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ABC MIÉRCOLES 23 8 2006 Internacional 27 FRÁGIL ALTO EL FUEGO EN ORIENTE PRÓXIMO Italia acepta dirigir la Finul siempre que haya un fuerte compromiso europeo El campo de minas del Líbano puede hundir al Gobierno Prodi b El ministro de Exteriores, Massi- Moratinos dice que España hará una aportación significativa ABC MADRID. El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, afirmó ayer que España está disponible y que asumirá plenamente su papel a la hora de colaborar con la Fuerza Interina de la ONU para el Líbano (Finul) Moratinos aseguró que España va a participar de manera significativa en el reforzamiento y despliegue de la Finul, que debe pasar en los próximos meses de los actuales 2.000 soldados a 15.000, para ayudar al Ejército libanés en el sur del país tras el cese de las hostilidades. No obstante, el jefe de la diplomacia española- -que se reunirá el viernes en Bruselas con sus colegas de la UE- -apunta que todavía no puede dar cifras definitivas sobre el número de cascos azules que aportará España. El portavoz del PP en la Comisión de Exteriores del Congreso, Gustavo de Arístegui, afirmó ayer que la decisión de enviar soldados al Líbano no debe ser adoptada hasta que la ONU decida las nuevas reglas del juego. mo D Alema, espera que se respete el alto el fuego y dice que no enviarán soldados si el Ejército israelí sigue disparando JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. Italia deseaba protagonismo, pero no tanto. La timidez de Francia ha dejado inesperadamente en manos de Romano Prodi el avispero del Líbano antes de que el nuevo primer ministro haya tomado el control del berenjenal italiano. En un ligero paso atrás respecto al triunfalismo inicial, Prodi advirtió ayer: Yo no he dicho que Italia asumirá la jefatura de la misión. Digo que Italia cumplirá con su deber. Después se verá, en el ámbito de toda la estrategia, que es mundial el papel específico que puede y debe asumir La prudencia del jefe del Gobierno aumenta a medida que Kofi Annan y las capitales directamente implicadas dan su luz verde al liderazgo italiano de la Finul. A Israel y al Líbano se sumaron enseguida Estados Unidos y Ru- sia, que ayer confirmó su respaldo mediante una llamada de Vladímir Putin a Romano Prodi. Aunque ni Siria ni Irán ponen pegas, Italia se da cuenta de que entra en un territorio donde los protagonistas de la pelea- -Hizbolá e Israel- -apenas escuchan la opinión de los demás. Compromiso de Israel El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Massimo D Alema, que recibirá el jueves a su colega israelí, Tzipi Livni, advierte que esperan de Israel un compromiso verdaderamente vinculante a respetar el alto el fuego Es justo pretender que Hizbolá deponga las armas, pero nosotros no podemos enviar nuestros soldados al Líbano si el Ejercito israelí continúa disparando aseguró el ministro. D Alema manifestó al diario La Repubblica su confianza en una generosa participación de los españoles, que nos están dando una buena ayuda, también desde el punto de vista político Al ministro de Defensa, Arturo Parisi, en cambio, no le salen los números, y pide respuestas claras y fuertes a nuestras preguntas sobre las reglas de enfrentamiento y sobre la contribución de fuerzas Según Parisi, lo único que cuenta es la disponibilidad de la comunidad internacional y sobre todo de los países europeos a contribuir con soldados a la misión. Es decir, las botas sobre el terreno De momento, los números son muy bajos, y el vicepresidente del Gobierno, Francesco Rutelli, advierte: Italia está dispuesta a asumir su responsabilidad, pero compartiéndola con la comunidad internacional y la Unión Europea. No queremos empezar con el aplauso general para después quedarnos solos dentro de algunos meses En vista de los peligros, el jefe de la oposición, Silvio Berlusconi, guarda prudente silencio. Está de acuerdo con la misión, pero enviando sólo 1.200 soldados italianos, pues considera desproporcionado hablar de 3.000. A su vez, el ex ministro italiano de Asuntos Exteriores, Gianfranco Fini, aconseja a Massimo D Alema advertir en Bruselas que, sin un fuerte empeño político y militar de los 25 países, Italia se vería obligada a rebajar su disponibilidad