electoral Publicidad institucional. Regulación para garantizar el principio de neutralidad de los poderes públicos Elección de alcaldes. Elección directa de los alcaldes, en un sistema a doble vuelta y en votación diferente pero simultánea a la de los concejales. Paridad. Paridad de sexos en la composición de las listas electorales de los distintos partidos. Inmigrantes. Ampliación del sufragio activo y pasivo en las elecciones municipales a todos los residentes en España introducirá a través de la ley de Igualdad, que ya obligará a la paridad en la composición de las listas para los comicios de 2007 GONZALO LÓPEZ ALBA MADRID. La reforma de la ley Electoral ha entrado en vía muerta a causa de las reticencias planteadas por los partidos nacionalistas y el PP, según confirmaron a ABC en fuentes gubernamentales. Aunque esta reforma figura en el programa electoral del PSOE y, tras los comicios de 2004, José Luis Rodríguez Zapatero se comprometió con el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, a llevarla adelante, es muy probable, según las fuentes consultadas, que no prospere en esta legislatura. De hecho, ni siquiera ha llegado a constituirse en la Comisión Constitucional del Congreso la subcomisión que estaba previsto crear para que analizara las posibles mejoras a incorporar. Las fuentes consultadas atribuyeron esta parálisis a la resistencia expre- sada por los partidos nacionalistas, temerosos de que cualquier iniciativa de este tipo acabe en un pacto entre PSOE y PP para rebajar su representación en el Congreso, y a la de los propios populares, contrarios a negociar la modificación de una ley básica en un momento en que el consenso con los socialistas parece inviable en cualquier materia. El grupo más interesado, y que, en consecuencia, más ha insistido en esta demanda, es IU, ya que el sistema vigente castiga a los partidos pequeños de ámbito nacional, por lo que su pretensión es, entre otras, que se amplíe el número de miembros del Congreso. En esta situación, la previsión gubernamental es que la única reforma electoral de calado que se producirá en esta legislatura es la que incorpora la ley de Igualdad para obligar a la paridad en la composición de las listas electorales, uno de los principales compromisos del PSOE en este ámbito. El PP ha expresado también resistencias a que esa reforma se haga por medio de una ley distinta a la que regula el régimen electoral, que considera parte del llamado bloque constitucional Los socialistas, por su parte, argumentan que la exigencia de la paridad no alterará la representación global de los partidos políticos y, por tanto, tampoco la composición del mapa electoral. Un año electoral No obstante, si se cumple el calendario normal de tramitación, la ley de Igualdad tendrá efectos inmediatos ya que sería de aplicación en la composición de las candidaturas para las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2007. Esta convocatoria múltiple, unida al adelanto de los comicios en Cataluña, hace que el próximo curso político tenga un marcado tinte electoral. De hecho, el PSOE ha retrasado hasta septiembre su Conferencia Política para que esta convención sirva de rampa de lanzamiento para sus candidatos y será hacia el verano del año próximo cuando se constituyan los nuevos gobiernos locales. Con este escenario de enfrentamiento electoral, existen dudas razonables de que este año se celebren la Conferencia de Presidentes y el debate sobre el estado de las Autonomías, que correspondería convocar en otoño, pero en ningún caso antes de las elecciones en Cataluña.