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ABC MIÉRCOLES 23 8 2006 Nacional TRAGEDIA FERROVIARIA EN PALENCIA 17 Trece personas ingresadas, una muy grave Trece de los treinta y seis heridos ayer en el accidente ferroviario registrado en Villada permanecen aún ingresados en distintos centros hospitalarios de Castilla y León, uno de ellos en estado crítico, cuatro graves y catorce leves. El herido más grave se trata del joven Diego Fernández, de 22 años e hijo de un edil socialista en el Ayuntamiento de Orense, que ayer fue intervenido en el Hospital Clínico de Valladolid de un traumatismo craneoencefálico y torácico saliendo de su estado crítico durante la tarde, según fuentes de Sanidad. Respecto al resto de heridos graves, se trata de un varón, R. L. A. que se encuentra en el Hospital Río Carrión de Palencia; una mujer, N. T. P. de 20 años, ingresada en el Río Hortega y que fue intervenida en la noche del lunes por el equipo maxilofacial, y otras dos mujeres de 70 y 66 años (C. L. G. y A. M. S. A. respectivamente) que evolucionan favorablemente según el último parte médico distribuido ayer. A lo largo de la tarde, y una vez transcurrido el plazo previsto de observación, fueron dados de alta seis de los 19 heridos que permanecían ingresados desde el lunes. El accidente ferroviario de Villada se cobró la vida de dos misioneros burgaleses, José Manzano y Julián Campo- -primo del presidente de la Junta de Castilla y León- Dos vidas dedicadas a las demás y a su otra pasión, el Camino de Santiago Sonrisas que transmitían paz TEXTO: MAR GONZÁLEZ FOTO: EFE BURGOS. Cientos de burgaleses dieron ayer el último adiós a dos de los fallecidos en el accidente ferroviario de Palencia, Julián Campo y José Manzano. Ambos fueron cooperantes en la India y hospitaleros voluntarios en el Camino de Santiago. Dos vidas dedicadas a los demás, unidos también por una característica, una sonrisa que transmitía paz Así les recordaron ayer en Burgos amigos y familiares entre los que se encontraba el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, primo carnal de Julián Campo, al que le unía una estrecha relación como amigo y confidente. Junto a él, una nutrida representación de la vida social, política y económica burgalesa asistió ayer tarde al funeral conjunto oficiado en la Iglesia de San Lesmes Abad, que se quedó pequeña para la ocasión. Calcuta y la Madre Teresa Julián Campo, de 51 años de edad, trabajaba como cooperante en Calcuta desde 1995 cuando cambió Burgos por la India tras conocer a la Madre Teresa de Calcuta. Junto a las Misioneras de la Caridad, dedicó todos sus esfuerzos y su incansable y característica sonrisa a los más desfavorecidos. Pasó de una vida acomodada en la capital burgalesa a vivir en un suburbio de Calcuta entregado a los niños y los tuberculosos. En esta ciudad de la India coincidió con José Manzano, otro de los seis fallecidos en el accidente de Palencia. Con él compartió tareas humanitarias y la entrega a los demás que, hace unos años, llevó a este burgalés de 50 años, hasta Etiopía. Manzano era hermano de la ex directora general de Tráfico, Rosa de Lima, que falleció en un accidente de helicóptero en 1988. Médico de profesión e hijo de familia numerosa de diez hermanos, Manzano dedicó sus conocimientos a los más pobres. Dos burgaleses unidos ahora por la tragedia y la muerte y, en vida, por la entrega a los demás, y, en sus cortas estancias en Burgos, por el Camino de Santiago, donde afirmaban cargar pilas además de seguir ayudando al prójimo. Desde hace años, los veranos que pasaban en España los dedicaban a ser hospitaleros voluntarios en la localidad burgalesa de Castrojeriz. La alcaldesa de este municipio, Beatriz Francés, destacaba ayer que ambos eran muy queridos por el pueblo, donde conocían a Julián Campo y José Manzano como el barbas y el de la melena respectivamente. Además a todos les queda el recuerdo de su sonrisa. Quizás porque estaban acostumbrados a ver tanta pobreza y reci- La ministra, durante una visita a los hospitales donde se encuentran los heridos, volvió a reiterar que el origen del accidente estaba en el exceso de velocidad que desarrolló el convoy de largo recorrido para recuperar el retraso que traía respecto a un tren regional que circulaba por delante. Con este propósito, el Intercity habría efectuado una operación sin gran trascendencia como es el cambio de vía. Según la ministra, se trata de una operación que se suele realizar de forma habitual pero en este caso lo que se está investigando es qué pudo producir el exceso de velocidad en una zona de especial peligro debido a un cambio de vía cuando al parecer la máquina del tren contaba con todos los sistemas de seguridad y se descartan posibles problemas de mantenimiento Esa tesis también fue respaldada por el presidente de Renfe, José Salgueiro, quien admitió que el tren viajaba con algunos minutos de retraso con respecto a su horario previsto, pero aclaró que esta circunstancia no es transcendente porque llevar retraso no obliga al maquinista a superar la velocidad y en el caso de que un tren más rápido deba adelantar a otro, no hay ningún problema si se realiza adecuadamente. Por su parte, el presidente de Adif, Antonio González, negó el fallo de la máquina porque se encontraba en perfectas condiciones A este respecto, Salgueiro añadió que tanto la locomotora como los vagones habían sido inspeccionados este mes. El presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera (centro) junto a su primo fallecido en el accidente de Palencia (izq. Julián Campo, en el Camino de Santiago bir una sonrisa a cambio, que ellos te la daban a ti y te transmitían siempre paz, serenidad y humanidad El último encuentro de Beatriz Francés con los dos fallecidos fue hace apenas quince días, cuando ambos partieron desde Castrojeriz para hacer el Camino de Santiago, como tantas veces. En su despedida quedaron para tomar un café, ellos una infusión -recuerda la alcaldesa- a la vuelta. Un reencuentro que ya no se producirá. El Ayuntamiento de Castrojeriz ha decretado dos días de luto y organizará un homenaje a Julián Campo y José Manzano. Un acto que la alcaldesa de la localidad espera que se convierta en reconocimiento a su labor co- mo hospitaleros y a la de tantos otros voluntarios que colaboran con el Camino de Santiago Se entregaron a los demás También en la capital burgalesa las banderas ondearon ayer a media asta en señal de duelo y el Ayuntamiento está organizando un acto de homenaje y recuerdo a los dos fallecidos. La alcaldesa en funciones, Cristina Ayala, recordó ayer que una parte muy importante de la sociedad burgalesa conocía y quería personalmente a Julián Campo y José Manzano, dos burgaleses especialmente entregados a causas humanitarias, dos personas que tanto se entregaron a ayudar a los demás Así lo recordó también ayer el arzobispo de Burgos, don Francisco Gil Hellín, quien ofició la misa funeral por las almas de los dos fallecidos que encontraron la muerte en un accidente ferroviario a pocos kilómetros de su Burgos natal, tras dedicar su vida a los más desfavorecidos en lugares golpeados por la tragedia. Quizás porque estaban acostumbrados a ver tanta pobreza, transmitían siempre paz y serenidad