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6 Opinión JUEVES 24 8 2006 ABC AD LIBITUM TUDANCAS Y FRISONAS ZAPATERO Y EL SOLDADO DESCONOCIDO E N Cantabria- de soltera, Santander según la precisa observación de Camilo José Cela- -las vacas eran tudancas. Así lo quería la costumbre y lo implantaba la inercia. Recuerdo aquellos hermosos y verdes prados perfeccionados por la estética presencia de un ganado con el que, poco a poco, ha ido acabando la productividad, ese concepto económico que, no siempre para bien, va cambiando nuestras vidas. A las tudancas, no hace muchos años, sucedieron las frisonas, auténticos manantiales de leche, que dieron paso a una nueva etapa de riqueza que, en la evolución natural de los tiempos, también va ya cuesta abajo. En el prólogo de un muy interesante libro coM. MARTÍN ordinado por Ramón ViFERRAND llegas López- En el país de la vaca tudanca el presidente del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, cuenta una divertida y sintomática anécdota de su niñez, allá por los cincuenta, en su valle natal de Polaciones: Tenía yo siete años cuando un niño de mi misma edad, de nombre Pedro, se rompió la clavícula. Le bajaron en una yegua a Pesués y desde allí le condujeron en tren hasta Valdecilla. A su vuelta todos esperábamos expectantes que nos contara lo que había visto. Y lo que más había llamado la atención de aquel niño había sido contemplar desde la ventanilla del tren los prados llenos de perros pintos gigantes Nunca hasta aquel día había visto una vaca frisona La historia que cuenta Revilla es una gran alegoría de la descoyuntada España de nuestros días. Tan hecho tenemos el cuerpo nacional a soportar el bipartidismo excluyente que promueven y defienden el PP y el PSOE, que al ver una frisona no somos capaces de entenderla como vaca y la sospechamos como perro pinto gigante Léanse los periódicos de los últimos dos o tres meses para recordar que aquí, al margen de las insidias etarras, los sucesos flamígeros y las maniobras de poder, no pasa nada. Nada que sea de provecho para la Nación y sus ciudadanos. Este es un país, aún en la canícula, congelado en el tiempo y secuestrado por un Gobierno que se siente monopolista de la verdad y la razón y que, instalado en las apariencias y el talante, maquina más que hace, ejecuta menos de lo que presume, destruye mejor que construye y, puestos a no hacer nada, hurga en las más clásicas heridas nacionales hasta conseguir que vuelvan a sangrar. El hecho de sólo haber visto vacas tudancas- -hermosas, ésa es la verdad- -no nos autoriza, por vías de la ignorancia, a despreciar la generosa producción de las frisonas y, del mismo modo, el no tener a la vista un Gobierno eficaz, volcado en el servicio a todos, sin obsesión electorera, representativo y cabal, no debería inducirnos a la desesperanza democrática. Es posible que llegue a existir; pero sólo será posible desde la generalizada exigencia ciudadana, no desde la resignada complacencia, típicamente española, del más vale lo malo conocido. E paga tributo al belicismo, que hace guiños al pasado L neopacifismo y una versión tan propia de la militarista, que insulta a países como Corea del Sur o memoria histórica hacen casi inevitable que China, agredidos brutalmente por Japón en el pasado. Zapatero, al menos subliminalmente, identifiTambién se ha dicho que así renacía la cruel belicosique al Ejército con una suerte de atavismo incómodo dad nipona y que los japoneses se están rearmando en que tiene más que ver con el franquismo que con la nombre de un ultranacionalismo que busca su afirmadefensa de España. Ciertamente, lo categórico no son ción en el nuevo contexto asiático, con China y la Inlos juicios de intención, ni las hipótesis, sino los hedia. Consecuentemente, quien diga entender la chos. Aquí los hechos son indicativos: Zapateactitud de Koizumi también resulta ser un miliro se ausenta de los escenarios públicos que, en tarista agresor, un enemigo de la paz, un cómplitérminos simbólicos, pivoten en torno a la idea ce de los criminales de guerra. Lo que menos se de fuerza frente al enemigo, de los postulados ha dicho es que Koizumi estaba cumpliendo de defensa propia, de la función militar más con su deber porque a un gobernante le obliga la allá de los fines de una ONG. Imbuido de la idea memoria a honrar a quienes dieron su vida de paz a través del diálogo, se diría que el presi- -fueran bien o mal liderados- -por la nación. dente del Gobierno elude que su presencia pueVALENTÍ En el caso de Koizumi, de poco parece servir da entenderse como reconocimiento de la natuPUIG que repetidamente haya condenado la actuaraleza y objetivos de un ejército, de las virtudes ción de los criminales de guerra japoneses- -ya castie identidad de lo militar. Niega así la evidencia fáctica gados, recuerda Koizumi, con la pena capital- ni que de la agresión. No puede aceptar que la finalidad de haya reconocido el gran daño causado por el Ejército un ejército- -como dijo De Gaulle- -no sea dar biberodel Japón a China y Corea. Dicho sea de paso, Mao- Tsenes. Exime la defensa nacional de razones de disuaTung masacró a millones de chinos, muchos más de sión o de respuesta proporcionada. Por eso vemos que los que perecieron con las atrocidades de la agresión Zapatero no logra expresar por qué causas hay soldanipona. Tampoco sobra tener en cuenta que Pekín predos españoles en Afganistán o Kosovo. A saber cuál tende evitar que Japón logre tener asiento permanenserá el papel de España en la fuerza de interposición te al reformarse el Consejo de Seguridad de la ONU. de la ONU en el Líbano. Definitivamente, los sentiQuienes murieron en los campos de batalla bajo la mientos de Zapatero están por el pacifista anónimo y bandera de su país son parte de su pasado, de su presenno por la llama perenne que arde sobre las tumbas del te y de su futuro. En el caso de las guerras civiles, no soldado desconocido. hay presente ecuánime si interpretamos el pasado baEs todo lo contrario de Junichiro Koizumi, primer jo categorías de muertos buenos y muertos malos. Ese ministro japonés, que se retira dentro de poco. Koizues uno de los rasgos más inquietantes del zapaterismo: mi ha escandalizado la opinión pública- -en general, al considerar la guerra civil española, parece que cuenla políticamente correcta- -con su visita al monumentan más los muertos de un lado que del otro. Por suto a la memoria de los caídos en defensa del Japón. Allí puesto, Zapatero está en lo políticamente correcto y está la memoria de dos millones y medio de soldados. Koizumi en lo incorrecto. Poco importa. Al final aca 14 fueron declarados criminales de guerra al ser derroban ganando los soldados desconocidos. tado Japón en la Segunda Guerra Mundial. Procedevpuig abc. es mos a las deducciones más fáciles: se dice que Koizumi -Estamos en agosto; no te compliques la vida hablando de Hizbolá o de Israel; hazlo sobre los fichajes en los equipos de fútbol.