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22 8 06 CRÍMENES SIN RESOLVER La jauría A David González lo mataron en Madrid de una puñalada en el corazón hace 10 años. Había cerca de cien testigos, incluidos cinco amigos suyos. Tres años después se detuvo a un delincuente común que quedó en libertad por falta de pruebas. Las sospechas se centran en integrantes de un grupo neonazi, Nueva Guardia, ya disuelto y reconvertido CRUZ MORCILLO PABLO MUÑOZ S i me ha dado una puñalada este cabrón. Esas fueron las últimas palabras de David González Rubio antes de desplomarse sin vida a unos metros del intercambiador de Moncloa. Un arma blanca bicortante determinó el forense, le había atravesado el corazón. La mano que la sujetaba sigue siendo una x en los archivos policiales madrileños. Han pasado diez años y siete meses. David, estudiante de COU, futbolista y futbolero, tenía 20 años cuando lo asesinaron. Iban como lobos a matar y le tocó a mi hijo porque pasaba por allí repitió una y otra vez su madre Carmen Rubio. La jauría- -siempre se ha apuntado a un grupo de skins -sigue libre. Eran las doce y media de la noche de un viernes 19 de enero. La víctima había estado celebrando un cumpleaños en la zona de copas de Moncloa con varios amigos. David había aparcado en el paseo de Moret y hacia allí se dirigían junto a él Pedro Pando, José Antonio Arévalo, Óscar Fernández y las hermanas Ca- parroz con intención de volver a casa. Dos individuos les cortaron el paso al grito de ¡Arriba España! Óscar y Pedro sufrieron el primer ataque con un puño americano. Sus amigos persiguieron a los agresores: uno logró escapar- -fue a pedir ayuda como más tarde se averiguaría- -y el otro quedó herido en el suelo, en un callejón. Minutos después llegan los refuerzos: aparecen siete u ocho sujetos algunos pertrechados con navajas. David corre solo hacia el intercambiador, pero le dan alcance. Un desalmado, por la espalda, lo sujeta a modo de abrazo desde atrás y lo apuñala en el pecho. El paseo de Moret y los alrededores estaban atestados de gente. Las características del agresor son: de estatura similar al agredido, o algo menor, con el pelo cortado al rape de color castaño y la tez clara, vestido con una cazadora, que pudiera ser de color negro y con cremalleras o algo claro en las mangas, no pudiendo precisarlo por estar mirándose fijamente a la cara... Esta descripción, la más fiable, la aportó un testigo horas después del crimen a la Policía. Fue la persona que estuvo más cerca del asesino quien, por cierto, también apuñaló en un brazo a José Antonio, el amigo de David que había vuelto en su ayuda. Si José Antonio Arévalo no corrió la misma suerte fue gracias a la mediación de su novia que se interpuso y gritó que ya venía la Policía. Antes de correr a esconderse, el autor, sin inmutarse ni darse más prisa de la justa, limpió con sus dedos la sangre que había quedado en la hoja de la navaja. no de los enigmas de este caso, que no ha dejado de martillear a los padres de David, es cómo habiendo tantos testigos ayudaron tan poco. Eduardo González asegura que a la hora en que mataron a su hijo había cerca de doscientas personas en las inmediaciones. La Policía dice que el crimen pudieron presenciarlo casi un centenar de testigos. No todos pudieron verlo; sí muchos más de los que lo admitieron, incluido algún supuesto amigo del joven que sigue guardando silencio. Los primeros pasos de la investigación fueron como mínimo desafortunados y se dividieron entre quienes apostaban por la autoría de neonazis y los que señalaban que a David lo había matado un delincuente común. Tendrían que pasar meses para que las pesquisas se centraran. Los investigadores no contaban con que el caso se enconara como lo fue haciendo (y como sigue) Creímos que era fácil al presenciarlo tanta gente, que lo resolveríamos en poco tiempo reconocía años después a este periódico un responsable de Homicidios. Se contó con el testimonio fia- U Antes de correr a esconderse, el autor, sin inmutarse ni darse más prisa de la justa, limpió con sus dedos la sangre de la víctima que había quedado en la hoja de la navaja Ricardo Guerra, asesino de Aitor Zabaleta junto al estadio Vicente Calderón, fue investigado. A la hora del crimen estaba en una discoteca muy próxima, pero no salió El joven David González yace en el sueño tras ser apuñalado EFE