Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 25 8 2006 Liga 2006- 07 93 Agüero, un pájaro para hacer volar al Atlético Maradona debutó en Primera división con 15 años, 11 meses y 20 días. Sergio Lionel Agüero batió ese récord entrando en un campo con 15 años, un mes y tres días. Un talento precoz que no se ha ido perdiendo en la maraña del ascenso de categorías, entre las zancadillas de intermediarios o las patadas de los zagueros abruptos. Agüero ha sobrevivido en esa selva a fuerza de talento, rapidez y visión de gol. Todo el que le ha visto no duda en señalar que será la sensación de la próxima Liga, el mejor fichaje realizado por el Atlético de Madrid en su historia moderna y un futbolista capaz de hacer subir al club ese escalón cualitativo que le falta para volver al puesto que por historia requiere la entidad rojiblanca. El bonaerense comenzó a jugar en el barrio de Loma Alegre y en los Primos de Berazategui. Infancia difícil, como la de todos los jugones. Siete en casa, él es el segundo. Su padre, cartero con diez o quince pesos para ir tirando. Y un barrio peligroso, cercano a Sin perdón pues cada dos por tres la gente se liaba a tiros. Y los chicos en la calle. El Kun llegó al Independiente a los nueve años y lo primero que hizo el club fue sacar a la familia del barrio y llevarla a Don Bosco. El chico salía del colegio a las 12 y se tiraba desde la una hasta las seis dale que dale al balón. Claro, así salió. Si tienes talento y trabajas vas para arriba. Con los pequeños debutó metiendo tres goles en un partido y luego fue el Cabezón Ruggeri el que se atrevió a incluirle en el primer equipo. Salvador atlético La media punta o segundo delantero es su puesto. Atrevido, rápido, descarado y con mucha definición ante el gol. El Kun le viene de un dibujo animado japonés que se parecía a él en su desenvoltura sobre el campo. Todos dicen que se asemeja a Romario en la manera de moverse, encarar e irse. Con 16 años ya era titular indiscutible en el Independiente y su paso a Europa era cuestión de tiempo. La mayor bronca que le cayó a Pékerman en la nacional fue por dejarle a él y a Gago fuera de la convocatoria del Mundial alemán. Así le fue... Lo ha pillado el Atlético y parece el complemento perfecto para Torres, potencia con habilidad, gol y gol, movimiento continuo para desequilibrar las defensas. El problema que traía el Kun era su edad, muy joven para afrontar la Liga española, con sus hachas y patibularios acechando los tobillos. Chicos como él necesitaron un tiempo de adaptación que les rebajó a la condición de jugadores normales. Sin embargo, en los partidos de pretemporada la joya atlética ha sido Agüero, destacando entre la discreción del equipo, que lucha por coordinarse y hacerse homogéneo. De él han salido las mejores jugadas y la mayoría de los goles que han salvado de la quema al equipo de Aguirre. Así, tal y como pintan las cosas parece que el chico está dispuesto a saltarse esa vieja fórmula de los técnicos respecto a los muy jóvenes: cuidarles, no ir rápido con ellos, mimarles. El Kun va como una bala. DANIEL G. LÓPEZ Un tulipán blanco con fuerte olor a red Lo de Van Nistelrooy sí que es un sexto sentido, y no lo de Bruce Willis. El Madrid se ha hecho con los servicios de un goleador que nació ya con un fuerte instinto depredador. Es cierto que llega al club blanco con 30 años y una evidente merma en su rendimiento goleador, si bien habría que matizar al respecto que dicho bajón ha coincidido con la caída libre del Manchester United. Pero no conviene dejarse engañar, la historia señala que con juego a su alrededor Van Nistelrooy no es un jugador acostumbrado a fallar. Sus cifras hablan por él. En su primera temporada en el PSV Eindhoven marcó 31 goles en 34 partidos, logró 36 tantos en su primera campaña con el Manchester y 44 en la segunda, contando los de todas las competiciones, por supuesto. Marcó 27 en la tercera y sumó 63 dianas en 84 partidos ligueros. Aunque su rendimiento bajó en las últimas temporadas, en la 2004- 05 marcó ocho goles en la Liga de Campeones y se proclamó mejor artillero del torneo. Así que hablamos de un tipo con instinto natural romper las redes. Aunque es un armario de tres puertas (1,88 y un corpachón difícil de mover) resulta ágil, muy rápido y oportunista en el área. Un ariete capaz de sentar a Ronaldo en el banquillo si fuese necesario. Excelente cabeceador, tiene un disparo durísimo desde cualquier posición pero, por encima de sus cualidades futbolísticas, hay una virtud que le avala: su tenacidad. Poco antes de fichar por el Manchester tuvo una gravísima lesión, tanto que los doctores dudaron que volviera a jugar. No se rindió y ahí está, con olor a red. La gran prueba de fuego para el Cabezón Un caso curioso el de Andrés D Alessandro. Se esperaba tanto de él que todo lo que ha hecho ha sonado a poco. La verdad es que no ha despuntado, sobre todo para las expectativas que se generaron a su alrededor. La gran figura del River Plate, internacional destacado, con unas condi- ciones de driblador innatas, llegador, creativo y con gol. Un diamante sin pulir. Pero acusó el salto. Lo que le ha pasado a tantos jugadores de su estilo, a él le sucedió con creces. Le querían muchos grandes de Europa, pero decidió ser prudente y fichó por el Wolfsburgo alemán. Un paso cauto que no le sentó bien. Quizás habría cuajado al lado de futbolistas de más calidad, pero en la Bundesliga se perdió. Bajó mucho su rendimiento y ni por asomo fue el jugador que deslumbró AFP en Argentina. En 29 partidos metió sólo tres tantos y finalmente el conjunto germano le acabó cediendo al Portsmouth inglés. No lo hizo mal el Cabezón allí pues contribuyó a que su equipo mantuviese la categoría, pero tampoco logró levantar mucho su nivel personal. Ahora, en el Zaragoza, se la juega de verdad. Ya no puede alegar eso de que vino demasiado joven a Europa, que acusó el salto y demás. Está en la mejor Liga y en un equipo competitivo. Es el momento de ser el que se pensaba que iba a ser: un medio punta de extraordinaria calidad y talento, con capacidad para desbordar, para desequilibrar partidos y para convertirse en el gran jugador que todos pensaban que iba a ser. Va a tener al lado a jugadores de la talla de Aimar, Ewerthon o Diego Milito, con un entrenador que gusta de futbolistas de su estilo. Ya no tiene excusas: esta es su prueba de fuego.