Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
21 8 06 CULTURA Y ESPECTÁCULOS Antonio Canales, en las calles de Sevilla, donde prepara su vuelta al trabajo después de un período de zozobra Antonio Canales He vuelto a renacer El bailaor sevillano ha atravesado una dura etapa, de la que asegura haberse recuperado. Aquel que caiga en el desamor, la droga, el alcohol... debe saber que hay esperanza y se puede superar dice TEXTO: MARTA CARRASCO FOTO: J. M. SERRANO n el mundo del flamenco se sabía desde hacía tiempo que Antonio Canales estaba pasando una mala época, El bailarín sevillano asegura haber salido del bache y cuenta en esta entrevista a corazón abierto sus proyectos y sus próximos compromidos. ¿Qué le ha ocurrido? -Cuando uno quiere alargar su carrera, sus brazos y depositarlos en alguien... Yo lo he hecho en mi carrera con mucha gente; con Sara Baras en su momento... Gente a la que le he podido ir dando un escenario, un sostén, una oportunidad, de la cual también me nutría yo, claro, pues esto reconforta. Es E como el maestro, porque cuando cumples una edad te vas haciendo un poco maestro, y en el otro lado el alumno. Por eso, cuando algo te falla es terrible, y para mí lo ha sido... Como si se te muriera alguien, como si se te muriera un hijo. ¿Demasiado empeño por su parte? -Sí, porque cuando uno se empeña mucho en un proyecto, en una persona, y falla... Porque te puede fallar en el corazón, pero artísticamente. Eso es como haber echado en un saco roto todo tu esfuerzo, y a mi me ha dejado tan agrio mi corazón que se me quitaron las ganas de vivir. ¿Ese proyecto era el bailaor Juan de Juan, que actuaba en su compañía? -Sí, era él. Me quitó las ganas de vivir porque en el arte hay algo especial, que es por lo que estamos aquí. Como me dijo una vez Nureyev, el teatro es un templo del que nosotros somos los oficiantes y la gente va a un teatro a ver al que oficia. Nosotros tenemos que hacer que el público se contagie y de ahí el aplauso o la decepción. El teatro es un templo, y por ello no se puede herir a la danza como hiere este chico, no se puede... Y no a Antonio Canales, sino ser indolente con el oficio. ¿Y cómo se encuentra ahora? Se ha oído de todo sobre usted. -Soy consciente de ello, pero ten-