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22 8 06 CULTURA Y ESPECTÁCULOS Salas del Museo Munch de Oslo y, debajo, el sospechoso del robo de los cuadros, David Toska EPA Munch Llega el chantaje David Toska, acusado del robo de la Madonna y El grito del pintor noruego, ha anunciado que está dispuesto a devolver las pinturas robadas si se reduce su condena o queda en libertad vigilada POR CARMEN VILLAR MIR CORRESPONSAL EN ESTOCOLMO l anuncio a todo color y en portada del diario Dagbladet de que el cerebro de la operación del robo de los cuadros de Edvard Munch Madonna y El grito está dispuesto a negociar con las autoridades y se ofrece a devolver esas obras si se reduce su pena, o se le deja en libertad vigilada, ha hecho dar a Noruega entera un suspiro de alivio. La nación entera celebra que esas pinturas no fueran destruidas, convertidas en esculturas de yeso y cenizas (según un escultor) o pasto de las llamas de una hoguera, como aseguraron fuentes anónimas en su día. Hoy ya no queda duda alguna de que los cuadros, considerados como el legado pictórico de E más valor del reino, permanecen intactos. Se espera que pronto sean devueltos al Museo Munch, de donde fueron robados hace dos años. Nadie duda de que TorAksel Busch, Fiscal general de reino, y los jueces que condenaron a ese individuo de 30 años, conocido como el ladrón de guante blanco o rey de los bajos fondos a 19 años de cárcel junto con otros cuatro compiches en el Tribunal de Stavanger por un espectacular robo en un banco en el que murió un policía, decidan negociar con él, con tal de recuperar esas famosas pinturas. Llega la noticia cuando faltan dos semanas para que comiencen las vistas en el Tribunal Gulating de un nuevo juicio contra David Toska. Según escribe el citado rotativo, que no quiere desvelar sus fuentes, fue el mismo Toska el que tomó la iniciativa por medio de su abogado defensor Storrvik, quien ya comentó en otra ocasión que su cliente tenía un as en la manga Según informaciones, los dos juristas se ven diariamente con objeto de llegar a un acuerdo. Un acuerdo que en ningún modo será oficial, ya que la ley noruega no permite ningún tipo de chantaje. Los cuadros del precursor del Expresionismo, Madonna y El grito fueron robados el 22 de agosto de 2004 por dos individuos enmascarados que, con una sangre fría poco usual, irrumpieron en el museo lleno de gente, se dirigieron al lugar donde estaban colgados, los desprendieron de la pared y desaparecieron con ellos en un coche en marcha que los esperaba a la salida de la pinacoteca. Un escandaloso robo tanto en la forma como en las circunstacias, ya que, horas depués, el director del centro declaraba casi llorando que las pinturas no estaban siquiera aseguradas. La policía noruega, que buscó desesperadamente a los bandidos de ese robo y de otro posterior en el hotel Refnes Gods de Moss de otros óleos de Munch, tuvo buena ayuda de la policía española: la detención de los sospechosos, el tal Toska, su mano derecha Petter Tharaldsen y un tercero (del que no se conoce el nombre) tuvo lugar en Málaga en abril del año pasado.