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48 MIÉRCOLES 23 8 2006 ABC Toros SEMANA GRANDE DE BILBAO Triunfo de Torres Jerez en una buena tarde de Ponce y El Juli en Almería ABC ALMERÍA. Enrique Ponce, El Juli y Torres Jerez protagonizaron una importante tarde en la tercera corrida de la Feria de Almería. Al final, sólo el torero de la tierra cruzó la puerta grande por el fallo con los aceros del valenciano y el madrileño. Torres Jerez ejecutó un vibrante trasteo al tercero y se relajó más en el último. El Juli realizó una importante faena con el encastado segundo y sacó la raza que le faltaba al quinto. Ponce ayudó a romper hacia delante al primero y consiguió extraer muletazos al cuarto, que desarrolló sentido. Con tres cuartos de entrada, según informa mundotoro, se lidiaron toros de Zalduendo; destacaron los tres primeros, sobre todo el encastado segundo. Ponce, oreja tras aviso y ovación. El Juli, oreja y ovación. Torres Jerez, dos orejas y oreja. Juan José Padilla, en un quite por faroles invertidos al cuarto victorino TELEPRESS Naufragó una seria victorinada ZABALA DE LA SERNA BILBAO. Abro el ordenador, y en el icono no emblemático de movistar aparece el verbo navegar. Ea, todo lo contrario de lo que sucedió con la victorinada, un naufragio en toda regla, el hundimiento del Titánic, porque además la corrida traía el trapío del imponente buque. Ya no sé si fue en un fotograma de la película o en la realidad de un libro donde leí- -el cine también se lee- -que en el casco del transatlántico escribieron algo así como que a este barco no lo hunde ni Dios. De Victorino había la misma sensación en la última década. Pero desde hace más tiempo que el evidente, tenebroso y presente 2006, donde sólo en Haro, Santander, Gijón, Pontevedra y San Sebastián a medias, la divisa ha ondeado con orgullo, las cartas pintan bastos. Preocupantes naipes que apuntan al futuro. Preocupantes para todos, porque Victorino es bandera, santo y seña de la Fiesta. Ayer en Bilbao se cortó con un machetazo la racha de éxitos. Bilbao era vital. El Fandi, por la puerta grande en la Feria de Cuenca ABC CUENCA. David Fandila El Fandi abrió la puerta grande de Cuenca tras cortar tres orejas, mientras que Sebastián Castella logró una. César Rincón, en su doble faceta de lidiador y ganadero, fue ovacionado. Con tres cuartos de entrada, se lidiaron toros de El Torreón, de juego desigual. Rincón, ovación en ambos. El Fandi, oreja y dos orejas. Sebastián Castella, oreja y palmas. Plaza de toros de Vista Alegre. Martes, 22 de agosto de 2006. Cuarta corrida. Tres cuartos de entrada. Toros de Victorino Martín, serios y cuajados, descastados, sin fuerza ni poder; destacó el 2 por el noble pitón derecho dentro de un orden. Juan José Padilla, de blanco y oro. Media estocada tendida y pasada y dos descabellos (silencio) En el cuarto, estocada corta (petición y vuelta al ruedo) El Cid, de grana y oro. Tres pinchazos, media tendida y tres descabellos. Dos avisos (silencio) En el quinto, estocada contraria que hilvana la piel y asoma, tres pinchazos y dos descabellos (pitos) Luis Bolívar, de fucsia y oro. Pinchazo y estocada (silencio) En el sexto, estocada baja (silencio) ral se había evaporado. Otro que fue tela de andarín, y encima andaba poco humillado. Luis Bolívar peleó por cogerle el aire a un molesto derrote por el pitón diestro. Después de un largo trasiego, y un amago de voltereta por el navajero cuerno izquierdo, que le quiso herir por las corvas, Bolívar le tapó mucho la cara, encontró la velocidad y al menos sacó algo en limpio con la mandona mano de la cuchara. Hasta que fulminó la cuestión de un espadazo bajo. Más moral tuvo entonces que en el anterior tercero, que cobró, como todos, dos puyacitos de tentempié. Punteó molestamente por arriba, deslucido, escondido, reservón. Bolívar no se dio coba. Ni tampoco se la dio al toro de su apoderado, claro. Esquivias (Toledo) El Cordobés y Serafín Marín salen a hombros ABC. Toros de El Cubo y Garzón, de escaso juego. Manuel Díaz El Cordobés palmas y dos orejas. Francisco Rivera Ordóñez, silencio y oreja. Serafín Marín, tres orejas. Nulo potencial Por la puerta de toriles aparecieron victorino tras victorino con toda su seriedad a cuestas. Y victorino tras victorino claudicaban como anuncio de un nulo potencial. Toro de Victorino sin poder ni potencia ni casta es como ver a Norma Duval sin piernas: un horror de feria friki. Y encima los victorinos escondían un peligro sordo que escapaba a la vista del espectador normal. Muy gazapones casi todos, con la cara por aquí, uno como el quinto que se cruzaba y se ponía por delante de un Cid pobre de recursos para poder sin que se le transparenten las oscuridades del alma. Dentro de un orden, su primero fue el mejor. Noble por el pitón derecho, más humillado que sus hermanos, aunque sin acabar el último tramo de muletazo con entrega. Había que esperarlo a que metiese la cara y ayudarlo a romper hacia delante. Finalmente ni el toro rompió ni El Cid se rompió con él en una faena larga de muchos (alguno estimable) muletazos, tantos que la hora agobió cuando la espada se atrancó una y otra vez hasta los dos avisos. La gente le volvió la espalda cuando abrevió con el infumable quinto, que ya está dicho. Otro petardo con el acero, especialmente la estocada contraria que hilvanó la piel, encrespó los ánimos. La victorinada había tomado la cuesta abajo definitiva. Cuando saltó a la arena negra el bajo y chato sexto, la mo- Petición surrealista Juan José Padilla volvía a la plaza que lo coronó como rey del Norte la pasada temporada, y se notó el cariño en esa petición de oreja surrealista a la muerte del cuarto, un tío armado como la artillería israelí. La larga cambiada, el galleo por chicuelinas, los faroles invertidos en plan paracaidista de la 101 aerotransportada, las banderillas atléticas y la lucha de muleta, los zapatillazos, las vueltas valentonas con las que Padilla se gana el pan, prendieron en amplios sectores. Las vueltas se las buscó al toro- -otro sin bravura y aparente y falso pacifismo- -y al público, que entre tantas vueltas y revueltas admitió una vuelta al ruedo de plaza de talanqueras. No valió nada el victorino primero, punta del iceberg que se avecinaba, ni siquiera para la batalla padillista. Barcelona Esplá se anuncia en una corrida en la Monumental tras cinco años ausente ABC. Luis Francisco Esplá volverá a Barcelona el 3 de septiembre, cinco años después de torear su última corrida de toros en la Monumental. El alicantino, que actuó en abril en el festival a favor de la Fiesta, no actuaba en el coso catalán en una corrida desde 2001. Compartirá cartel con Curro Díaz y Paulita para dar cuenta de ganado de Alcurrucén. Informa burladero.